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S'estan mostrant les entrades d'aquesta data: juliol, 2013

Teorema de l'embús.

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lgunos afortunados agarraréis el coche mañana y os iréis de vacaciones. Tengo una mala noticia para vosotros: si os encontráis con un atasco en la autovía, tendréis la impresión de haber elegido el carril más lento.  Inevitablemente veréis cómo se mueven los coches de la otra fila mientras vuestro carril sigue parado. Esta no es un maldición que os deseo porque yo tenga que trabajar en agosto. En realidad es un error de la percepción que se puede explicar matemáticamente. Vamos a llamarlo “Teorema del Atasco” y dice así: Teorema del Atasco Si te encuentras con un atasco en la autovía, elijas el carril que elijas, siempre tendrás la impresión de haber elegido el carril más lento. La explicación es sencilla: en un atasco, estés en el carril que estés , siempre vas a pasar más tiempo viendo cómo te adelantan los del otro carril que tú adelantandoles. Y como pasas más tiempo viendo cómo te adelantan que tú adelantando, llegamos a la errónea conclusión de estar e

La perillosa fragilitat del pensament de Marina Garcés.

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Marina Garcés Nada habrá sido verdaderamente catastrófico si las analogías entre el presente y la posguerra mundial se quedan donde están ahora. La similitud es quizá difusa, pero son dos etapas obligadas a repensarse a fondo como sociedades en conflicto y hasta en su misma condición humana. La devastación moral y material de entonces es demasiado infernal para acercarla siquiera a los dramas sociales de la actualidad, pero es aceptable enfocada en términos de experiencia individual y colectiva, no histórica. Y esa experiencia es en el fondo la caída y destrucción de un mundo ordenado, previsible, asumible, en lo bueno y en lo malo. Aunque no lo insinúe, quizá en Marina Garcés y su libro Un mundo común (Edicions Bellaterra) alienta sin querer ese paralelismo o esa vaga semejanza de tiempos porque a medida que se avanza en su breve y estimulante ensayo se concreta con más precisión la relectura imaginativa del pensamiento de Merleau-Ponty en lo que tiene de

Espanya i la lliga de futbol.

L'escriptor mexicà Juan Villoro és un gran aficionat al futbol en general i al Barça en particular. "La lliga espanyola és com una metàfora de la realitat del país", em va dir la setmana passada dinant a Barcelona. Te raó: més de la meitat dels equips lluitant desesperadament per la supervivència. I, a dalt de tot, dos plutòcrates disputant-se l'hegemonia. Tot això condimentat amb les espècies sovint picants del conflicte entre Catalunya i Espanya. Deia Manuel Vázquez Montalbán que Espanya era la Lliga de futbol i la Guàrdia Civil. Ara potser ja només és la Lliga de futbol, una lliga que, per cert, perd pistonada a Europa.  Josep Ramoneda , Canviar o fer-ho veure , Ara, 31/07/2013

És perillosa la filosofia?

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Recientemente un amigo, que lee este Cuaderno, me comentaba que yo debía dejar de hablar tanto de filosofías y dedicarme a la ciencia en sí y a su historia. Mi primera reacción fue preguntarle si esta recomendación era porque mis escritos, que tampoco pretenden ser más que una incitación, no le parecían interesantes. Su respuesta consiguió sorprenderme:  No, amigo mío, es que temo por tu seguridad; los que se dedican a la filosofía acaban siempre mal. Y, ¿cómo es eso? ¿Es acaso la filosofía una profesión de riesgo? Y aquí mi amigo, que goza de una memoria privilegiada y que ha estudiado historia de la filosofía desde que yo recuerde y que siempre ha dejado muy claro que él es ante todo funcionario de Hacienda, pidió otra cerveza y desgranó lo siguiente:   Juzga tu mismo. El primer filósofo importante del que tenemos noticia cierta, Sócrates , fue condenado a muerte por el gobierno de Atenas por, entre otras cosas, corromper a la juventud. Como él mismo se adminis

La necessitat de construir una consciència d'espècie.

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En la naturaleza hay tanto competición como cooperación (aunque estas últimas dinámicas tiendan a verse oscurecidas por la ideología dominante) Todos los mamíferos sociales hemos desarrollado elaboradas estrategias de cooperación. Nuestro problema hoy es que estas dinámicas cooperativas “naturales” lo son dentro de grupos cercanos (los “endogrupos” de los que hablan los sociólogos, diferenciándolos de los “exogrupos”): y hoy tendríamos que ser capaces de dar un salto cualitativo más allá de los grupos cercanos… “A la globalización de la economía tiene que corresponder una ética mundial basada en la conciencia de especie (…). Sólo que la conciencia de especie está aún por construir.” [1] En efecto, un concepto clave que el ecologismo elaboró desde los años setenta, y que recogieron Manuel Sacristán y colaboradores suyos como Paco Fernández Buey , es el de conciencia de especie . No se trata sólo de la milenaria aspiración político-moral a superar el tribalismo (aspiración q

Els perills de ser una persona normal.

