diumenge, 28 de febrer de 2010

L´ètica com la física.


emotivisme és a l´ètica el que el fenomenisme és a la filosofia de la física. Segons els fenomenisme, els enunciats de la física, tot i que aparentment es refereixin, per exemple, als electrons, en realitat només es refereixen a les nostres pròpies percepcions. Cap físic es pren seriosament aquesta postura. La física parla d´electrons i dels astres, no de les nostres percepcions. Els meus enunciats morals no es limiten a expressar les meves emocions, sinó que transmeten també el resultat de les meves reflexions sobre, per exemple, els avantatges i inconvenients de formes alternatives de regular la nostra conducta o organitzar la nostra convivència. Ni la teoria física se segueix de les observacions, ni la teoria ètica se segueix dels sentiments. D´alguna manera s´han de passar pel sedàs. Les observacions serveixen de pedra de toc, de criteri o test negatiu per rebutjar certes teories físiques. També hi ha altres criteris, com la consistència interna o la rellevància. El mateix succeeix amb l´ètica. Si una teoria física prediu el contrari del que observo, o si una teoria ètica condona el que em sembla aberrant, difícilment acceptaré aquesta teoria. Si la discrepància és marginal, potser reeduqui els meus propis sentiments o percepcions en els marges, perquè quadrin amb la teoria. Si la discrepància és frontal, probablement prefereixi renunciar a la teoria i començar de nou. En el millor dels casos, arribarem a un equilibri reflexiu entre teoria i sentiments. Sovint, ni tant sols a això.

Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid 2008

Imatge científica de la realitat i sentit comú.


Per exemple: des d´un punt de vista ingenu, sembla que el Sol giri al voltant de la Terra, però un estudi rigorós de les observacions astronòmiques ens ha ensenyat que la Terra gira diàriament sobre si mateixa i anualment al voltant del Sol. Veiem l´aigua com un fluid continu, però els experiments químics i físics ens mostra que està feta d´àtoms. I així successivament. (...)

La ciència -particularment la física fonamental- introdueix conceptes que són difícils d´assimilar intuïtivament o de connectar a les nocions del sentit comú. )Per exemple: les forces que actuen instantàniament a través de tot l´univers en la mecànica newtoniana, o els camps vibratoris electromagnètics de la teoria del buit de Maxwell, o l´espai-temps de la teoria general de la relativitat d´Einstein).

Jean Bricmont i Alan Sokal, Impostures intel.lectuals, Editorial Empúries, Barna 1999

El burka i els límits de la tolerància.

El caso del burka es interesante porque atañe a una interpretación esencialmente asiática del islam, que tiende en nuestros días a propagarse por los países arabo-musulmanes y por Europa (de momento, un centenar de casos). Refleja una práctica de la religión de la que no hallamos fundamentos doctrinales coherentes dentro de las distintas interpretaciones del islam.
En realidad, la velación generalizada de la mujer se convirtió en un problema político internacional a raíz de la victoria en los años ochenta de la revolución religiosa iraní, acontecimiento central que transformó el islam mundial. Por otra parte, el burka pertenece sobre todo a la tradición afgana.
Preocupadas de fundamentar en derecho la prohibición o la aceptación de ese hábito de vestimenta ligado a la práctica radical de la religión, las sociedades occidentales vacilan entre la repulsa cultural y el respeto por la libertad individual. En Francia, el asunto está ahora en manos del Consejo de Estado, ya que el poder legislativo ha sido incapaz de pronunciarse. La prohibición general de llevar el burka puede fundamentarse en derecho a partir del principio de defensa del orden público. Como no se puede discriminar entre una mujer que pretende sustraerse por convicciones religiosas a la mirada de otra persona y otra (o un hombre) que lleva explosivos ocultos bajo un burka, podemos alegar legítimamente que existe, en efecto, un riesgo potencial para el orden público. El Estado tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos. Existen, por supuesto, vías de impugnación, particularmente en el derecho internacional, y el asunto puede llegar lejos.
Pero la situación es insólita sobre todo desde el punto de vista filosófico: el hecho de vestir el burka entra en conflicto flagrante con el principio de convivencia, según el cual, en la interacción social, yo necesito saber quién eres tú porque tú necesitas saber quién soy yo, pues nuestro contrato colectivo se basa en el principio del reconocimiento mutuo. Doy a conocer mi identidad porque la sociedad es un encuentro de identidades. De este modo, mostrar el rostro expresa el fundamento esencial del vínculo social, algo que afecta por igual a hombres y mujeres.
El conflicto se produce en este caso porque la tradición integrista oscurantista rechaza esa igualdad en el cuerpo social. Las mujeres son las que, en el islam radical, sufren la peor parte de esta exclusión. No hay diferencias de fondo entre llevar el burka por consentimiento religioso y llevarlo por imposición patriarcal, ya que, una vez se convierte en mayoritario, el consentimiento de unas sirve con frecuencia para justificar la sumisión y la servidumbre de otras.
Ahora bien, si consideramos que se producen logros de la civilización en términos de igualdad y de libertad de la persona, está claro que no podemos poner al mismo nivel a una cultura que afirma ese principio y a otra que lo rechaza. La mayor paradoja está en que cuando la mujer se oculta bajo el burka, se cubre con el velo, en realidad se descubre del todo como objeto (un objeto del hombre). Difícilmente convertida en las sociedades occidentales en sujeto de derecho, resulta que ahora queremos rebajarla a la categoría de cosa anónima animada. Apelando al relativismo cultural, algunos intentan en nuestros días hacer aceptar, con una estrategia cínica, esa aberrante idea de que, por respeto a sus creencias, hay que acostumbrarse a ver a seres humanos deambulando bajo ese atuendo tenebroso.

Propietat intel.lectual i cervells socials.


Mientras el progreso en las demás especies animales se produce de forma accidental a través de mutaciones genéticas que requieren centenares de miles de años, el progreso humano es muy rápido y adaptativo gracias a esa transmisión de experiencias. Y no sólo eso, sino que los cerebros humanos son órganos muy plásticos, que incorporan modificaciones físicas a partir del aprendizaje. Es decir, que cambian como resultado de la evolución cultural: son cerebros sociales.
Eso es lo que permite que el neurobiólogo Javier de Felipe declare: "Si cogiéramos a un niño actual y lo pusiéramos en la edad de piedra no aprendería nada. Ni Einstein habría sido Einstein así".
Y es que el conocimiento humano es incremental, por lo que se puede comparar a un andamio gigantesco. Pretender llegar del nivel 0 al 200 de un salto (Einstein en el Paleolítico) es un disparate; mientras que ese mismo andamio, subido piso a piso, resulta practicable. Sólo después de Platón y la democracia griega y Maquiavelo con su príncipe y la Revolución Francesa y la Declaración Universal de los Derechos Humanos puede, por ejemplo, una ministra española actual desempeñar su cargo como lo hace. Otro ejemplo: la neurobiología del siglo XXI no tendría nada que decir si Ramón y Cajal no hubiera descubierto en el siglo XIX cómo se conectan las células nerviosas.
Así que todos y todas somos Rowling: no copiones, sino constructores de nuevos universos mentales a partir de los que nos son conocidos. Y, sin embargo, ésa no es razón para que renunciemos a la maternidad de nuestras ideas, es decir, a la propiedad intelectual, ni que dejemos de cobrar por ellas.
Considerar una obra intelectual libre y, por tanto, disponer de ella cuándo y cómo guste no es competencia del usuario, sino del autor. Habrá quien quiera poner su creación a disposición de la ciudadanía. Pero habrá también quien se reservará el derecho a seguir cobrando por su trabajo, sea en política, sea en ciencia, sea cultivando el campo (por cierto, las semillas son más antiguas que las ideas).
Y todavía es más comprensible que alguien que ha creado una obra ejerza su derecho a la propiedad intelectual si quienes la utilizan sin permiso, además, la desnaturalizan. Sería el caso, por ejemplo, de un personaje feminista al que convirtieran en Barbie descerebrada.

divendres, 26 de febrer de 2010

Els sentiments i la reflexió moral.


