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La Contraportada de 'La quimera de la creatividad'.

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Lo que algunos filósofos ya habían advertido, que nuestra razón es incapaz de dotarnos de una imagen objetiva del mundo y de nosotros mismos, los neurólogos actuales lo han acabado de corroborar: lo que piensa el ser humano del mundo y de sí mismo es una ficción de su cerebro. Desde que el cerebro ha dejado de ser una cámara oscura y se ha convertido en un órgano transparente, gracias a las técnicas de neuroimagen, pocas son las disciplinas académicas que se niegan a abrazar el prefijo «neuro»: neuropolítica, neuromárqueting, neuroeducación, neuroestética... Esta invasión de lo «neuro» coincide, por otro lado, con una potenciación de lo creativo en diferentes ámbitos. No existe taller, oficina, escuela, empresa o universidad en la que no se exija ser creativo. Parafraseando a Descartes, ya no es la razón sino el talento creativo la cosa mejor repartida del mundo. Para el poder actual no hay problema productivo, demográfico o educativo que no tenga una respuesta imaginativa. ¿Cuáles s…

Tre definicions d'antropocè.

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Hay tres definiciones de antropoceno. La primera es la era geológica a partir de la cual aparece el ser humano, hace unos dos millones de años. La segunda, en el contexto actual, sería el impacto del hombre sobre la ecología y el clima. Y la tercera, que somos los artesanos de nosotros mismos, a partir de nuestra evolución, de nuestro entorno técnico y cultural.
Eusebio Val, Pascal Picq: Pros y contras del trasnhumanismo, La Vanguardia 08/12/2019 https://www.lavanguardia.com/cultura/culturas/20191208/472065575410/transhumanismo-tecnologia-robots-pascal-picq.html?fbclid=IwAR0K6XbfUK-6EfdQac4dXSY3ZhB8wnWp-PTt_Eq8Z-9h7GUJQP7gl2r0Ekg

Novolatria.

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Vivimos en lo que yo llamo lanovolatría, que es un cambio muy, muy importante en nuestra concepción del mundo sobre el que no veo que se esté pensando con rigor. Lanovolatríaes aquello que da por supuesto que todo lo que es nuevo e innovador no necesita justificar que sea bueno. Digamos que hay una modificación muy importante en las categorías centrales básicas con las que los europeos venimos pensándonos a nosotros mismos desde Grecia. Serían los conceptos o las categorías de «bello», «bueno», «justo», «verdadero», etc.; y ahora ha emergido esa categoría de «lo nuevo», «lo innovador», y están devorando al resto. Y, lo más curioso, lo están haciendo sin una polémica abierta en la sociedad. Desde las escuelas hasta casi todos los ámbitos, hoy hay prisa por correr, no hacia lo bueno, sino hacia lo nuevo. Esto nos lleva a ignorar que hay cosas en el pasado que pueden ser muy buenas, a pesar de tener dos mil quinientos años. Como el diálogo socrático, por ejemplo; o el bacalao al pilpil, …

Gnosticisme i transhumanisme.

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No es algo nuevo. En los inicios del cristianismo, los gnósticos identificaba el mal y la perdición con la materia, mientras que lo divino y la salvación pertenecían a lo espiritual. De algún modo, esas ideas vuelven a resurgir ahora con lo que se ha denominado el transhumanismo, que se podría definir como “la convicción de que el ser humano está en un soporte equivocado”.
Así lo explica Antonio Diéguez, catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia de la Universidad de Málaga (UMA). Según sus palabras, se trataría de creer que “el cuerpo biológico que ocupamos es algo despreciable que está sometido a los avatares de la propia biología: envejecimiento, enfermedades, sufrimientos… y, por supuesto, terminará muriendo”. “El objetivo sería poder tener un soporte diferente”.
El investigador advierte de que “el mero hecho de no considerar el cuerpo parte de uno mismo, sino un mero soporte” tiene “implicaciones filosóficas muy fuertes”. Pero dentro de esta corriente de pensamiento hay dis…

Temps i poder.

