Internet: l'americanització de la cultura.
| Vanni Codeluppi |
Quien explica todo esto es Vanni
Codeluppi: sociólogo, prolífico ensayista y profesor de Sociología del
Consumo y Comunicación en la Facultad de Ciencias de la Comunicación y de la
Economía de la Università di Modena y Reggio Emilia. Ha venido recientemente a
Barcelona invitado por la Revista Forma del Instituto Universitario de
Cultura de la UPF, para explicar su concepto de Biocapitalismo en la conferencia
de clausura del I Congreso Internacional de Investigadores en Humanidades.
El actual sistema biocapitalista está
implicado en un potente proceso de transformación donde la fuerza productiva
está en el conocimiento social.
Así es, Marx ya anunció que este
saber se convertiría en la principal fuerza productiva.
Disculpe, ¿no podemos matar a Marx,
quiero decir, independizarnos ya de sus reflexiones?
¡No! Es más, Marx desarrolló algunos conceptos
que hoy en día son muy actuales, como el de General intellect. Marx
avanzó que el ciclo productivo se completaría con la participación del
consumidor, que él acabaría el proceso; no sólo comprando el producto, sino
también aportando significados sociales al producto, al objeto. Hoy la fábrica
se amplía y se abre a toda la sociedad: todas las personas producen para las
marcas. Gracias a Internet, las empresas pueden implicar al consumidor en las
tareas de proyección, mejora de productos, ideas para innovar. Con las Redes
Sociales los consumidores son muy utilizados como elemento de promoción: la
viralidad es una actividad central que también externalizan en el consumidor. El
consumidor también va dejando pistas de su actividad muy importantes para el
proceso productivo.
Hay una colaboración entre mundo de la empresa y
sus consumidores muy fuerte, que llamamos Wikinomics. Pero este trabajo
el consumidor lo hace por su cuenta, y sin embargo está satisfecho de este
crowdsourcing o subcontratación voluntaria de trabajo. Ahora el
consumidor contribuye a dar ideas, a crear mensajes, etc., sin retribución
económica. Quizá en el futuro lo pedirá, hoy aporta su conocimiento y su trabajo
a las marcas de forma voluntaria.
Quizá sí recibe una retribución
simbólica.
La participación es una gran ideología que funciona, que es hija de la red también, de la era internet. Pero, en realidad, en la red se reproducen los mismos mecanismos de poder: vemos que poco a poco penetran los monopolios económicos, que hasta ahora sólo estaban fuera, en el mercado exterior. Sabemos que el capitalismo tiene unos tiempos muy largos. Yo creo que el actual modelo nace en los años 70 con la informática. Entonces se empezó a experimentar la red de empresas que producían en todo el territorio para la casa madre. Así es como funciona -en todos los sectores- el sistema económico: en red, para poder producir en todo el mundo en un proceso lowcost generalizado. Este modelo requiere a su vez la participación del consumidor, una puesta al día constantemente, con tiempos muy rápidos, para mantener el plazo de demanda. Tradicionalmente, la moda presentaba nuevas propuestas cada 6 meses, pero el modelo lowcost continuamente pone al día ofertas para estimular el consumo.Participamos, y al hacerlo aportamos fuerza productiva. Y esta fuerza productiva que entregamos de forma voluntaria es conocimiento para las marcas.
¿Es posible la involución del proceso
productivo, una marcha atrás?
La única oportunidad de considerar un retorno
hacia atrás del modelo consistiría en la recuperación del modelo artesanal, que
es un modelo preindustrial. Pero lo que sucede hoy es que se toma precisamente
el modelo del artesano y se industrializa. Es decir, la empresa -con la
participación del consumidor- hace productos a medida. Incluso el
artesanado está engolado por el sistema económico y por las industrias, y es
posible gracias a las tecnologías electrónicas actuales. Pero este recuperar el
pasado artesanal se hace ya desde un modelo actual, no es pues una
involución.
¿Por qué es más fácil participar como sujeto consumidor
que como sujeto político?
Por otro lado, hay un proceso de americanización
de la cultura, fuertemente individualista y competitiva. Los más fuertes ganan y
los débiles nos importan poco. Es un modelo de la selva, donde cada uno tiene
que abordar la realidad por sí solo. Esto es muy importante en este modelo, pero
la consecuencia es que la persona sólo piensa en sí misma, y en defenderse, y
por lo tanto no piensa en los demás, no piensa que los demás le pueden ayudar.
Por tanto los fenómenos políticos que pueden surgir son muy pequeños, me parece,
no son fenómenos de masa, son nichos de mercado.
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Durante su conferencia, explicaba Codeluppi que
el actual poder de abstracción de la económico es muy fuerte. Tomemos el ejemplo
del dinero. Al principio, incorporaba su valor de uso, el metal precioso.
Después, se rige por una función simbólica. Finalmente, es electrónico. Es una
abstracción del proceso, y por abstracta, precisamente se va colando de forma
muy exitosa en gran parte de los ámbitos de nuestra vida, públicos y privados. Y
precisamente esta interconexión del sistema con la vida de los seres humanos la
facilita la red, y la ideología de la participación. Aviso a navegantes.
Vanni Codeluppi: “La participación en Red es una ideología muy fuerte” , entrevista realitzada per Berta Ares, Revista de Letras, 28/05/2012
Vanni Codeluppi: “La participación en Red es una ideología muy fuerte” , entrevista realitzada per Berta Ares, Revista de Letras, 28/05/2012
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