Si una teoria ètica condueix a resultats que xoquen frontalment amb les meves emocions morals, revisaré la teoria, no les emocions (almenys, en general). En la nostra reflexió moral es dóna un procés continu en què les nostre emocions guien les nostres teories i les nostres teories eduquen les nostres emocions. Posar les nostres emocions morals a sobre de la taula no constitueix cap panacea ètica, no condueix per si mateix a cap acord i en ocasions pot fins i tot resultar contraproduent i perillós, a no ser que aquestes emocions passin pel sedàs de la reflexió moral serena. Però sovint els nostres sentiments responen a un processament de la informació més minuciós i profund i no per inconscient menys sofisticat que les ideologies i teories conscienment articulades. Molts dels més grans crims del nostre temps han estat causats per la desactivació dels nostres sentiments de compassió i empatia i l´aplicació implacable d´ideologies apreses en els llibres. En qualsevol cas, ser bona persona té més a veure amb els sentiments, les emocions i les actituds i disposicions que amb el coneixement de (o acord amb) alguna abstrusa teoria ètica.

Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid

Les "raons" del solipsisme.


¿Com podem esperar aconseguir un coneixement objectiu (encara que sigui aproximat o parcial) del món? No hi tenim mai un accés directe; només coneixem directament les sensacions que provoca. ¿Com sabem que existeix alguna cosa fora d´aquestes sensacions?

La resposta és que no tenim cap prova; simplement és una hipòtesi perfectament raonable. La manera més natural d´explicar la permanència de les sensacions que tenim (en particular les que ens són desagradables) és suposar que provenen d´agents exteriors al nostre coneixement. Gairebé sempre podem ajustar a grat nostre les sensacions que són purament producte de la nostra imaginació, però no podem aturar una guerra, ni fer desaparèixer un lleó, ni podem engegar el cotxe avariat amb un simple exercici de pensament. Evidentment, i subratllar-ho és important, aquest argument no refuta el solipsisme. Si algú s´entossudís a pretendre que hi ha un "clavecí que toca sol" (Diderot) no hi hauria manera de poder-lo convèncer del seu error. Això no obstant, no hem trobat mai cap solipsista sincer i dubtem que n´hi hagi realment cap. Això il.lustra un principi important que més endavant farem servir més d´una vegada: el simple fet que una opinió no pugui ser refutada no implica en absolut que hi hagi cap raó per creure que és certa.
Jean Bricmont i Alan Sokal, Impostures intel.lectuals, Editorial Empúries, Barna 1999

compassió


1. També Schopenhauer pensa en una cosa que té a veure amb l´autonomia. Qui actua per compassió, actua així perquè ell mateix ho sent i ho vol. En el seu diàleg amb el fill, els pares podrien enfocar la seva atenció sobre la seva capacitat de compassió i d´identificació amb altres, i aquest altruisme que es basa en el sentiment podria fins i tot aparèixer com a més genuí. Tanmateix, la compassió no és un tret universal i és una disposició que en general és activada només envers certes persones (i animals); a més hi ha virtuts morals que apareixen com importants des del punt de vista de l´interès propi, com la confiança i la justícia, que no es poden entendre a partir d´aquesta motivació. El problema més gran amb la moral de compassió, emperò, és un cop més el de l´obligació. La moral de la compassió emfatitza una forma d´altruisme que queda des del principi fora de l´àmbit de les obligacions. 2. El que la moral de compassió rebutja és l´indirecte i la manca d´espontaneïtat de l´altruisme normatiu. El que la moral de compassió proposa no és altre enteniment del normatiu sinó que rebutja el normatiu com a tal sembla llavors més correcte no anomenar-la moral, sinó una ètica. 3. Problemes d´una moral basada en l´espontaneïtat: Primer, pot ser que en els sentiments espontanis d´un individu envers els altres prevalgui el goig de la crueltat sobre la compassió. Segon, hi ha regions importants de la moral, com aquelles de les virtuts de la justícia i de la confiança, en les que la compassió pot conduir a l´error. Tercer, i aquest és el punt més important, al sentiment li manca l´aspecte d´universalitat de manera que a partir d´ell per si sol no pot sorgir res de normatiu. En conseqüència, la compassió no pot substituir l´interès propi com a base de la moral. Una moral no-heterònoma només pot ser generada en virtut de l´interès propi. Tanmateix, crec que ens podem adonar que una moral d´autonomia compartida pot i potser ha d´incorporar el motiu de la compassió. 4. L´interès de l´espectador és simplement que els altres actuïn moralment, per això apreciem els que actuen bé. I em sembla que això condueix a elogiar també tota acció altruista feta per compassió. Crec que això explica per què diem d´una persona de manera emfàtica que és una bona persona quan no actua simplement per motius morals, sinó també per compassió i simpatia. Així que ser compassiu i fomentar la pròpia capacitat envers una compassió activa arriba a ser considerat com una virtut moral. 5. La raó per la qual la compassió com a tal no podia servir com a base de la moral fou la manca d´universalitat de la compassió natural. Però tan bon punt la compassió és incorporada a la moral, arriba a tenir el caràcter d´un sentiment generalitzat. 6. La moral que es genera en virtut de l´interès propi té una tendència cap a voler limitar l´àmbit de la societat moral. Però tan bon punt que la idea d´una compassió generalitzada entra en la moral, aquesta s´estendrà a tots els éssers humans i també a tots els altres éssers capaços de sofriment.

Ernst Tugendhat, El problema de la moral autònoma. Antropología en vez de metafísica, Gedisa, Barna 2008

dijous, 25 de febrer de 2010

¡Sapere aude!


La ilustración es la salida del hombre de su autoculpable minoría de edad. El mismo es culpable de ella. La minoría de edad estriba en la incapacidad de servirse del propio entendimiento, sin la dirección de otro. Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando la causa de ella no yace en un defecto del entendimiento, sino en la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro. ¡Sapere aude! ¡Ten valor de servirte de tu propio entendimiento! He aquí la divisa de la Ilustración.

La mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de conducción ajena (naturaliter maiorennes), permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! Si tengo un libro que piensa por mí, un pastor que reemplaza mi conciencia moral, un médico que juzga acerca de mi dieta, y así sucesivamente, no necesitaré del propio esfuerzo. Con sólo poder pagar, no tengo necesidad de pensar: otro tomará mi puesto en tan fastidiosa tarea. Como la mayoría de los hombres (y entre ellos la totalidad del bello sexo) tienen por muy peligroso el paso a la mayoría de edad, fuera de ser penoso, aquellos tutores ya se han cuidado muy amablemente de tomar sobre sí semejante superintendencia. Después de haber atontado sus reses domesticadas, de modo que estas pacíficas criaturas no osan dar un solo paso fuera de las andaderas en que están metidas, les mostraron el riesgo que las amenaza si intentan marchar solas. Lo cierto es que ese riesgo no es tan grande, pues después de algunas caídas habrían aprendido a caminar; pero los ejemplos de esos accidentes por lo común producen timidez y espanto, y alejan todo ulterior intento de rehacer semejante experiencia.


Immanuel Kant, ¿Qué es la ilustración?

http://bibliotecaesceptica.wordpress.com/2008/05/03/%c2%bfque-es-la-ilustracion/#more-212


Com refutar les teories ètiques.


Les nostres intuïcions, emocions i sentiments morals, en part ancorats en el nostre genoma, són la pedra de toc de les teories ètiques. Les emocions morals juguen el mateix paper en ètica que les observacions empíriques en la física. Per molt plausible que resulti una teoria física, si contradiu les nostres observacions, malament rai per al la teoria física. I per molt eloqüent que sigui una teoria ètica, si a partir d´ella resulten conclusions contràries a les nostres intuïcions i sentiments morals, malament rai per a la teoria ètica. (...) La idea de matar i esquarterar un home sa per a trasplantar els seus òrgans a diferents malalts em produeix indignació moral. Per això no sóc utilitarista.



Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid 2008

Hume: els sentiments com a principis actius de l´acció.


