dissabte, 2 d’abril de 2016

La reivindicació de la prudència (Pierre Aubenque).

Pierre Aubenque

La prudencia podía ser quizá una “virtud estúpida” para un siglo que creía poder cumplir con la vocación del hombre más que superando sus límites y que quería realizar sin demora el Reino de Dios sobre la Tierra. Pero nosotros volvemos a descubrir hoy que el mundo es contingente y el porvenir incierto, que lo inteligible no es de este mundo y que, si se presenta en él, es sólo en forma de sucedáneos y a la medida de nuestros esfuerzos. La prudencia no es una virtud heroica, si se entiende por tal una virtud sobrehumana; pero a veces hace falta coraje, aunque sólo sea el del buen juicio, para preferir el “bien del hombre”, que es el objeto de la prudencia, a aquello que nosotros creemos que es el Bien en sí. Quizá, finalmente, esta virtud tenga todavía su oportunidad en una época en que, cansada de los prestigios contrarios entre sí, pero cómplices, del “héroe” y el “alma bella”, busca un nuevo arte de vivir del que sean desterradas todas las formas, incluso las más sutiles, de la desmesura y el desprecio (Píndaro, Olímpica, nº 13) (9)


Pierre Aubenque, La prudencia en Aristóteles, (con un apéndice sobre la prudencia en Kant), prólogo, Crítica. Grijalbo Mondadori, Barna 1999
Título original: La prudence chez Aristote (1963)