Del mite al logos (nova versió) II
Heràclit La abstracción nos ha hecho dueños del mundo material. Pero, tal vez, al leer a Homero hoy, sentimos una punzada de nostalgia por aquello que perdimos . Perdimos la inmediatez. Perdimos esa conexión galvánica donde mirar un amanecer no era solo un fenómeno óptico, sino un acto de conexión con el entorno. Nuestra cognición actual, analítica y distante, es el precio que pagamos por la emancipación de la superstición. Somos los hijos de esa ruptura, herederos de una mirada que aprendió a enfriarse para poder comprender, transformando el mundo vivido y encarnado en un espectáculo teórico. Una vez que la mente griega se separó del abrazo inmediato de la naturaleza, nos sentimos repentinamente huérfanos. Más empoderados, sí, pero también más expuestos. Y, entonces, comenzó una búsqueda obsesiva por la seguridad, la certeza y las categorías claras . Nuestra capacidad de tolerar los matices, la ambigüedad y la intermitencia se redujo ostensiblemente. El problema e...