La primera secció del llibre III del Treatise pretén demostrar que els designis de la raó són totalment impotents en l´elaboració dels judicis morals. Per a Hume, és il.lusori intentar justificar que el fonament de la moral pràctica pot descobrir-se amb la mera operació de la deducció racional o de la inferència de la probabilitat. En l´Enquiry concerning the Principles of Morals, també apareix reflectida la preocupació de Hume per aquest temes sense que canviï la seva postura. (...)

(...) Una acció requereix un estat propici per a la seva aparició, un estat que, segons Hume, implica l´existència d´una "tendència", això és, d´una "propensió" o "aversió" envers un objecte. Si la gent es guia en les seves accions per consideracions morals, vol dir que en la moral intervé una forma d´atracció o repulsió. És a dir, que pot considerar-se com un "motiu" que influeix en la voluntat. D´altra banda, de la seva psicologia de la ment resulta que totes les formes de raonament són incapaces de produir accions, atès que el seu objecte és el "descobriment de la veritat o la falsedat". Ni per deducció racional o demostració, pi per judicis sobre causes i efectes pot realitzar-se un acte moral. Hume torna a insistir en la seva opinió que les passions, els actes de la voluntat i les accions són "fets i realitats originals, complets en si mateixos" i que res no tenen a veure amb l´acord o desacord amb les idees, que és allò propi de la raó. En conseqüència, Hume conclou que, com "la raó és totalment inactiva", "mai no pot ser origen d´un principi tan actiu com ho és la consciència o sentiment moral" (T.458)

José Martínez de Pisón, Justicia y orden político en Hume, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid 1992

responsabilitat


1. El problema real de la llibertat de la voluntat, el problema que ha preocupat durant segles a la tradició filosòfica, no ha estat el que es pot exemplificar en el moviment d´un dit, sinó el problema de la responsabilitat. ¿Com s´ha d´entendre que ens podem responsabilitzar dels nostres actes i retreure´ns recíprocament així també a nosaltres mateixos? Una responsabilització com aquesta implica que la persona pot controlar el que ella vol. Depèn del voler de la persona, quins volers van a ser efectius. És aquí on té sentit parlar no només de llibertat d´acció, sinó de llibertat de voluntat. Depèn de mi si em decideixo a actuar segons un voler o segons un altre. El voler reflexiu, l´objecte del qual són els desitjos o volers que un troba en si mateix. Això òbviament és un fenomen específicament humà. També en el cas dels animals es pot parlar de llibertat d´acció, però no atribuïm responsabilitat als animals, tot i que també poden moure les seves cames quan volen. 2. Una persona només pot ser considerada responsable si realment té la capacitat de suspendre els seus desitjos i actuar segons les seves raons, i no sempre està clar si això és així i en quina mesura. 3. Quan ja no puc declinar la meva responsabilitat en altres factors, aleshores tot depèn de mi, és indeterminat. Això no es segueix del que entenem per voluntat, sinó pel contrari del que entenem per intentar, esforçar-se, decidir i responsabilitzar (correlativament: saber-se responsable). Aquestes activitats i estats estan lligats inevitablement a la perspectiva del "jo", i el que les desenvolupa o se sap en ells, sap també que el grau del seu esforç i l´objecte de la seva decisió depenen únicament de raons i afectes, però atès que en aquests espais es troben entre diferents raons i diferents afectes, sap que depèn en última instància de si mateix. I sap que, després d´haver actuat d´una manera o una altra, només ell (i no els seus afectes i motius) pot ser responsabilitzat tant pels altres com per si mateix.

Ernst Tugendhat, Libre albedrío y determinismo. Antropología en vez de metafísica, Gedisa, Barna 2008

dimecres, 24 de febrer de 2010

Hume i els dos sentiments morals bàsics.


A més de l´amor a un mateix, l´altra emoció moral assenyalada per Hume és la compassió. La com-passió (en greg, sym-pátheia) és la capacitat de posar.se imaginativament en el lloc de l´altra criatura capaç de patir i sofrir amb ella, de com-padir-la. (...) Darwin veia en el cercle en expansió de la compassió la clau del progrés moral. Els animals no humans queden a vegadesfora del paraigües de la protecció jurídica, però són objecte de compassió, ja que és obvi que poden sofrir.

(...) L´amor als nostres parents (una extensió de l´amor propi) de vegades entra en conflicte amb els nostres propis interessos o amb el nostre sentit de justícia i la imparcialitat en les relacions socials. Molts sistemes polítics han hagut d´adoptar disposicions específiques per tractar de limitar el nepotisme en l´esfera pública. En efecte, la nostra presa de decisions és complexa, i de vegades consideracions diferents tiben de la nostra consciència moral en direccions oposades. La tasca de l´ètica consisteix a il.luminar aquests conflictes, no a ignorar-los.

Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid 2008
http://www.slideshare.net/mvillarpujol/david-hume-i-la-moral

dimarts, 23 de febrer de 2010

El perill de l´intervencionisme estatal.


Parece que en los actuales tiempos no existe Gobierno, casi ni Estado, sin tendencias totalitarias. Da lo mismo que sea de derechas, centro o izquierdas, que tenga mayoría absoluta o pelada, que sea americano, europeo, africano o asiático, que haya alcanzado el poder en las urnas o mediante un golpe. La idea antigua de que sólo las dictaduras eran totalitarias resulta ingenua, porque el totalitarismo consiste, sobre todo, en la intromisión de los Gobiernos en todas las esferas de la sociedad, en el afán de regularlo, controlarlo e intervenir en todo, de condicionar la vida de los ciudadanos e influir en ella, en no dejarles apenas márgenes de libertad y decirles cómo han de comportarse y organizarse, no sólo en lo público y común, sino asimismo en lo personal y privado.

Y de la misma manera que se va perdiendo la creencia de que las diferencias entre particulares puedan dirimirse sin recurrir a un juez, y así los países se llenan de denuncias y pleitos, también se está perdiendo una noción importantísima para las sociedades libres, a saber: que no todo tiene que estar regulado y supervisado por instancias superiores; que el Estado no tiene derecho a opinar de todo y menos aún a dictar normas para cualquier actividad, iniciativa o costumbre. Y al perderse esa noción se le cede todo el campo al Gobierno de turno (lo que todo Gobierno desea), con la consiguiente renuncia de los individuos a sus criterios, su participación y su autonomía. Un suicidio.

Javier Marías, La intromisión que no para, El País Semanal, 09/01/2006
http://www.javiermarias.es/blog/2006_01_01_javiermarias_archive.html

Els límits del poder polític.


... l´única finalitat per la qual el poder pot, amb dret, ser exercit sobre un membre d´una comunitat civilitzada contra la seva voluntat, és evitar que perjudiqui els altres. Ningú no pot ser obligat a realitzar o no realitzar determinats actes, perquè això fora millor per a ell, perquè li faria feliç, perquè en opinió dels altres, fer-ho seria més encertat o més just. (...) L´única part de la seva conducta de la qual ell és responsable davant la societat és la que es refereix als altres. En la part que li concerneix a ell, la seva independència és, de dret, absoluta sobre si mateix, sobre el seu propi cos i esperit, l´individu és sobirà.

John Stuart Mill, Sobre la libertad, Introducción, Alianza Editorial, Madrid 1984, pàgs 65--66

"Comunicación y arresto domiciliario"


¿Qué sería del negocio mundial de la comunicación sin el actual arresto domiciliario del ciudadano, arresto para el cual vienen de perlas los constantes miedos inducidos que son eje de la información? ¿Qué sería de la interactividad sin esa previa interpasividad inyectada? Se trata de que el individuo de encapsule, se insularice en la cáscara de su privacidad.

Ignacio Castro Rey, Votos de riqueza, A. Machado Libros, Madrid 2007

dilluns, 22 de febrer de 2010

L´ illa de Pasqua com a metàfora.

