dilluns, 31 d’octubre de 2016

La sobirania: inalienable i indivisible (Rousseau).

Resultat d'imatges de la soberanía, inalienable y indivisible
Rousseau
Afirmo, pues, que no siendo la soberanía sino ejercicio de la voluntad general, jamás deberá enajenarse, y que el soberano, que no es más que un ser colectivo, no puede ser representado sino por él mismo: el poder se transmite, pero no la voluntad.

Libro II. Capítol I  La soberanía es inalienable

La soberanía es indivisible por la misma razón que es inalienable ...

Pero nuestros políticos, no pudiendo dividir la soberanía en principio, la dividen en sus fines y objeto fuerza y voluntad, en poder legislativo y en poder ejecutivo, en derecho de impuesto, de justicia y de guerra; en administración interior y en poder de contratar con el extranjero, confundiendo tan pronto estas partes corno tan pronto sepa-rándolas. Hacen del soberano un ser fantástico formado de piezas relacionadas, como si compusiesen un hombre con miembros de diferentes cuerpos, tomando los ojos de uno, los brazos de otro y las piernas de otro. (...)

Este error proviene de que no se han tenido nociones exactas de la autoridad soberana, habiendo considerado como partes integrantes lo que sólo eran emanaciones de ella. (...)

Libro II. Capítol II  La soberanía es indivisible

Jean-Jacques Rousseau, El Contrato Social