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S'ha de limitar la democràcia per salvar-la.

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La originalidad de la propuesta de Fareed Zakaria radicaría entonces en ir a contracorriente, en proponer elcierrede los procesos de toma de decisión en lugar de su apertura, para evitar su contaminación cortoplacista y su dependencia de los estados populares de opinión. Porque, en una sociedad compleja, carece de lógica que la delegación y la especialización aumenten en otros ámbitos de la vida cotidiana, mientras que en el terreno político la tendencia sea justamente la contraria. Se trata de liberar a la política de un exceso de democracia, para servir a la libertad: tal es su fórmula porque, se pregunta el autor, «¿qué ocurre si la libertad no proviene del caos sino también de algún grado de orden, no de una democracia directa y sin trabas, sino de una democracia regulada y representativa?». Hay que limitar la democracia para poder salvarla. No encontramos aquí otra cosa, en consecuencia, que una defensa del modelo canónico de democracia liberal, frente a otras posibles versiones…

El difícil equilibri entre democràcia i liberalisme.

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Se sostiene en El futuro de la libertad de Fareed Zakaria que la extensión de la democracia a lo largo del siglo pasado amenaza la estabilidad de unos sistemas políticos cuyo fundamento liberal es demasiado a menudo minusvalorado, tal vez a causa de su misma e invisible permanencia. Para Zakaria, lo que ha distinguido históricamente a los Estados occidentales no ha sido la democracia, sino el liberalismo: aquélla no es el elemento principal del sistema liberal, sino que es y ha sido históricamenteunelemento más dentro de una compleja estructura política: «El mejor símbolo del "modelo occidental de gobierno" no es el plebiscito de las masas sino el juez imparcial» (pág. 19). En ese sentido, la contribución e influencia de la Roma republicana en la configuración de nuestras instituciones debe ser subrayada, frente a la idealizada ascendencia griega. Para ilustrar estas tesis, el autor realiza un recorrido por lo que algo pomposamente llama historia de la libertad, que habría s…

La democràcia liberal contra la democràcia grega.

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Que, a la altura de 1795, nada menos que Imanuel Kant siguiera señalando a la república representativa, en detrimento de la democracia, como la mejor forma de gobierno, ilustra suficientemente el desprestigio padecido por entonces por un sistema político que, en las taxonomías de los clásicos, aparecía invariablemente entre aquellas posibilidades de organización política que, como la tiranía o la oligarquía, debían ser evitadas. ¿Cómo se explica, entonces, que apenas dos siglos después la democracia aparezca no sólo como la forma política triunfante, cuya extensión universal autoriza incluso proclamaciones como la del fin de la historia, sino además como laúnicaforma legítima de gobierno? La razón es que nuestra democracia, sencillamente, no es lo que fue. Es decir, que el modelo de gobierno que surge del debate ilustrado en los siglos XVIII y XIX acerca de la mejor forma de organización política para las nuevas sociedades comerciales, surgidas del desarrollo del capitalismo, se const…

El futur de l'educació.

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Es difícil adivinar el futuro de los sistemas educativos, en especial los públicos, en el tiempo por venir, pero no es tan difícil extraer ya algunas lecciones del breve tiempo en el que el sistema educativo ha competido con otros sistemas en la sociedad digital. Mi impresión, posiblemente equivocada, pero apostaría por que no lo es demasiado, es que la ordenación del sistema a una burocracia de títulos y acreditaciones es una política equivocada que degradará aún más el sistema educativo. Los que vivimos en y del sistema educativo hemos visto crecer un complejo barroco de instituciones de control y acreditación ordenadas en apariencia a fomentar la calidad de la educación pero de hecho con la función de hacerle girar hacia una empresa de venta de títulos nominales presuntamente adaptados a las necesidades del mercado.
El problema es que el mercado, más en la era digital, no tiene necesidades sino intereses. Uno de ellos, tal vez de creciente intensidad, es ampliar su espacio hacia la …

En què consisteix la democràcia?

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... si queremos hacernos un propósito para el nuevo año, que sea el de volver a fortalecer la verdadera idea del comienzo en nuestras democracias; el de confiar en nuestra capacidad de alumbrar otras formas de convivencia más abiertas, y no más restrictivas; más libres, y no más jerárquicas; más democráticas, y no más autoritarias. Porque en eso consiste una democracia abierta y plural: en proteger los espacios y los derechos que permiten a las personas desarrollarse; en no rezagarlas o coartarlas por su origen o sus creencias; en permitirles que cambien, que sueñen con la felicidad individual o colectiva, y que esa felicidad pueda ser diferente de la de sus padres o sus vecinos.
Carolin Emcke, El ritual de los buenos propósitos, El País 14/01/2019 https://elpais.com/elpais/2019/01/11/opinion/1547226721_173098.html?id_externo_rsoc=FB_CC&fbclid=IwAR34HgSbZ8o79WnIIomvSNnlDxJiX23WJhzOV9CgS96miXe0fcZQbSgNVbY

Les percepcions manen en política.

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... la inmigración es contemplada hoy algo más positivamente que diez años atrás. Sin embargo, varias percepciones han empeorado con relación al 2008: por ejemplo, las relativas a los supuestos abusos en la sanidad gratuita por parte de los inmigrantes, al reparto de las ayudas sociales o al balance entre lo que aportan y reciben los extranjeros. Y tampoco se diluyen las sensaciones de agravio: la mayoría sigue creyendo que los inmigrantes reciben muchísima más atención que los desempleados o las personas mayores. La realidad quizás sea bien distinta, pero las percepciones mandan en política.
Carles Castro, La era de la incertidumbre: así crece la desafección y el populismo, La Vanguardia 14/01/2019 https://www.lavanguardia.com/politica/20190114/454116219193/auge-desafeccion-populismo-claves-analisis-datos.html?utm_campaign=botones_sociales&utm_source=facebook&utm_medium=social

La tirania dels cinc segons.

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Sembla que Google ens ha acompanyat sempre, però només té 20 anys. Google serveix com a metàfora antropològica d’aquest curt però accelerat període. S’han canviat les equacions de manera radical. Hem deixat de recordar per buscar, hem deixat de pensar per buscar, i estem gairebé deixant de decidir per estar en la recerca permanent. La relació entre el bé abundant (la informació) i el bé escàs (el temps per processar-la) està provocant que les reaccions desplacin les reflexions en els nostres processos cognitius. La maduració i la decantació de les decisions sucumbeixen a la immediatesa i a l’instantani. El gran canvi: la reputació s’enfronta al rànquing digital com el gran ordinador del mèrit o el coneixement.
Quatre segons és el temps de la nostra paciència cognitiva per continuar llegint un article d’un lloc web, per exemple. Però no és només el temps que invertim en el que llegim, sinó en la majoria de les accions que prenem, cada vegada més. També en el vot. En una època de tanta…