L´aïllament de Pasqua fa d´ella l´exemple més clar d´una societat que es destruí a si mateixa sobreexplotant els seus recursos. Si tornem sobre la nostra llista de control dels cinc elements que cal tenir en compte en relació amb els col·lapses medioambientals, dos d´aquests factors -els atacs de societats veïnes hostils i la pèrdua del recolzament de societats veïnes amistoses. cap paper no desenvoluparen en el fracàs de Pasqua, ja que no hi ha cap evidència que cap amic o enemic mantingués contacte amb la societat de l´illa de Pasqua després de la seva fundació. Encara que resultés que algunes canoes sí arribessin posteriorment, aquests contactes no pogueren haver-se produït a una escala prou important per constituir ni un atac perillós ni un suport rellevant. Sobre el paper d´un tercer factor, el canvi climàtic, tampoc tenim cap evidència en l´actualitat, tot i que por sorgir en el futur. Això deixa albirà darrera el col·lapse de Pasqua només dos conjunts principals de factors: l´impacte medioambiental de l´ésser humà, especialment la desforestació i l´eliminació de les poblacions d´aus; i els factors polítics, socials i religiosos que hi ha darrera d´aquests impactes, com la impossibilitat que l´emigració exercís de vàlvula d´escapament atès l´aïllament de Pasqua, la seva dedicació a la construcció d´estàtues (...) i la competència entre clans i caps que impulsava l´erecció d´estàtues cada cop més grans, la qual cosa exigia cada cop més fusta, més cordes i més menjar.


L´aïllament dels illencs de Pasqua segurament explica també per què m´assemblant que els seu ensorrament, més que el de qualsevol societat preindustrial, obsessiona als meus lectors i alumnes. Els paral.lelismes entre l´illa de Pasqua i el món modern en els seu conjunt són esglaiadorament obvis. Gràcies a la globalització, al comerç internacional, els vols en avió i a Internet, avui en dia tots els països de la Terra comparteixen recursos i s´afecten mútuament, exactament igual que ho feren la dotzena de clans de Pasqua. L´illa polinèsia de Pasqua estava tan aïllada en l´oceà Pacífic com la Terra ho està avui en dia en l´espai. Quan els habitants de l´illa de Pasqua es van veure en dificultats no hi havia cap lloc al que poguessin fugir ni al que poguessin recórrer en busca d´ajut; tampoc nosaltres, els moderns terrícoles, podem recórrer a cap altre lloc si s´agusen els nostres problemes. Aquestes són les raons perquè la gent veu en l´ensorrament de la societat de l´illa de Pasqua una metàfora, el pitjor escenari possible, del que pot ser el nostre futur.

Jared Diamond, Colapso, Círculo de Lectores, Barna 2006

Màquines de supervivència.


Què som? Màquines de supervivència al servei dels gens. Els gens manifesten el seu afany d´immortalitat a través d´assajos diversos, uns tenen èxit (les espècies actuals) i altres són fracassos (les espècies extingides). Tot ésser viu, l´espècie humana inclosa, són formes diferents d´actuar dels gens per garantir el seu únic objectiu: la supervivència.


Richard Dawkins, El gen egoista, Salvat Editores, Barna 1988

Objectes.


Condenar a las personas -especialmente mujeres- que tratan de atenuar algún estado de depresión mediante compras de ropas y de otros artículos, dentro y fuera de las actuales rebajas, comporta una injusticia firmemente basada en la ignorancia, el oscurantismo, el falso humanismo y el rencor.
No sólo el anhelante movimiento hacia la compañía del objeto resultaría recomendable desde un punto de vista clínico sino que demuestra, en una época de consumo especialmente elocuente, la importante función de los objetos en el estado de nuestro espíritu, en nuestro equilibrio psicológico y en la existencia cotidiana general.
Hasta hace medio siglo el modo de vida daba oportunidad para vivir densamente cerca de muchas personas -en la familia extensa, en el vecindario conocido, en las amistades recias y duraderas- y, en cambio, se pasaba con pocos y simplificados objetos. Ahora, en cambio, nos comunicamos densamente con muchas menos personas y, por el contrario, convivimos con un número incomparablemente mayor de objetos.
Ahora conectamos con cientos de nombres a través del móvil, el chat, las web sociales, pero sin grandes vinculaciones ni largos periodos de duración. Con los objetos viene, en efecto, a suceder algo similar, pero lo decisivo en este caso es que el déficit de compañía personal sin fácil solución en el universo de las personas, se suple con la cuantiosa incorporación narcisista de los objetos, metamorfoseados en amables reflejos de sí mismo. Los objetos no son nunca lo mismo que los sujetos (aunque los objetos son ya propiamente "subjetos") pero resultan incomparablemente más susceptibles de mantenerse al lado y se comportan en el trato con una condescendencia infinita. Y no se trata tan sólo de aquellos objetos que, instalados en la habitación desde tiempo atrás, vienen a ofrecernos un hálito de seguridad, identidad y amparo con su presencia. Se trata aquí del objeto recién adquirido y siempre inquietante, que transporta consigo una inédita porción de amor y, en ocasiones, un amor transgresor e imprevisto, a la manera de una anécdota picante en la reiteración de los días. Con este objeto nuevo puede parecer, a primera vista, que es el sujeto quien crea la totalidad de la peripecia amorosa y que el objeto sólo se deja hacer.
La verdad, la verdad excitante, sin embargo, radica en que también el objeto acciona, ama, exclama y trasgrede. El efecto positivo que el sujeto deprimido, o no, experimenta a través de una compra caprichosa no es resultado de la exclusiva fantasía del receptor sino también de la actitud del objeto que lejos de ser sólo un placebo, mundo, sordo y quieto, desempeña un mágico papel activo.
El objeto rezuma su amor propio cuando constata que se le atiende; el objeto es elegido por el sujeto y en ese momento de su selección, transmite como respuesta su adhesión o su rechazo, su inaccesibilidad o su entrega. De esta dialéctica amorosa, desde el sujeto al objeto y del objeto al sujeto, se genera una gimnasia emocional de notables efectos internos. El comprador o la compradora, con la autoestima eventualmente baja, halla en este episódico romance un lazo donde recrece el desafío y la redondez del yo. ¿Una monstruosidad? Una tonante obviedad.
Porque ¿cómo negar que el mundo en donde vivimos se compone cada vez más no de seres humanos, animales o plantas que nos importan sino de una boyante especie de objetos bellísimos y, a menudo, tan seductores y complacientes que la existencia iría apagándose si, como los más obstinados proponen, desaparecieran o los ahuyentaran de nuestro alrededor?


Vicente Verdú, Los objetos que nos aman tanto, El País, 09/02/2008

"Aislados de lo cercano, conectados con la lejanía".


No deja sin embargo de darse un cambio significativo en el paso del apartamento o el rascacielos en el centro a la casita adosada a las afueras. En el estilo habitacional ese cambio representa el paso del Estado concentrado y lento, propio de la era industrial, a lo múltiple de un más ligero dominio postindustrial. (...)

De cualquier modo la urbanización ya no es el barrio, sino la dispersión telemática de las viviendas. Si la óptica geométrica ha producido el centro-ciudad y la periferia, la óptica ondulatoria es portadora de un tipo de señales digitales que organizan una relación teleobjetiva con el mundo, la de la conurbación de construcciones que permanecen aisladas de la cercanía e hiperconectadas con la lejanía. Las casitas adosadas están aisladas unas de otras. Cada una permanece aislada e interconectada. No hay vecinos arriba ni abajo, ni la protección física del descomunal edificio de pisos. Pero esto porque el actual cibermundo cubre electrónicamente cielo y paredes, envolviendo a cada nicho con la garantía de la moqueta global. En otras palabras, la urbanización de las afueras puede presentarse como alternativa creíble y tranquila después de que el espacio está cubierto informáticamente, dibujando de hecho un rascacielos virtual sobre cada vivienda. Bien mirado, ésta no vive tanto adosada a la siguiente, a la cercana, como a las múltiples autopistas de la Red que nos enlazan con la lejanía.

Ignacio Castro Rey, Votos de riqueza, A. Machado Libros, Madrid 2007

Internet i la superació de l´aïllament tecnològic.


