Intel·ligència i sistema.
Durante décadas hemos imaginado la inteligencia como una propiedad localizada. Algo parecido a la velocidad de un procesador. ¿Es este cerebro más potente? ¿Calcula más deprisa? ¿Obtiene mejores puntuaciones? Sin embargo, la modularidad nos obliga a cambiar completamente el enfoque de nuestras preguntas. No importa únicamente cuánto calcula un cerebro. Importa cómo organiza sus cálculos . Es un cambio de perspectiva parecido al que ha vivido la biología. Durante mucho tiempo pensamos que los genes explicaban prácticamente todo. Después descubrimos que dos organismos con genes muy similares podían desarrollarse de formas muy distintas dependiendo de cómo esos genes interactuaban entre sí y con el entorno. La atención dejó de centrarse únicamente en los componentes. Empezó a dirigirse hacia las relaciones. Con el cerebro está ocurriendo algo parecido. Quizá la inteligencia no dependa únicamente del talento de cada neurona, del mismo modo que una orquesta no depende únicamente del v...