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El poble no existeix.

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... hemos descrito el pueblo como una metáfora triunfante pero imposible: una noción que sirve para adscribir la soberanía de que antaño gozaban los reyes al conjunto de los ciudadanos y recabar con ello legitimidad para el orden democrático, pero que no puede jamás actualizarse sino simbólicamente. El pueblo no existe, salvo porque creemos en él. La sociedad es demasiado plural y contiene intereses demasiado diversos para que algo parecido a un pueblo o a una voluntad popular pueda identificarse sin esfuerzo. Si todos los ciudadanos del mundo pudieran justificar racionalmente la existencia del Estado, no nos haría falta el pueblo; pero no es el caso y, por tanto, las alusiones al pueblo ‒o la nación‒ siguen presentes en el discurso político y los textos constitucionales. Qué tipo de orden político se funde sobre qué concepción del pueblo, en cambio, es asunto distinto. ¿No hablaba Hitler del Volk alemán para justificar su expansionismo militar? Más ambiguamente: ¿no ha se...

La ficció de la sobirania popular.

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... la historia política puede observarse como una sucesión de ficciones, es decir, como el reemplazo de unas por otras conforme se resquebraja la creencia en las anteriores. Tal como dice Morgan , la ficción de la soberanía popular, que sustituyó a la del derecho divino de los reyes, es nuestra ficción: por eso nos parece menos ficticia. No obstante, de ahí no se deduce que sea imposible establecer una jerarquía entre ficciones. Por el contrario, unas son mejores que otras. Aunque ninguna es susceptible de comprobación empírica, pueden emplearse otros criterios para discriminar entre ellas: la soberanía popular produce sociedades cuyos individuos disfrutan de libertad y prosperidad en una medida desconocida en órdenes teocráticos o comunistas. Es algo que puede además constatarse en un mismo momento histórico, ya que la sustitución de unas ficciones por otras no se produce de una sola vez ni en todas partes: Irán coexiste con Gran Bretaña y ambos con Cuba. Manuel Arias Mald...

Norman Manea: "La democràcia és imperfecta però és real"

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No estoy diciendo que la democracia sea un paraíso, porque el paraíso no es de este mundo, y nosotros tenemos que mirar con lucidez nuestra imperfección y la de nuestro vecino. No quiero decir que el vecino es el diablo y nosotros unos ángeles, ese es el gran peligro de la historia y de los movimientos sociales. Así es como los comunistas llegaron al poder: con una ideología de odio y de lucha con el resultado que conocemos, millones de víctimas. Así que no pienso que la utopía sea la solución. La democracia es imperfecta pero es real. La democracia no es necesariamente inmoral, ya que a menudo propone un acuerdo entre personas que quieren cosas distintas. La revolución no propone ningún acuerdo, propone que un bando mate al otro y luego propone un mundo utópico perfecto. Y, como ya ha sido probado, eso termina en un desastre. Christopher Domínguez Michael , entrevista a Norman Manea : "La distancia entre la utopía y la tiranía es muy pequeña", Letras libres 13/03...

Democràcia, una ficció amenaçada.

Democràcia, una ficció amenaçada. from Manel Villar (IES Guillem Catà)

Come la democrazia fallisce - Incontro con Raffaele Simone (vídeo-conferència).

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Dios ha muerto, el hombre ha muerto y la democracia no se encuentra muy bien. El italiano Raffaele Simone (Lecce, 1944), emérito de Lingüística en la universidad de Roma Tre y autor de varios textos de reflexión política, traza un diagnóstico desolador: Occidente lleva más de un decenio sin encontrar una cura para la enfermedad que ha contagiado a la democracia. El creciente absentismo electoral y el nacimiento de movimientos centrados en un radical rechazo del sistema político tradicional son solo los síntomas más patentes. La alarma de su último ensayo, El hada democrática. Por qué la democracia fracasa en su búsqueda de ideales , resulta aún más apremiante en el título italiano: Come la democracia fallisce (Cómo fracasa la democracia). La edición en español, recién publicada por Taurus con prólogo de Soledad Gallego-Díaz , prefiere una cabecera menos tajante, que hace referencia a la metáfora que centra la obra. ¿Por qué la metáfora del hada para hablar de la democracia? ...

La Fada Democràtica (Raffaele Simone).