L´altra inquietud expressada pels escèptics respecte internet era el problema de l´abandó social de l´espai públic: sí, internet podia connectar-nos a un nou món d´informació, però ho faria a expenses d´un gran cost social, confinant-nos davant d´àrids monitors d´ordinador, lluny de la vitalitat de les comunitats reals. De fet, però, gairebé totes les innovacions de la web que han tingut més promoció publicitària al llarg d´aquest últims anys han estat canals per afavorir les relacions socials: online personals, llocs web per socialitzar-se i fer negocis com ara Friendster o TheMeetup.com (que va tenir un paper cabdal en l´organització política de la campanya per ales presidencials de 2004) i tot d´aplicacions destinades a millorar la comunicació entre bloggers, per no mencionar tots els dispositius portàtils que ara utilitzem per coordinar noves maneres de trobar-nos en el món real. (...) Les noves aplicacions de les xarxes de contactes online han aconseguit una cosa que els visionaris mai no haurien pogut imaginar: estan augmentant les nostres habilitats socials, ampliant el nostre cercle d´amistats i obrint nous canals on veritables desconeguts puguin compartir idees i experiències.
La societat de la televisió i l´automòbil va tancar la gent dins les sales d´estar i la va allunyar del fragor i la vitalitat de l´espai públic. La xarxa, però, ha invertit aquesta llarga tendència. Al cap de mig segle d´aïllament tecnològic, estem aprenent finalment noves maneres de relacionar-nos.
Steven Jhonson, Si és dolent t´ho recomano, La Campana, Barna 2009


Guerra i geometria.


El novelista mira al cielo, parece rebobinar, y dice: "El asedio es una novela de geometría y de sombras". Le gusta la frase y se queda saboreándola. "De geometría y de sombras".
Eso de las geometrías, esa forma de ver la vida, tan fría, matemática, inhumana. Líneas, trayectorias. "Es la guerra", responde Pérez-Reverte sin mirarme. "Yo nunca presumo de la guerra, pero he pasado 21 años en países en guerra. Y la guerra es geometría. Ángulos seguros e inseguros, enfilaciones, parábolas, impactos. Los que hemos estado allí sabemos que la guerra es geometría y aritmética. No es algo nuevo en mi obra. Está en El maestro de esgrima -la esgrima es todo ángulos, como bien sabes-. En El húsar: la geometría de la carga de caballería contra la línea. Hay una geometría de la catástrofe que se ha infiltrado en mi manera de mirar. Y es una paradoja porque yo soy de letras, lo contrario a la mirada científica, pésimo estudiante de química, física, matemáticas. Para esta novela tenía intuiciones, pero carecía de la cultura científica para resolver el enigma que me había planteado yo mismo. Así que recabé la ayuda de José Manuel Sánchez Ron, que es un gran amigo. Él me explicó que había formulaciones científicas para concretar en el lenguaje de la ciencia -en el de la ciencia de 1811- el enigma que planteaba". Ese enigma de El asedio es el de la misteriosa relación entre los proyectiles que caen sobre Cádiz y los asesinatos de jovencitas que se producen en la ciudad. La resolución, un tanto ardua -¡vórtices!-, puede dejar al lector algo estupefacto.

Jacinto Antón, Pérez-Reverte muestra el corazón de su novela, El País Semanal. El País, 21/02/2010

diumenge, 21 de febrer de 2010

Tipus d´ecocidis.


¿Com una societat que en un altre temps fou tan poderosa acabà ensorrant-se? ¿quin va ser el destí dels seus habitants? ¿Marxaren, i (en aquest cas) per què, o moriren d´una forma desagradable? Darrera d´aquest misteri romàntic s´amaga una idea estimulant: ¿podria un destí semblant amenaçar finalment sobre la nostra societat opulenta? ¿Contemplaran algun dia els turistes astorats els les restes rovellades dels gratacels de Nova York com contemplem nosaltres en l´actualitat les runes de les ciutats maies cobertes per la jungla?

Al llarg de molt temps s´ha sospitat que un gran nombre d´aquests abandonaments misteriosos va estar almenys en part provocats per problemes ecològics: la gent destruí inadvertidament els recursos naturals dels que en depenien. Aquesta sospita de suïcidi ecològic impremeditat -ecocidi- s´ha vist confirmada pels descobriments que en dècades recents han realitzat arqueòlegs, climatòlegs, historiadors, paleontòlegs i palinòlegs (científics que estudien el pol.len). Els processos a través dels quals les societats del passat s´han debilitat a si mateixes perquè han deteriorat el seu medi ambient es classifiquen en vuit categories, la importància relativa difereix d´un cas a un altres: desforestació i destrucció de l´hàbitat, problemes del sòl (erosió, salinització i pèrdua de la fertilitat del sòl), problemes de gestió de l´aigua, abús de la caça, pesca excessiva, conseqüències de la introducció de noves espècies sobre les espècies autònomes, creixement de la població humana i augment de l´impacte per càpita de les persones.

Jared Diamond, Colapso, Círculo de Lectores, Barna 2006

Naturalesa, determinisme i felicitat.


La naturalesa no dicta què hem d´acceptar o com hem de viure la vida. (...) Tot i que no estic segur de saber amb seguretat què signifiquen "la qualitat definitòria d´ésser una dona" i "complir amb el vostre destí", en canvi, sí que sé que la felicitat i la virtut res no tenen a veure amb allò per a la realització de la qual ens dissenyà la selecció natural en l´entorn ancestral. Tant la felicitat com la virtut queden perquè nosaltres les determinem, i el fet d´afirmar-ho no és incórrer en cap hipocresia, tot i que qui ho digui sigui un baró de raça blanca i conducta sexual tradicional. He de reconèixer que tot i tenint edat per procrear, fins al dia d´avui, he optat voluntàriament per no tenir fills, he malbaratat els meus recursos biològics llegint i escrivint, investigant, ajudant amics i estudiants, i tornat a mi mateix, no he fet cas del solemne imperatiu de propagar els meus gens. Des del punt de vista dels criteris dawinistes, sóc una horrible equivocació, un patètic perdedor, amb tots els ets i els uts com si fos un militant amb carnet de la nació dels sospitosos. Però em sento feliç de ser així, i si als meus gens no els agrada, que els bombin!

Steven Pinker, Cómo funciona la mente, Destino, Barna 2007

Els amics i el gen egoista.


Tot i que, en un sentit metafòric i limitat, els gens poden ser egoistes, el gen de l´egoisme no existeix: hi ha tants amics i col.leges disposats a ajudar-me.
Stephen Jay Gould, La falsa medida del hombre, Crítica, Barna 1997

La veritat inalàmbrica.


Los políticos hablan, hablan, hablan, siempre a través de un micrófono. También los intelectuales, los escritores y periodistas expresan sus opiniones en charlas, conferencias y tertulias, siempre a través de un micrófono. Prendido en la solapa o plantado en la mesa, el micrófono se halla a menos de un palmo del corazón o del cerebro del político, del intelectual y del periodista. Ignoro si la naturaleza del micrófono influye en el modo sentir y de pensar de quien en ese momento suelta una retahíla de palabras por la boca. La cuestión es quién excita a quién. Cuando ambos entran en acción, normalmente es el micrófono el que suele marcar la pauta al cerebro y le impone una ideología, porque es el propio aparato ya en sí mismo una forma de pasión o de pensamiento manipulado a distancia por el que manda. Cada micrófono tiene detrás un propietario, un partido político, una iglesia, un grupo de comunicación, una editorial, una clientela, una empresa que paga. Pero basta con que un político crea que el micrófono está apagado para que deje de ser previsible, falso y relamido y llame hijoputa a un correligionario. Ésa es la verdad inalámbrica, la única que merece ser atendida y respetada, porque es realmente lo que siente o piensa quien la emite.
Manuel Vicent, Micrófono, El País, 21/02/2010
http://www.elpais.com/articulo/ultima/Microfono/elpepiult/20100221elpepiult_2/Tes?print=1

La sinceritat del polític.


