Tribals per naturalesa.


El tribalismo es una maldición, probablemente inscrita en la naturaleza humana –y si no que se lo pregunten a Edward O. Wilson. El sectarismo es la creación de más tribalismo allí donde no tendría por qué haberlo. Evitemos añadir más mal a las ingentes cantidades de mal que hay ya en el mundo –siempre que resulte posible.

Por amor a la verdad y por respeto a la realidad, no escatimemos los méritos a nuestros adversarios. My country, right or wrong, reza una de las divisas del tribalismo. Como escribe Josep Ramoneda, “los problemas derivados de la incapacidad de las naciones para encontrar su plenitud son siempre los más enconados, los más enquistados y los que más alimentan la neurosis política, porque afectan al reparto del poder y entran de lleno en el territorio de las psicopatologías colectivas. España, que tiene en su inconsciente el síndrome de nación imperfecta, siente como una herida narcisista las aspiraciones de Cataluña. Y Cataluña, potencia nacional que no ha conseguido pasar al acto, encontró en el victimismo la salida a su insatisfacción…”

Con mi grupo, dice la tribu tribal, tanto si acierta como si yerra. Frente a ello, el ejemplo de Manuel Sacristán: “El conocimiento [y la difusión] de un buen trabajo, aunque sea de un campo opuesto a aquel en el que yo piense, es una cosa valiosa”. El gran pensador ecomarxista español, que tuvo que ganarse la vida como traductor durante mucho tiempo, decía que un economista odioso y reaccionario como Milton Friedman había escrito un excelente Ensayo de metodología, y que eso había que traducirlo. Lejos de privar de voz a mi adversario: reconocer sus méritos.

La gran tarea político-moral: desde la conciencia de la importancia que tienen las tribus, desde la convicción de que no podemos vivir sin ellas y de que proporcionan algunos de los bienes más valiosos e irremplazables para la vida humana –nuestra manera de alabar a la tribu es llamarla comunidad–, superar el tribalismo.

Jorge Riechmann, superar el tribalismo, tratar de comprender, tratar de ayudar, 17/12/2012

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