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Los revolucionarios jacobinos franceses implantaron, en 1793, un nuevo calendario de doce meses —del otoñal vendimiario al fructidor—, de tres semanas de diez días. El nuevo calendario republicano marcaba una ruptura con el pasado monárquico e inauguraba una nueva época, que, a la hora de la verdad, duró pocos años. Más de un siglo después, en 1918, Rusia adoptaba elcalendario gregoriano, habitual en Occidente, y dejaba atrás el juliano, que funcionaba desde finales del siglo XVII. Por el camino se perdieron trece días. Años más tarde,Stalinproclamó la semana de cinco días, en oposición a la “burguesa” de siete. Resultó imposible llevarla a la práctica. Era, en cualquier caso, otro intento más de modificar la relación entre sociedad y tiempo. Cambiar el calendario constituye una de las muestras más claras de la intervención permanente del poder sobre el orden temporal. Existen muchas otras menos evidentes, pero igualmente significativas. La cronopolítica constituye, ayer como hoy, un …

Ciència escatològica.

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El tema del fin del mundo ha aparecido muchas veces en la historia de la cristiandad y cada vez han surgido profetas que anunciaban como cercano el último día. Es singular que hoy en día esta función escatológica, que la iglesia ha dejado caer, haya sido asumida por los científicos, que cada vez más a menudo se presentan como profetas, que predicen y describen con absoluta certeza las catástrofes climáticas que conducirán al fin de la vida en la tierra. Singular, pero no sorprendente, si se considera que en la modernidad la ciencia sustituyó la fe y asumió una función propiamente religiosa — es, de hecho, en todos los sentidos, la religión de nuestro tiempo, aquello en lo que los hombres creen (o, al menos, creen creer). Al igual que cualquier religión, también la religión de la ciencia no podía carecer de una escatología, es decir, de un dispositivo que, manteniendo a los fieles en el miedo, refuerza su fe y, al mismo tiempo, asegura el dominio de la clase sacerdotal. Apariciones co…

Democràcia i desconfiança.

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Las derechas desconfían de los Gobiernos porque los creen ineficaces y las izquierdas porque son poco participativos; unos confían demasiado en los expertos y otros confían demasiado en la gente. Mientras no suturemos esa ruptura entre los resultados y los procedimientos, de manera que haya tanta delegación como sea necesaria y tanta participación como sea posible, seguiremos teniendo motivos para no confiar en las buenas intenciones de los Gobiernos, pero será igualmente razonable no confiar demasiado en la sabiduría popular. Y mientras tanto la intervención de la gente en el proceso político será una irritación ocasional, que tensiona sin transformar y se resuelve finalmente en frustración colectiva.
Daniel Innerarity, Una democracia irritada, El País 22/11/2019 https://elpais.com/elpais/2019/11/20/opinion/1574248554_538828.html?ssm=FB_CC&fbclid=IwAR08dsSJWnOs9E4fnmBP0m51baGLNTj7dWlX2XpWXnP6NqJKWV4n3PcGwKY

Neoliberalisme i precariat.

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Hay que tener en cuenta que, desde los años ochenta, la transformación mundial ha permitido la creación de Estados neoliberales al servicio de los intereses del capitalismo de rentas. En nombre del libre mercado, las instituciones han apoyado políticas que favorecen a los que obtienen rentas de sus propiedades, ya sean financieras, físicas o las llamadas intelectuales. Eso ha beneficiado a la plutocracia —los ciudadanos mundiales que ganan miles de millones de dólares o euros— y a las élites nacionales, que también obtienen la mayor parte de su dinero de inversiones. Pero ha despojado a la clase más amplia y cada vez más numerosa, el precariado, de toda apariencia de seguridad económica. Para comprender lo que está ocurriendo y por qué estamos en un momento trascendental, debemos remontarnos a 1947, cuando un pequeño grupo de economistas, que compartían el odio al socialismo, se reunió en un balneario suizo y formó la Sociedad Mont Pelerin (MPS en sus siglas en inglés), que hoy sigue …