Los políticos fingen y mienten de manera tan abusiva y permanente en público, que precisamente lo que ya no cuenta es lo que dicen para la galería, cuando se saben vistos, escuchados, filmados y grabados. Todo eso es falso, una patraña, una representación en el mejor de los casos. Para saber cómo son y lo que piensan de veras no nos sirven sus declaraciones ni sus intervenciones en el Parlamento. De modo que, cada vez más, lo único que cuenta es lo que dicen en privado y cuando creen estar “en confianza”. Hay más verdad acerca de la personalidad de Aguirre en esas dos frases captadas por azar que en todas sus manifestaciones ante la prensa a lo largo de los años. Éstas son, por principio, pura fachada y puro teatro, y por consiguiente falaces, un engaño, como todas las de los demás políticos una vez que ese gremio ha optado por el fingimiento perpetuo. Son esas las que no cuentan.

Javier Marías, Esa puta mierda, El País Semanal. El País, 21/02/2010
http://www.elpais.com/articulo/portada/puta/mierda/elpepusoceps/20100221elpepspor_14/Tes?print=1

dissabte, 20 de febrer de 2010

Altruisme tou.


altruisme tou és definitivament egoista. L´altruista espera una reciprocitat de la societat para si mateix o para els seus parents més propers. La seva bona conducta és calculada, sovint d´un mode plenament conscient, i les seves maniobres estan orquestrades per les complicades sancions i exigències de la societat. La capacitat per a l´altruisme tou pot haver evolucionat principalment per la selecció d´individus i estar profundament influenciada per les variacions de l´evolució cultural. Els seus mitjans psicològics són la mentida, la pretensió i l´engany, inclòs l´autoengany, perquè l´actor més convincent és qui creu que la seva actuació és vertadera. (...)

... entre els ésser humans l´altruisme tou ha arribat a extrems complicats. La reciprocitat entre individus remotament emparentats o no emparentats del tot és la clau de la societat humana. La perfecció del contracte social ha trencat les antigues limitacions vertebrades imposades per una rígida selecció de parentesc. Mitjançant la convenció de la reciprocitat, combinada amb un llenguatge flexible interminablement productiu i un do per a la classificació verbal, els éssers humans creen convenis que es recorden al llarg de molt de temps i sobre els que es poden establir cultures i civilitzacions.

Edward O. Wilson, Sobre la naturaleza humana, Círculo de Lectores, Barna 1997

Hume, naturalesa i filosofia.


Les investigacions teòriques de Hume revelen que "la necessitat és quelcom que existeix en la ment, no en els objectes", que "és una falsa opinió la que afirma que alguns dels nostres objectes, o percepcions, són idènticament els mateixos després d´una interrupció", que "en la ment no hi ha pròpiament cap simplicitat en un moment concret, ni identitat en moments diferents", i que "el vici i la virtut no són qualitats dels objectes, sinó percepcions en la ment". Ha de considerar llavors que les seves pròpies creences fonamentals, i no només les dels altres, no són més que "ficcions" o il.lusions" produïdes d´una forma molt complexa.

Encara així, en si mateix, podria no ser totalment decebedor. Si el coneixement donés poder, llavors la plena consciència que les pròpies creences estan malament fonamentades o són clarament errònies podria considerar-se un alliberament. Hom podria finalment treure´s de sobre els vells hàbits i creure i viure en conformitat amb les noves i més pregones percepcions del món. Però aquesta resposta optimista està lluny de l´abast de Hume. La seva teoria de l´home explica que aquestes creences fonamentals són el resultat inevitable i ineludible de la interacció de la naturalesa i l´experiència humanes. Suposar que poguessin ser eliminades a la llum de descobriments teòrics, per raonables que aquests fossin, significaria abandonar el nucli mateix de la teoria humeana sobre els papers relatius de la "raó" i la "passió" o la "imaginació" en la vida humana. Segons aquesta teoria, per a l´home no hi ha cap problema pràctic, cap possibilitat de portar a terme una deliberació eficaç, respecte a l´"acceptació" o el "rebuig" dels seus més fonamentals creences i reaccions. "La naturalesa no ha deixar això a la seva elecció, pensant sens dubte que és un assumpte massa important per confiar-lo a nostres incerts raonaments i especulacions". La superioritat de la naturalesa -de la imaginació o la passió- sobre la raó, és el punt clau subjacent de la teoria naturalista, no cartesiana, de Hume.

Barry Stroud, Hume, Universidad Nacional Autónoma de México, Méxica D. F. 1986
http://www.slideshare.net/mvillarpujol/david-hume-i-la-realitat-externa

divendres, 19 de febrer de 2010

El perniciós vici de llegir llibres..


Llegir llibres esmorteeix de forma crònica els nostres sentits. Contràriament a l´antiga tradició de jugar als videojocs -la qual submergeix el nen en un món viu, tridimensional, ple d´imatges canviants i atmosferes musicals diferents pel qual navegar i que pot controlar a partir de complexos moviments musculars-, els llibres són només una estèril tirallonga de paraules en una plana. Quan llegim només s´activa una petita porció de cervell destinada a processar la llengua escrita, mentre que els videojocs exciten tota la zona dels còrtexs sensorials i motors.

Els llibres també són terriblement isoladors. Mentre que durant molts anys els videojocs han estimulat els joves a establir complexes relacions socials amb els seus companys -modelant i explorant mons de forma conjunta-, els llibres obliguen el nen a aïllar-se en un racó silenciós i el priven de qualsevol interacció amb els altres nens. Aquestes noves "biblioteques" que han aparegut en els darrers anys per tal de facilitar les activitats relacionades amb la lectura ofereixen un panorama esfereïdor: dotzenes de nens, habitualment tan vius i socialment interactius, asseguts sols en cubicles, llegint en silenci i sense fer cas dels altres companys.

És un fet que molts nens gaudeixen llegint llibres, és clar, i no hi ha dubtes que alguns dels vols de la imaginació provocats per la lectura tenen el mèrit de l´evasió. Però, per a un percentatge important de la població, els llibres són clarament discriminatoris. La febre lectora d´aquests últims anys es mofa cruelment dels deu milions de nord-americans que pateixen dislèxia -un mal que ni tan sols havia existit com a malaltia fins que va haver d´aparèixer el text escrit per estigmatitzar els que n´estan afectats.

Però potser la propietat més perillosa d´aquests llibres és que segueixen una història fixa i lineal. No pots controlar de cap manera el seu desenvolupament narratiu -simplement t´asseus i deixes que et dictin una història-. A aquells que heu estat educats en les narratives interactives, aquesta característica us pot semblar sorprenent. Per quin estrany motiu voldria algú embarcar-se en una aventura totalment orquestrada per una altra persona? Però la generació d´avui en dia emprèn aquesta mena d´aventures milers cops al dia. Això comporta el risc d´inculcar una passivitat generalitzada en els nostres fills, fent-los sentir com si no poguessin fer res per canviar les seves circumstàncies. La lectura no és un procés actiu i participatiu, sinó de submissió. Els lectors de les generacions més joves estan aprenent a "seguir l´argument" en lloc d´aprendre a agafar la iniciativa.

Steven Johnson, Si és dolent t´ho recomano. Com la cultura de masses ens fa més intel.ligents, La Campana, Barna 2009

"Morir como Dios manda".

Hay que morir como Dios manda, como exige la religión mayoritaria de la época: de estrés, de infarto o metástasis cancerígena, de sobredosis de trabajo, practicando deportes de riesgo o en la carretera. En otras palabras, no de la lentitud propia de la vida, del alcohol o el humo, mucho menos de la melancolía que produce el pensamiento.
Nada, en suma, de muerte natural. Mejor una eutanasia que, con la velocidad química que inyecta en el cuerpo, está a las puertas como una oferta más para mantener la moralina incuestionable del control social. El mismo Estado-mercado que nos ha envenenado, nos castiga ahora por estar enganchados. Es lo que decía con cierta gracia un empresario hace dos años, hablando con entusiasmo de la "guerra" de Irak: es necesario crear un problema para poder crear una solución al problema. De esta manera, el círculo del poder social sigue hasta el infinito. Esta es la religión que, como sabía Lacan, al final siempre triunfa.

Ignacio Castro Rey, Votos de riqueza, A. Machado Libros, Madrid 2007

dijous, 18 de febrer de 2010

Responsabilització i dissuasió.