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En general la democracia se percibe como un hada protectora, provista de una amplia capa capaz de cubrir cualquier aspecto y fase de la vida y bajo la que cualquiera, provenga de la parte que provenga, puede encontrar refugio en el momento en que lo necesite. El hada tiene todas las dotes imaginables: es buena, comprensiva, generosa, tolerante, acogedora, afectuosa y no escatima en gastos . Esta percepción ha producido un general reajuste de las ingenuas máximas que guían los comportamientos colectivos: en lugar de la milenaria regla "arréglatelas socio" hay ahora otra que dice: "Alguien tendrá que sacarte de aquí", dando por descontado que la que lo haga será precisamente ella, el Hada Democrática, en una de sus mil apariencias (como Estado, como gobierno, etcétera). (57-58) Raffaele Simone , El Hada Democrática. Cómo la democracia fracasa , Taurus, Barna 2016

Els principals principis-ficcions democràtics (Raffaele Simone).

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La postura que defiendo asume que, a diferencia de los que se persiguen en otros ámbitos, los principios fundamentales de la democracia son propiamente irrealizables , es decir que son proposiciones lógicamente falsas . ¿Por qué, entonces, están tan en auge en Occidente? Porque son ideológicamente verdaderas : es decir que guían las convicciones y el comportamiento político, incluso si a veces son muy difíciles de aceptar . Naturalmente, esa "falsedad" no es debida a la malicia de los proponentes o a otros factores deliberados. Al contrario, es debida a la audacia de la hipótesis, que destaca por su radical rechazo de los postulados del "pensamiento natural", al cual opone otros positivos, pero extraordinariamente exigentes. (34-35) Los principios que componen el paradigma democrático no se entienden como propiedades realmente vigentes sino como principios-ficción , es decir como máximas de suma generalidad que indican metas hacia las que tender ilimitad...

L'educació, l'instrument democràtic per frenar el pensament polític natural (Raffaele Simone).

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John Dewey Los principios que constituyen la forma natural de pensar la política parecen conducir a la conclusión de que la actitud política nativa de los seres humanos es "totalitaria" y si se quiere "fascista". Estors términos se entienden, obviamente, en sentido neutro, como etiquetas compactas de conjuntos unidos a factores. Para transformar al niño de "pequeño totalitario" en "pequeño demócrata" es preciso el esfuerzo prolongado de frenar lo natural , es decir dominar la propensión a prevalecer o a dejar que alguien prevalezca sobre nosotros. Para eso debería servir la educación, la acción de la familia y el ambiente, aunque no siempre estos tres actores cooperan con éxito. En todo caso el proceso es largo y exigente: por eso no sorprende que no siempre se consiga.  Ahora bien, la extraordinaria peculiaridad de la hipótesis democrática consiste en el hecho de que esta repudia y pretende someter el "pensamiento político natur...

Principi de relacions de força (Raffaele Simone).

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Durante el crecimiento se descubre que las personas no deben ser tratadas en función de su supuesta igualdad, sino en función de su "peso" (de su fuerza física, de su riqueza, de su poder ...), es decir del grado y del tipo de predominio que pueden tener sobre nosotros. De ese modo, la diversidad se transforma en un criterio de superioridad. Este ya no es un dato sobre un hecho sino un juicio, que transforma en valor el duro dato de la diversidad. Está en el origen de una variedad de lugares comunes y de opiniones genéricas, como la de que "el más fuerte es el que manda" (en el sentido amplio del término; la fuerza no es solamente física). Esta actitud puede presentarse incluso cargando las tintas en el lamentable fenómeno del acoso (entre jóvenes y hasta en los niños), notables en todos los países adelantados. El niño advierte y practica esa concepción de modo espontáneo, sin que nadie tenga que enseñársela.  Descubrir que la diversidad de las personas a...

Principi del lideratge (Raffaele Simone).

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Mandela Entre los humanos (como entre los animales), algunos individuos explotan la diversidad para imponer su propia supremacía y su propio dominio. Por eso no hay grupos que no tengan uno o más líderes. Hobbes reparó en esa circunstancia atribuyendo a los individuos la necesidad de tener un jefe: "Los hombres no experimentan placer ninguno -sino, al contrario, gran desagrado- reuniéndose cuano no existe un poder capaz de imponerse a todos ellos" ( Leviatán ). Gramsci , que no era precisamente hobbesiano, escribía en 1924 (o sea después del afianzamiento de Mussolini): "Cada Estado no puede no tener un gobierno, constituido por un número reducido de hombres, que a su vez se organicen en torno a uno dotado de mayor capacidad y de mayor clarividencia. Mientras sea necesario un Estado, mientras sea históricamente necesario gobernar a los hombres, cualquiera que sea la clase dominante, se planteará el problema de tener jefes, de que haya un "jefe" () Ra...

El principi de desigualtat primordial (Raffaele Simone).

