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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: desembre, 2012

funció cívica de la filosofia.

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Vivimos en una época de generalizado relativismo ético, que entre las nuevas generaciones ha creado una actitud de «todo vale», y también en una época caracterizada por un profundo escepticismo público respecto al papel crítico de la filosofía (algo no ajeno a esa actitud). Ahora, gran parte de la población cree que el compromiso socrático con la búsqueda de la verdad es una pérdida de tiempo y una forma de vivir idealista en un mundo globalizado. A los filósofos se los presenta como insignificantes inventores de conceptos cuyo único objetivo en la vida es luchar por asegurarse un puesto fijo en una universidad norteamericana o europea. Por lo tanto, es probable que la afirmación de que la filosofía es una actividad liberadora se acoja con cinismo y desdén.
Es interesante señalar que hace dos mil quinientos años, Aristófanes, en su obra Las nubes, retrataba a Sócrates como a un sofista amoral que enseñaba a la juventud ateniense a engañar mediante arteras argumentaciones…

oblit

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La sentencia del Tribunal Supremo contra el juez Garzón por osar juzgar al franquismo reconoce que los delitos en cuestión “hoy serían calificables de delitos contra la humanidad”, pero que desgraciadamente no son enjuiciables porque lo impide la legislación vigente: o han prescrito o quedan lavados por la amnistía de 1977 o aquí se les trata de otro modo. Ni los principios sentados en el Juicio de Núremberg, ni la normativa de Naciones Unidas sobre permanencia del delito de retención ilegal y posterior desaparición, ni el alcance del crimen contra la humanidad, ni los supuestos del Derecho Internacional Humanitario, valen nada frente al principio de que aquí, en casa, sólo rige la lex previa, lex certa, lex scripta y lex stricta. Todo atado y bien atado. 
Sorprende que al examinar cada pieza del proceso —si el juez es competente, si hay delito, si está vigente, etcétera— el juicio de la sentencia cae siempre del mismo lado: a favor de los culpables y en contra de los d…

Sloterdijk: Plató, el "Polític" i la domesticació humana.

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Richard Sennet: La mentida meritocràtica.

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El principal desafío de nuestras sociedades modernas consiste en establecer las condiciones de una cooperación entre individuos con opiniones políticas, convicciones religiosas u orígenes culturales diferentes. Las nuevas tecnologías de comunicación deberían abrir esta posibilidad. Y lo hicieron, como lo han demostrado los movimientos populares en África del Norte. En Egipto, Twitter permitió movilizar a las clases sociales, hasta entonces separadas, que jamás se habían comprometido en una acción política común. En Europa, sin embargo, los nuevos medios de comunicación todavía no se han aprovechado de este modo. ¿Por qué? Comencemos con una paradoja formulada mucho antes de la invención del iPhone
La paradoja de Burckhardt En el siglo XIX, el historiador Jacob Burckhardt definía la modernidad como "la era de las simplificaciones salvajes". La paradoja, según él, consistía en que la creciente sofisticación de las condiciones sociales concretas iba acompañada d…

La vida com a experiència artística.

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Podría pensarse que nacemos de una vez por todas. Por otra parte, no son buenos tiempos para enfrentarse con el desafío de vivir si nos reducimos a lo que ya somos. La necesidad de una permanente creación de nosotros mismos es también el trabajo de la libertad, la búsqueda práctica de otro modo de vivir. Bien sabemos lo que esto puede significar, pero no siempre cuál será su alcance. A veces hemos perdido nuestro poder de ser, y no somos capaces de hacer ser. Ni siempre ni a todos cabe achacarlo, pero está claro que, a pesar de nuestra constitutiva indigencia, permanentemente hemos de revivir. Séneca insiste en que hemos de vivir como a punto de morir, como si nuestra acción y nuestro momento fueran los últimos, como si nos encontráramos en la tesitura de enfrentarnos con una definitiva posibilidad de nuestra vida. Pero asimismo hay algo más que inaugural que nos hace vivir siempre como a punto de nacer, como si no acabáramos de hacerlo nunca del todo, como si el crecer y el fructific…

Com ser fidels a la ciència sense caure en la insignificància?

