dijous, 9 de juny de 2016

Societat digital: més llibertat, més coacció (Byung-Chul Han).

forges
Projecte coactiu:

De los teléfonos inteligentes, que prometen más libertad, sale una coacción fatal, a saber, la coacción de la comunicación. Entre tanto, se tiene una relación casi obsesiva, coactiva, con el aparato digital. También aquí la libertad se trueca en coacción. Las redes sociales fortalecen masivamente esta coacción de la comunicación, que en definitiva se desprende de la lógica del capital. Más comunicación significa más capital. El círculo acelerado de comunicación e información conduce al círculo acelerado del capital. (De la acción al tecleo, 25-26)


El proyecto, para el que el sujeto se libera, se muestra él mismo como una figura coactiva. Desarrolla coacciones en forma de rendimiento, optimación y explotación de sí mismo. Vivimos hoy en una fase histórica especial, en la que la libertad misma provoca coacciones. La libertad es propiamente la figura opuesta a la coacción. Pero ahora esta figura opuesta engendra ella misma coacciones. Más libertad significa más coacción. Eso sería el final de la libertad. Así, hoy nos encontramos en un callejón sin salida. No podemos ir ni hacia adelante ni hacia atrás.(…) Es responsable de esto su mesianismo. La sociedad actual no es una «sociedad del amor al prójimo» en la que nos realizamos recíprocamente. Es más bien una sociedad del rendimiento, que nos aísla. El sujeto del rendimiento se explota a sí mismo, hasta que se derrumba. Y desarrolla una autoagresividad que no pocas veces desemboca en el suicidio. El sí mismo como bello proyecto se muestra como proyectil, que se dirige contra sí mismo. (Del sujeto al proyecto, 32-33)

Byung-Chul Han, En el enjambre, Herder, Barna 2014