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El principio de desigualdad primordial indica uno de los primeros descubrimientos infantiles por lo que a las relaciones entre personas se refiere: los seres humanos son diversos . Ello contrasta con una tradición insigne, en la que la Biblia se encuentra con el pensamiento ilustrado. "La desigualdad apenas es perceptible en el estado de naturaleza", asegura por ejemplo Rousseau . Al contrario, la percepción de la desigualdad es una experiencia primaria y lacerante de la vida de un niño, con la cual se vinculan numerosas escenas primarias , conectadas con experiencias infantiles: los hombres son diversos por aspecto físico, fuerza, carácter y temperamento, pertenencia social, disponibilidad económica, cultura, deseos, representaciones y opiniones . La igualdad no existe en la naturaleza. El niño, en particular, siente con alarma la diversidad de imponencia física y confronta continuamente su estatura y su fuerza con las de los demás. Contra la evidencia de este ...

El pensament polític natural i la distinció dreta-esquerra (Raffaele Simone).

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by Manel Fontdevila La crucial distinción entre derecha e izquierda no deriva sino de la evolución del pensamiento político natural del niño. En un momento dado, el núcleo de ese pensamiento se bifurca: a la derecha está el que conserva inalterados sus fundamentos, transformados ya en máximas de comportamiento y en opiniones; a la izquierda, en cambio, el que los repudia y los convierte en sus contrarios. Una posición de derechas no requiere de ninguna elaboración del comportamiento nativo del niño. Una posición de izquierdas, en cambio, comporta su rechazo. En el proceso están presentes el factor "heroico" y el "coraje" que tantos escritores políticos han visto en la hipótesis democrática.  El pensamiento político natural requeriría un estudio en profundidad (también en psicología evolutiva). Para nuestros propósitos se puede reducir a pocos principios: 1. Principio de la deisgualdad primordial 2. Principio del liderazgo 3. Principio de las rel...

El pensament polític natural (Raffaele Simone).

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... he llamado "el pensamiento político natural" al pensamiento con el que niño empieza a crearse concepciones, juicios y representaciones a propósito de sus relaciones con los otros. En esa dimensión de su pensamiento se conservan por herencia una variedad de representaciones y concepciones primitivas que la especie lleva consigo desde los orígenes de su vida asociada. (47) (...) Consideraciones de este tipo pueden parecer más adecuadas para el análisis psicológico que para un razonamiento político. A mí, en cambio, me parece desconcertante que, cuando se discute sobre los grandes paradigmas políticos, nunca se tenga en consideración el "pensamiento político natural" del niño. ¿No demostró por su parte Jean Piaget que el niño tiene un elaborado pensamiento "natural" en lo que concierne a las dimensiones del conocimiento? ¿Por qué no habría de tener uno a propósito de sus relaciones con los demás y de la gestión del poder, o sea a propósito de la...

El funcionament de la democràcia i les seves ficcions.

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El Roto Las proposiciones que aluden a los principios democràticos funcionan y pueden ser aceptadas por los ciudadanos sólo a condición de que se entiendan no como descripciones de estados de hecho sino como ficciones en sentido propio , es decir metas a las que aspirar sin poderlas alcanzar munca. Ese es un punto fundamental con respecto al cual se pueden cometer dos errores. Por un lado, si esas proposiciones se toman como enunciados verdaderos y verdaderamente realizables, se corre el riesgo de caer en excesos fatales. Por otro, sin no se advierte de su carácter ficcional se pueden producir graves errores . Raffaele Simone ,  El Hada Democrática. Cómo la democracia fracasa , Taurus, Barna 2016

El fonament no empíric de la democràcia (Raffaele Simone).

Naturalment es posible objetar que la democracia, un mecanismo que regula aspectos tan cruciales de la vida humana y de las relaciones entre las personas, no puede basarse en pricnipios que, en rigor, son inconsistentes. Pero la verdad es que también en otros campos, no menos cruciales y delicados, la conducta de grandes masas está orientada por objetivos no realizables y por principios no demostrables. Todas las religiones prometen condiciones futuras de esa naturaleza: premios, castigos, cambios de estado como la resurección o la pena eterna; sin embargo, grandes masas aceptan tales promesas como cosa cierta. Se puede mencionar también la teoría del derecho divino de las monarquías, que durante siglos tuvo un inmenso crédito: es Dios el que quiere que un determinado ser humano (con su familia hereditaria) sea rey de un país. Si bien ningún hecho empíricamente verificable puede reistir la prueba de semejante afirmación, ese principio (o "ficción") operó durante siglos como ...

Democràcia i simulació (Raffaele Simone).