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La ciencia es minuciosa, y exigente con aquel que pretende abordarla. Las consideraciones generales sólo valen un momento, rápidamente hay que entrar en detalles. Al tocar un tema con cierta profundidad, el científico empieza recordando elementales cuestiones, al principio consideradas obvias, mas unos minutos después la pizarra o la pantalla se llenan de esotéricas figuras que derrotan al no suficiente iniciado, al que no realizó las necesarias mediaciones.

Mas para el que no se descorazona, para el que sigue con tenacidad y paciencia los meandros de una disciplina particular, la ciencia puede revelarse simplemente frustrante. Pues el tiempo se agota literalmente en la resolución de intrincadísimas fórmulas que a menudo conciernen solamente a un detalle del camino emprendido, detalle que, en razón de los propios recovecos del camino, ha perdido la perspectiva del paisaje general del horizonte de interrogantes en el que el pensamiento emprendió su tarea. Lo que s…

La Humanitat (El desig de riqueses).

¿Hi ha alguna manera de diferenciar els neoliberals dels extraterrestres?

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Recientemente, el Roto ha publicado una viñeta en la que aparece una nave extraterrestre cerniéndose sobre un territorio de nuestro planeta; los alienígenas de su interior exclaman: no hace falta bajar, ya lo llevan los marcianos. (1). 
La ideología neoliberal es extraña a la humanidad y también a las leyes físicas y biológicas que imperan en el planeta Tierra. 
A sus economistas los llaman economistas de la tierra plana porque opinan y actúan como si creyeran que el planeta posee una extensión infinita. Horadan la litosfera, tanto continental como oceánica, en busca de minerales y combustibles fósiles en trance de agotamiento; acaban con la biodiversidad de los bosques tropicales para transformarla en combustibles a los que llaman renovables; realizan una pesca intensiva sin tener en cuenta la capacidad de regeneración de las especies y utilizan el agua como si fuera un bien ilimitado. Cuesta creer que existan personas con cierto nivel de formación que piensen así, por l…

Albert O. Hirschman, la veu.

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En 1982, Jon Elsterafirmó que Albert O. Hirschman ocupaba una posición a la vez central y periférica, o al menos anómala, en las ciencias sociales anglo–americanas y que si no era parte del establishment académico se debía a esa aura de amateurismo que rodeó su obra, ya que sus planteamientos carecieron de la formalización que suele requerir la academia norteamericana. Treinta años después, a los 97 años, Hirschman murió como ese outsider de las ciencias sociales que le gustaba ser.
Las contribuciones intelectuales de Hirschman son enormes y su libro Salida, voz y lealtad (1970) es un clásico de la ciencia política y la economía. Escrito como una reflexión crítica respecto a las teorías neoclásicas del comportamiento económico basado en la elección racional, y como reacción a los acontecimientos políticos de la década de los sesenta que sacudieron a Estados Unidos con oleadas de protestas y movimientos subversivos (y que desde su perspectiva contradijeron las tesis del i…

Els dimonis de Heidegger.

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La vida del filósofo alemán Martin Heidegger (1889-1976) vuelve a estar de actualidad. La madrileña editorial Trotta publica ahora Los demonios de Heidegger con el sugestivo subtítulo de Eros y manía en el maestro de la Selva Negra—. El volumen contiene dos extensos ensayos firmados por los profesores Ángel Xolocotzi y Luis Tamayo; ambos son conocidos heideggerianos, investigadores en universidades mexicanas que dedican gran parte de su tiempo a interpretar la filosofía del “Maestro de la Selva Negra”, así como al estudio de su controvertida biografía. A tenor de la presente obra, sus logros en este último campo —el biográfico— son muy notables. 
En la primera parte del libro, Xolocotzi trata de "Heidegger y su experiencia del amor". "Debo vivir en Eros", sentenció Heidegger en una de sus primeras cartas a su amada Elfriede, su futura esposa. La conoció en 1915, en Friburgo, siendo él un joven profesor de 26 años y ella, una hermosa y aplicada alumna de 22. La eu…