Jesús Mosterín: "Les proves matemàtiques, com els diamants, són per a sempre"

 
Aparte de las palabras, están los palabros (risas). Las palabras sirven para entendernos, los palabros, no. Si llamamos absolutismo a decir que una verdad es absoluta, que es segura, irrefutable, pues efectivamente este absolutismo a mí me parece que es correcto en ciertos campos, sobre todo en la matemática. Así como la ciencia empírica siempre es provisional y en ella no hay nada definitivo, una prueba matemática correcta de hace cuatro mil años sigue siendo tan válida como el primer día. Eso no tiene vuelta de hoja. ¿Recuerdas aquello de James Bond de que diamonds are forever? Las pruebas matemáticas, como los diamantes, son para siempre. Si Pitágoras probó algo, probado está. En este sentido, es una verdad absoluta. Lo que pasa es que las verdades absolutas se refieren, en definitiva, a cosas ficticias, como las entidades matemáticas, que no existen en el mundo real. Einstein lo expresó muy bien: «En la medida en que las matemáticas son ciertas, no se refieren a la realidad; y en la medida en que se refieren a la realidad, no son ciertas». Platón ya lo había dicho también. Nosotros hablamos del círculo, pero cuando aplicamos esta idea a un plato o una rueda,  por ejemplo, si los miramos con cuidado, veremos que no son círculos perfectos. Los círculos perfectos solo existen en el universo matemático.

Naturalmente, sería absurdo defender tesis biológicas o económicas o físicas con pretensiones absolutas; lo cual no quiere decir que la única alternativa sea un relativismo blandengue, como pretenden ciertos posmodernos. Gianni Vattimo, por ejemplo, dice que el pensamiento tiene que ser débil; que no hay que buscar la verdad, sino la caridad. Si tú me dices a mí que las ballenas son peces, y yo te corrijo y te digo que no, que son mamíferos, esto es poco caritativo. Desde mi punto de vista, este relativismo extremo es absurdo. Pero lo que no es absurdo es el relativismo moderado del sentido común, es decir, la constatación de que la historia de la ciencia nos muestra que muchas de las tesis que defendemos o de las opiniones que aceptamos en un momento dado las tenemos que revisar más adelante, cuando descubrimos nuevos datos u obtenemos nuevos resultados experimentales. Eso no significa que todo dé igual. Lo que significa es que la ciencia empírica es revisable.

Ángel L. Fernández Recuero, "Una filosofía al margen es la cosa más aburrida y menos sexy que uno pueda imaginar" (Jesús Mosterín), jot down, 04/10/2013
http://www.jotdown.es/2013/10/jesus-mosterin-una-filosofia-al-margen-de-la-ciencia-es-la-cosa-mas-aburrida-y-menos-sexy-que-uno-pueda-imaginar/

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