¿Però com poden existir alhora l´explicació, amb la seva exigència d´una causalitat correcta, i la responsabilitat, amb la seva exigència del lliure albir? Per tal de disposar d´ambdues no cal resoldre l´antiga i tal vegada irresoluble antinòmia entre lliure albir i determinisme. N´hi ha prou amb què pensem amb claredat què volem aconseguir amb la idea de responsabilitat. Qualsevol que pugui ser el seu valor abstracte inherent, la responsabilitat té una funció eminentment pràctica: dissuadir de la conducta perniciosa. Quan diem que responsabilitzem a algú d´un acte improcedent, esperem que sigui ell mateix qui s´imposi el càstig -mitjançant la indemnització a la víctima, l´acceptació de la humiliació, de les penes, o l´expressió d´un penediment creïble-, i ens reservem el dret de castigar-lo nosaltres. A menys que una persona estigui disposada a patir alguna conseqüència desagradable (i, en conseqüència, dissuasòria), acceptar la responsabilitat és quelcom inútil. (...)

Una raó per responsabilitzar a algú és dissuadir la persona de cometre actes similars en el futur. (...) En un organisme social, que empra el llenguatge i raona, la política també pot impedir actes similars d´altres organismes que aprenen de les contingències i controlen la seva conducta per no incórrer en actes que ocasionin unes penes. Aquesta és la raó última per la que ens sentim impulsats a castigar els vells criminals de guerra nazis, tot i que existeixi poc perill que fossin a perpetrar un altre holocaust si deixéssim que morissin en el seu llit a Bolívia. En fer-los responsables -és a dir, en forçar públicament una política de desenmascarament i càstig del mal, en el lloc i en el moment que es produeixi- confiem a dissuadir a altres de cometre mals comparables en el futur.

Steven Pinker, La tabla rasa, Paidós, Barna 2003

Hume no fou un proto-positivista.


Hom pensà que la concepció que Hume compartia i -si bé tal vegada inadvertidament- seguia, implicava que l´única tasca pròpia de la filosofia és l´anàlisi lògica o conceptual. Les matemàtiques i la ciència empírica constituïen el domini del coneixement "autèntic", i ja que la filosofia mateixa no pertanyia a cap d´aquestes disciplines, només seria un estudi digne si pogués acomodar-se d´alguna manera dins o al costat de l´empresa científica. La filosofia només assoliria legitimitat cognoscitiva prenent-la de la inqüestionada legitimitat del seu amo, la ciència. Així, la filosofia arribà a ser vista com un estudi del que s´anomenà la "lògica de la ciència" -una anàlisi de l´estructura dels conceptes i dels procediments científics. I es pensà que aquest estudi, en si mateix, era a priori. Aquest retrat de la filosofia li dóna un cert rang de serventa o "sub-empleada" de la ciència, el valor de la qual ha de estimar-se només per les contribucions que aconsegueixi fer a la comprensió o al creixement del coneixement "autèntic", és a dir, el científic. El positivisme és una forma de cientificisme, i el positivisme del segle XX li atorgà a la filosofia el paper d´una empresa de servei.

La qual cosa ensopega amb l´esperit de l´obra filosòfica de Hume no és l´actitud envers la ciència ni la superioritat que li concedeix a l´experiència, sinó la concepció de la naturalesa d´aquesta obra filosòfica mateixa i la situació que se li assigna. És aliena a Hume una concepció "crítica" i fonamentalment racionalista de la tasca de la filosofia. La consideraria molt restringida i alhora molt submisa davant la ciència (o davant una concepció dominant de la ciència) del seu dia.

Barry Stroud, Hume, Universidad Nacional Autónoma de México, México D. F. 1986

dimecres, 17 de febrer de 2010

Adéu, adéu ...


Adéu partits polítics, que una vegada vau ser instrument de transformació i avui ho sou de manutenció. Adéu, perquè us heu convertit en màquines amorfes de gestió sense ideologia. Adiós, perquè només prometeu allò que vol sentir la gent. Perquè us heu convertit en un trust que defensa els seus propis interessos i no els seus votants. Adéu, aparells aparatosos, que heu pervertit la vostra organització, cada vegada més blindada i burocràtica. Adéu, perquè tots esteu tacats per un finançament tèrbol i il·legal. Good-bye, per haver perdut l’ètica buscant desficiosament l’aritmètica. Agur, per recol·lectar addictes en lloc d’afins, fidels en lloc de fidedignes, empleats en lloc de col·legues.
Adieu, perquè el vostre corporativisme us deslegitima. Adeus, perquè tots elaboreu el mateix programa electoral pensat per acontentar tothom, i que sabeu perfectament que no complireu. Adéu, perquè només us distingeix la prioritat de subsistir i només us preocupa què diran els mitjans de comunicació.
Auf Wiedersehen, perquè tenir militants ja és una aberració anacrònica i premonitòria. Adéu, perquè, des dels vostres despatxos, sempre us assabenteu tard i malament del que passa al carrer. Adéu, perquè no sou exemple de transparència ni de renovació. Adéu, perquè encara seguiu elegint el vostre líder amb el 95% dels vots.
Adéu, perquè en pro de l’eficiència heu cancel·lat el debat i la discrepància. Adéu, perquè cada vegada esteu més lluny de la gent i més a prop entre vosaltres. Ciao ciao, perquè us espanta la gent que destaca i preferiu entre les vostres files mediocres. Adéu, perquè feu pudor de ranci i de tancat. Perquè us defenseu entre vosaltres a costa del ciutadà, segrestant-lo de la política. Au revoir, perquè intenteu silenciar altres organitzacions socials i moviments polítics que no podeu manipular i us van prenent terreny.
Adéu, estimats partits polítics, us esteu carregant la democràcia que un dia vau ajudar a forjar. Sens dubte vau ser útils, gràcies pels serveis prestats, però el segle XXI us diu adéu, sense nostàlgia.

Juli Capella, ¡Adéu, partits polítics!, El Periódico de Catalunya, 17/02/2010

Tria de plaers.


Hume ja ressaltà (en el Treatise) que les persones tendeixen a encegar-se pels objectes presents oblidant els distants. Només el present produeix plaer, no la memòria del passat ni el desig del futur, la gratificació del qual és més imaginària que real. Heus ací la primacia lògica del curt sobre el llarg termini. Per això l´elecció racional sempre haurà d´anteposar la primacia del plaer present sobre la promesa de l´(hipotètic) plaer futur, fora que es compleixin dues condicions. Primera, el futur plaer promès haurà de ser més gran o millor (en quantitat o qualitat) que l´actual plaer present (incentiu de guany sense el que mai no es podria racionalment sacrificar). I segona, ha d´haver prou garanties de certesa (a la llum de l´experiència retrospectiva) sobre que, en efecte, aquesta promesa de guanys més grans o millors es complirà, en lloc de resultar defraudada. Només així (la disposició de la qual està molt desigualment repartida, segons quina sigui la posició social que s´ocupi) semblen comparativament equiparables els plaers futurs i presents.

Enrique Gil Calvo, Homo Faustus. Los placeres, edición de Enrique Gil Calvo, Tusquets, Barna 1992

dimarts, 16 de febrer de 2010

Coneixement científic i sentit comú.

Tres circumstàncies expliquen l´allunyament de la ciència del coneixement comú o de l´experiència comuna:
El nostre aparell neurosensorial limita el camp de les nostres percepcions. No podem conèixer, percebre o intuir espais no-euclidians o longituds d´ona fora de l´espectre visible, però sí podem saber d´ells gràcies a les nostres teories. Nosaltres podem parlar de realitats que no estem en condicions d´experimentar. El mateix coneixement científic ens ajuda a construir eines, com la fotografia d´alta velocitat, que ens permet anar més enllà de les nostres percepcions.
Els resultats més espectaculars de la ciència contemporània, recollits a la teoria de la relativitat general i a la mecànica quàntica, són difícils d´acceptar psicològicament perquè violenten el sentit comú.
El coneixement comú opera amb teories que la investigació dels processos cognitius ha demostrat que són errònies però el seu difícil desarrelament de la ment humana només pot explicar-se per la seva eficàcia per a l´evolució de l´espècie .