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La adaptación a las normas socialmente establecidas es el criterio fundamental por el que la psiquiatría actual define qué es la salud mental. Esta es la filosofía en la que se basa la clasificación norteamericana de los trastornos mentales, el famoso DSM (del que justamente acaba de salir ahora la quinta edición) que se pretende convertir, tal como se ha dicho con frecuencia, en la biblia de la psiquiatría y la psicología clínica. Al definir de este modo la salud mental, se entroniza la figura del normópata, la persona perfectamente adaptada a su sociedad, como ideal, como modelo a seguir. Sin embargo, si se plantea este criterio de que la salud mental se basa en el cumplimiento de las normas sociales, surgen inmediatamente toda una serie de preguntas. ¿Cuáles son esas normas? ¿Cómo podemos conocer cuáles son las apropiadas? ¿Quién tiene la potestad de dictarlas? La respuesta es que en el DSM, la delimitación de esas normas se realiza a través del consenso, del ac

Reforma educativa i pensament crític.

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  Con el machete ensangrentado en las manos, el creyente que acaba de asesinar a un soldado en Londres se dirige con toda tranquilidad a la cámara más próxima y empieza a recitar su memorial de agravios: “Tenemos que atacarles como nos atacan a nosotros: ojo por ojo y diente por diente. Les pido disculpas a las mujeres que han tenido que verlo, pero en nuestro país las mujeres tienen que ver lo mismo...” No oculta su rostro con un pasamontañas ni escapa antes de que llegue la policía, como solían hacer, después del tiro en la nuca, los creyentes en la Euskal Herria Una, Grande y Libre. No tiene, por supuesto, la menor duda, pues defiende la Verdad Absoluta, como hacían los tribunales de la Santa Inquisición y los jueces al servicio del Padrecito Stalin. De hecho, si la Iglesia Católica y el Partido Comunista llegaron en sus buenos tiempos a tener el poder que tuvieron fue gracias a la firmeza con que compartían la fe en sus Pastores los respectivos rebaños. Dos

Facebook i l'absència de tecnologia vital.

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Sin ánimo de ofender, no parece seguro que algunas interpretaciones que se han hecho de La red social (David Fincher, 20120) sean indiscutibles. Sin el morbo del origen y la naturaleza de Facebook, el gancho de su triunfo social, el dinero y la proyección –de imagen y sexual- que están en juego, la cinta de Fincher sería solamente una decente película comercial, una más de las cien que caen en nuestra aldea local. Sin negarlo del todo, no parece indiscutible “ese artefacto narrativo y fílmico de difícil catalogación” que encandila a algunos críticos especializados. El cinéfilo suele salir poco de su sillón sectario. En general, es nuestra vida totamente doméstica la que explica la fascinación –a veces, un poco babosa- hacia cualquier cosa que fluya en las pantallas. A pesar de ser un buen producto, como no podía ser menos viniendo del autor de Seven o Zodiac , la última entrega de David Fincher confirma lo peor que nos podíamos temer de lo que sea Facebook e

Manuel Cruz: sobre la utilitat de l'activitat filosòfica.

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  No fa gaire temps, intentant fer l'elogi pòstum a un filòsof que acabava de morir, un col·lega de la meva facultat enumerava, entre les qualitats del desaparegut, la següent: «Va rebutjar distreure's amb el periodisme». Deixant a part la involuntària ironia que l'afirmació aparegués en un obituari publicat en un diari de gran tirada, quan vaig llegir aquestes paraules no vaig poder evitar que de seguida em vingués al cap una pregunta: «Ah, però ¿els diaris distreuen ?». Fixin-se, d'altra banda, que l'afirmació en qüestió carregava de raó l'estès i tòpic convenciment sobre la falta de connexió entre els filòsofs i el món o, si es prefereix, sobre la inutilitat de la filosofia. Curiosa aquesta coincidència entre profans i exquisits, entre els qui retreuen al filòsof una presumpta voluntat de viure tancat, a recer de la duresa de la realitat, al capdamunt de la seva torre de marfil

L'argument de l'"anti-naturalitat".

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  Las jerarquías de todas las religiones no dudan en apropiarse de conceptos ajenos con tal de ganar atractivo en un tiempo en que las iglesias y templos se están quedando vacíos. En ocasiones se llega a extremos que levantarían una sonrisa si no fuera por las injusticias que imponen al resto de la sociedad (creyentes o no). Es por ejemplo tragicómico que hace unos meses, en apoyo de la Ley de Educación impulsada por el ministro Wert y aprobada en solitario por el Partido Popular, la Conferencia Episcopal afirmara literalmente que “los profesores deben ser conscientes de que la enseñanza religiosa escolar ha de hacer presente en la escuela el saber científico, orgánico y estructurado de la fe, en igualdad académica con el resto de los demás saberes .” Pocas cosas son más diferentes que la ciencia y la fe, y por tanto esta argumentación en pro de la igualdad académica no se sostiene bajo ninguna inspección directa basada en la lógica. Claro que la coherencia lógica n

Giorgio Agamben: la tasca del comunisme.

En la pornografía, la utopía de una sociedad sin clases se presenta a través de la exageración caricaturesca de los rasgos que distinguen a esas clases y de su transfiguración en la relación sexual. En ningún otro contexto, ni siquiera en las máscaras de carnaval, se insiste con tanta obstinación en los signos de clase del vestuario, en el propio momento en que la situación lleva a su transgresión y anulación, de la forma más absurda. Las gorras y los delantales de las camareras, el overol del trabajador, los guantes blancos y los chalecos del mayordomo, e incluso, más recientemente, los vestidos y las mascarillas de las enfermeras, celebran su apoteosis en el instante en que, extendidos como amuletos extraños sobre cuerpos desnudos inextricablemente entrelazados, parecen anunciar, con un toque estridente de trompeta, ese último día en que tienen que presentarse como signos de una comunidad aún no anunciada. Sólo en el mundo antiguo se encuentra una cosa semejante a es