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La democracia (como régimen político y como mentalidad) está fundada sobre algunas "ficciones" constitutivas. Estas son proposiciones que no enuncian objetivos efectivamentye accesibles sino metas inalcanzables , hacia las cuales se puede sólo "tender" al infinito; por lo tanto principios generales técnicamente "utópicos". El puro hecho de tender a esas metas permite al sistema político funcionar, porque obliga a individuos e instituciones a comportamientos específicos mientras se inhibe de otros. Por eso la democracia es una hipótesis basada en el fragilísimo principio del "como si" : incluso si todos saben que un principio dado no subsiste, se comportan como si ese principio fuese válido. En el fondo, ese es el presupuesto de muchos juegos (el futbol se practica como si las manos no existieran; el boxeo como si no existieran los pies y así sucesivamente), lo que también podría sugerir que la democracia, basada como está en reglas de est...

Claus sobre els factors de la crisi de la democràcia (Raffaele Simone).

En nuestro caso están en liza la visión positiva y esperanzada de Hans Kelsen ( De la esencia y el valor de la democracia ) anterior al nazismo (1929) y la cruda y de Realpolitik diseñada por Joseph Schumpeter ( Capitalismo, socialismo y democracia ) hacia el final de la guerra (1944). En la primera, la democracia es un instinto generoso y benévolo. Obviamente, varios tipos de ficciones, peligros y grietas lo acechan, pero siempre es posible ponerles remedio creando contrapesos, órganos de garantía o leyes de protección. En la segunda, por el contrario, la democracia es sólo una escalera por la que trepan individuos ambiciosos, para los cuales la especificidad del paradigma está en el hecho de que permite llegar al poder sin violencia, con la sola ayuda del voto. (41-42) Raffaele Simone ,  El Hada Democrática. Cómo la democracia fracasa , Taurus, Barna 2016

El movimentisme.

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El movimentismo explota un terreno preparado en el 68, cuando en los movimientos se congregaban personas de ideas afines, que rechazaban cualquier organización y, al menos en apariencia, cualquier organización y, al menos en apariencia, cualquier liderazgo, sobre todo si era profesional. Los movimientos actuales son aún más fluidos. Se manifiestan mediante marchas y sentadas, dando la idea de “una sociedad protestataria en movimiento, que se muestra en la escena de la calle” ( Georges Balandier , El poder en escenas , Paidós, 1994). No se preguntan si quien participa tiene ideas políticas homogéneas; para formar parte de ellos basta compartir las motivaciones de protesta global que practica cada grupo (Indignados, Occupy Wall Street …) (…) En su conjunto, los movimientos tienen algunas propiedades comunes interesantes, que proporcionan también cierta orientación acerca del sello de la política venidera. Tenue caracterización No tienen programas de acción positivos, ...

L’escenari actual de la democràcia.

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Norberto Bobbio Norberto Bobbio ha puesto justamente de relieve la dimensión histórica al hacer notar que en las democracias modernas el elemento de crisis no es suprimible, a causa del carácter irremediablemente vintage de las mismas: “El proyecto político democrático fue ideado para unas sociedad mucho menos compleja que la de hoy” ( Roberto Bobbio , El futuro de la democracia , Plaza y Janés, 1985) En sus inicios los actores eran, de hecho, el naciente capitalismo, una clase obrera a la conquista de nuevos derechos y una burguesía en vías de afirmación. Protagonistas, ciertamente, no recientes sino bien identificables y reconocibles, y contenidos dentro de los confines de los distintos países. En aquella fase, la democracia era “el régimen de aquellos que no cuentan”. Hoy los protagonistas son más numerosos, algunos muy potentes y sobre todo huidizos , como los poderes financieros planetarios, las multinacionales y los países atrasados (Europa central, Sudeste Asiático, C...

Raffaele Simone: "La democràcia es fonamenta en ficcions, en idees que no es poden realitzar".

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Raffaele Simone Fraguó su prestigio como lingüista, pero últimamente Raffaele Simone (Lecce, 1944) da más que hablar por sus controvertidos ensayos políticos. “Sigo una tradición ilustre de lingüistas dedicados a la política, desde Humboldt a Chomsky”, explica. “Pero no soy politólogo, lo que hago es análisis de la modernidad”. Lo aborda desde una posición inclasificable, que bebe tanto de Orteg a —“una de mis pasiones teoréticas principales”— como de Pasolini . “Me he ganado reputación de pesimista, pero creo que no la merezco”, bromea Simone en su pequeño despacho de la Universidad de Roma III. Esa fama se ha acrecentado con sus dos últimos libros, que desprenden el frío metálico de una autopsia: el primero, El monstruo amable (2008), opera sobre el cadáver de la izquierda; el segundo, El hada democrática (ambos en Taurus) sobre el de la democracia misma. El hada es la idea de democracia como un ente benefactor y lleno de principios nobles que, según Simone, ha colapsado. ...