divendres, 22 d’abril de 2016

Sempre passa allò no pensat (biaixos cognitius).

Daniel Kahneman
El presidente del Círculo de Economía, el catedrático Antón Costas, es de naturaleza optimista y, por ello, confía en que finalmente triunfará la política y no será necesario convocar otras elecciones, con la pérdida de todo un año que ese fracaso comportaría. En una entrevista emitida en el programa Converses de la COPE Cataluña donde tuve el placer de participar, Costas se refirió a Daniel Kahneman, un psicólogo que obtuvo en 2002 el premio Nobel de Economía por haber estudiado la toma de decisiones bajo incertidumbre, porque está comprobado que los optimistas se equivocan más, pero les va mejor en sus vidas.

Creador junto a Amos Tversky de la teoría de las perspectivas, según la cual los individuos toman decisiones, en entornos de incertidumbre, que se apartan de los principios básicos de la probabilidad, en una suerte de atajos donde la aversión de la pérdida es su máxima representación; Kahnemam es autor del libro Pensar rápido, pensar lento, un tratado de economía conductual que demuestra que las finanzas, como la política, no son tan predecibles como parecen, ya que los agentes económicos, y también los políticos, no actúan siempre de forma racional y se dejan llevar por juicios que están congnitiva, emocional y socialmente condicionados.

Kahneman sostiene que tendemos a confiar en exceso en juicios que hacemos basados en muy poca información y que somos capaces de generar interpretaciones muy rápidas sin ser conscientes de lo que no conocemos en el sentido opuesto a Sócrates, es decir, no sabemos que no sabemos. Costas aconseja que hay que reconocer como son las cosas y que hay que atreverse a pensar lo impensable porque es una forma de evitarlo. En este punto, uno de los padres de la economía, John Maynard Keynes, decía que nunca ocurre lo imprevisto; en todo caso, siempre ocurre lo no pensado.

En nuestro interior habitan dos Yoes: el que experimenta y el Yo que recuerda y al que le encantan los relatos sobre nuestra propia vida. En sintonía con esos Yoes, Kahnemam defiende la existencia de dos sistemas de pensar: el emotivo, rápido e intuitivo, al que se dirigen siempre los políticos y publicistas con la mejor historia preñada de coherencia interna pero con la mínima información; y el sistema más lento, esforzado y racional. En cualquier caso, nada en la vida es tan importante como piensas que es, mientras estás pensando sobre eso. El bienestar humano siempre depende de la ilusión de su enfoque.

Joan Carles Valero, La ilusión del enfoque, ABC 24/02/2016