(En Félix Ovejero Lucas, Las batallas de la ciencia popular, Claves de razón práctica, Diciembre 2002, nº 128)

Altruisme dur.


L´impuls altruista pot ser irracional i adreçat unilateralment envers l´altre; qui el segueix no expressa cap desig de reciprocitat equivalent i no realitza accions conscients que porten al mateix objectiu. He anomenat a aquesta forma de conducta altruisme dur, un conjunt de respostes relativament no afectades per la recompensa o el càstig social més enllà de l´infantesa. Quan existeix aquesta conducta, és possible que hagi evolucionat a través de selecció per parentesc o selecció natural que operi sobre famílies o unitats tribals senceres en competència. Podem esperar que l´altruisme dur serveixi als parents més propers de l´altruista i declini clarament en freqüència i intensitat en fer-se més distant la relació.

Edward O. Wilson, Sobre la naturalesa humana, Círculo de Lectores, Barna 1997

Centre polític contra populisme de dretes.


En una situació política en la qual el desplaçament cap el centre dels partits abans anomenats socialistes ha conduit al desdibuixament de les fronteres entre esquerra i dreta, això ha creat una situació en la qual la bretxa entre el "nosaltres" i l´"ells" constitutiu de la política democràtica ja no pot tenir lloc dins el context dels partits polítics tradicionals. Això ha creat un buit que és actualment ocupat per demagogs populistes de dreta qui, mitjançant l´articulació de diversos temors i ressentiments, han aconseguit constituir una nova forma d´oposició nosaltres/ells a través d´un discurs populista en el qual el "poble" és constituït sobre la base d´una cadena d´equivalències entre tots aquells que, d´una manera o una altre, són presentats com oprimits pel "bloc de poder" constituït per les elits polítiques, la burocràcia i la intelligentsia.

Chantal Mouffe, El "fin de la política", Claves de razón práctica, Enero/Febrero 2010

Hume, crític de Descartes.


Pensar, afirma Hume, és sempre pensar en alguna cosa. Alguna cosa que existeix, inclòs un pensament, una percepció o qualsevol altra cosa, és particular. Per tant, no existeix un pur "pensament com a tal" ni una "substància" mental "diferents de les percepcions i idees particulars". En realitat, aquestes percepcions no "pertanyen" a una cosa mental preexistent, sinó que elles mateixes componen la ment. Un cop més, la tesi humeana és essencialment un postulat lògic: resulta erroni inferir, com va fer Descartes, l´existència d´una substància pensant´activitat del pensar, de la mateixa manera que és fals inferir una substància menjadora a partir del menjar. Hume ens convida a remuntar-nos a Aristòtil en els seus millors moments: la facultat no existeix independentment dels seu exercici.

Matthew Stewart, La verdad sobre todo, Taurus. Madrid 1998

dilluns, 15 de febrer de 2010

El principi d´objectivitat.


El primer principio equivale a la hipótesis de la realidad. La realidad existe y yo la puedo comprender. Los principios no son verdaderos ni falsos,sino que se asumen o no se asumen (y no asumir que la realidad existe sería incompatible con el interés científico por comprenderla). El primer principio se podría llamar Principio de Objetividad y enuncia que de las muchas maneras que una mente tiene para percibir (observar) un pedazo de realidad, el científico elige aquella manera que menos afecta a la propia percepción (observación). El premio por asumir este principio es el grado de universalidad del conocimiento que se obtiene. Esté donde esté el límite (la física cuántica sin duda impone el suyo), la idea es que el conocimiento del objeto dependa lo mínimo posible del sujeto que lo ha elaborado. Otra cosa, claro, es que tal límite sea inalcanzable en la práctica. Lo que se marca claramente es la tendencia. Mejor determinar la posición de un objeto haciendo chocar perdigones contra él que disparándole balas de cañón, y, mejor aún, iluminarlo con fotones. Mejor que un psiquiatra reduzca su presencia al mínimo cuando explora a un paciente. Relajar este principio es abrir la puerta a una clase especial de falsedad. Las grietas de la verdad científica se rellenan de pasta de ideología. Y la ciencia, por vocación, es la manera de conocer que carga con la mínima dosis posible de ideología. La complejidad de la realidad a comprender marca los grados de la falsedad por ideología.(...) En la física puede haber falsedad ideológica, pero menos,mucho menos que en la biología. Y lo mismo puede decirse de la biología respecto de la economía.

Jorge Wagensberg, Lo falso en el conocimiento científico, Letras Libres, Diciembre 2008

"¿Rasgar el velo de Isis?".


La tendencia a la transgresión forma parte de la lógica del conocimiento. Únicamente la aceptación de la pluralidad del saber contra el monopolio del conocimiento-poder otorgaría una base duradera a las discusiones éticas y a las acciones legales. Pero en este caso deberíamos educarnos, previamente, en un nuevo diálogo entre enigma y conocimiento.
A finales del siglo XVIII y principios del XIX, cuando se vislumbraban apenas los conflictos actuales, la principal metáfora que resumía esta encrucijada era la del velo de Isis, que protegía el acceso a los conocimientos últimos. Algunos, como Schiller, eran partidarios de no rasgarlo, impidiendo así que el hombre se precipitara en lo que prometía ser un pozo sin fondo. Escribía: "¿Conviene levantar el velo donde amenaza el espanto inmediato?". Muchos, sin embargo, eran partidarios de emprender la carrera con todas sus consecuencias. Uno de los que lo expresó más nítidamente fue Friedrich Schlegel: "Ya es tiempo que se rompa el velo de Isis y que los secretos sean revelados. Quien no resista mirar a la diosa debería huir o perecer".
Ahora bien, quizá la relación entre conocimiento y enigma no debería verse como una relación de contrarios, como un antagonismo incompatible, sino más bien como dos términos que se complementan entre sí. Todo desciframiento implica a su vez el resurgir de un nuevo enigma. Esta podría ser una de las direcciones en las que sondear la posibilidad de un conocimiento que no sea exclusivamente poder: la incursión en un enigma para poner al descubierto otro.
Parece como si la ciencia nos desnudara por completo los enigmas planteados, cuando en realidad nos propone un racimo de enigmas nuevos. Cada isla descubierta y conquistada revela la existencia de múltiples islas cuya exploración será una tarea posterior del trabajo científico.
Es inevitable, por su propia dinámica interna, que la ciencia tienda a rasgar constantemente el velo de Isis. No se trata tanto de respetarlo como de recordar que a cada rasgadura aparecen múltiples velos que antes habrían permanecido ocultos. Esto sucede en todas las escalas del descubrimiento científico, tanto en las microscópicas cuanto a las macroscópicas. Más allá del átomo, la ciencia ha encontrado nuevos universos. Más allá de la frontera del último universo la ciencia hallará nuevas fronteras, reencontrándose, en cierta forma, con la más arcaica imagen del velo de Isis.
El pensamiento humano está perpetuamente situado ante el dilema: inclinarse ante la inviolabilidad de la frontera o perseguir una frontera eternamente inalcanzable en la medida en que siempre ofrece otra nueva. El siglo XX ha representado una contundente lección acerca de las capacidades de construcción y de destrucción proporcionadas por el conocimiento. El rostro de Isis puede ser terrible, pero al mismo tiempo puede incitar a nuevas creaciones y a nuevas esperanzas.
Así, para poner uno de los ejemplos decisivos, la energía negativa liberada por la bomba atómica ha sido extraordinaria, pero paralelamente ha llevado al hombre hacia nuevas percepciones de su relación con su entorno, con el cosmos. Probablemente hace sólo 50 años gran parte de lo que ahora denominamos "pensamiento ecológico" o algunos nuevos planteamientos de la vinculación del hombre con la naturaleza fueran impensables.
La "sabiduría de la duda" es la fuerza que puede proporcionar una conciencia de la ciencia al recordar, de continuo, quién es el destinatario de todo saber. Al fin y al cabo, hace dos siglos, fue Novalis quien respondió más certeramente: "Levantó el velo de la diosa. Pero, ¿qué vio? Se vio -milagro del milagro- a sí mismo".