Entrades

Què succeiria si no dispossessim de la categoria de causa? (Kant)

Imatge
(Sin el principio de causalidad ) ... existiría la posibilidad de que un torrente de fenómenos invadiera nuestra alma sin que jamás surgiera de este hecho experiencia alguna. Además, desaparecería así toda relación del conocimiento con los objetos ya que tal relación no estaría regulada por leyes universales y necesarias y, consiguientemente, tendríamos una intuición sin pensamiento , pero nunca un conocimiento. Tal intuición no poseería, pues, absolutamente ningún valor para nosotros. Así, el concepto de causa no es otra cosa que una síntesis (de lo que aparece en las secuencias temporales como fenómenos) efectuada mediante conceptos. Sin esa unidad , que tiene su regla a priori y que somete los fenómenos a sí misma, no habría completa, general ni, por tanto, necesaria unidad de conciencia en la diversidad de las percepciones. En este último caso, tales percepciones no pertenecerían tampoco a ninguna experiencia, por lo que carecerían de objeto y no serían más que un ciego juego ...

Quan una bola de billar es mou en línea recta.

Imatge
Cuando veo, por ejemplo, que una bola de billar se mueve en línea recta hacia otra, incluso en el supuesto de que la moción en la segunda bola me fuera accidentalmente sugerida como resultado de un contacto o de un impulso, ¿no puedo concebir que otros cien acontecimientos pudieran haberse seguido igualmente de aquella causa? ¿No podrían haberse quedado quietas ambas bolas? ¿No podría la primera bola volver en línea recta a su punto de arranque o rebotar sobre la segunda en cualquier línea o dirección? Todas estas suposiciones son congruentes y concebibles. ¿Por qué, entonces, hemos de dar preferencia a una, que no es más congruente y concebible que las demás? Ninguno de nuestros razonamientos a priori nos podrá jamás mostrar fundamento alguno para esta preferencia. David Hume , Tratado sobre la naturaleza humana

El problema de la causalitat de Hume.

Imatge
Meillassoux propone una nueva perspectiva sobre el “problema de la causalidad” de Hume . … el verdadero problema no es “el problema de la inducción” sino “el principio de la uniformidad de la naturaleza” (152) … ¿por qué inferimos que una regularidad que se ha observado siempre hasta ahora tendrá que mantenerse también así en el futuro? La respuesta de Hume es que nuestra creencia en la causalidad (...) no es más que una simple función de la asociación de ideas , y, por tanto, un hábito psicológico, solo eso. (...) El análisis crítico que hace Hume del concepto de causalidad arroja serias dudas sobre la validez del tipo de inferencia inductiva que muchos consideran un elemento central de la empresa científica. (153) …la crítica de Hume arroja dudas sobre la verificabilidad de las teorías científicas . Pues desde una perspectiva lógica, resulta imposible verificar de forma concluyente una proposición universal remitiéndose a la experiencia. (153) El momento clave en la tesis de Hume, ...

El paper de la raó en Hume.

Imatge
En el siglo XVIII, a los filósofos no solo les preocupaba la cuestión de qué es la razón, sino también para qué sirve. ¿Es la razón esencialmente una sierva, un instrumento inteligente para alcanzar fines que provienen de otra parte? ¿O es soberana, capaz de juzgar, revisar e incluso legislar sus propios fines? ¿Puede, en última instancia, marcar el rumbo de la vida humana, o se limita a seguir la corriente? Todo —desde la ciencia hasta el progreso social, pasando por la viabilidad de la Revolución Francesa — parecía estar en juego. David Hume , el anatomista escocés de la naturaleza humana, con su mirada serena, dio la respuesta más famosa de uno de los bandos: «La razón es, y solo debe ser, esclava de las pasiones », escribió en Tratado de la naturaleza humana (1739). «Nunca puede pretender otra función que la de servirlas y obedecerlas». La razón no manda. Se somete. No nos dice qué desear ni qué podría merecer la pena desear. En cambio, nos indica cómo conseguir lo que ya deseamos....

Ciberespai leibnizià.

Imatge
Incluso en la ideología del ciberespacio hay huellas claramente discernibles de gnosticismo . La utopía ciberespacial de un yo liberado de sus ataduras carnales, flotando como una entidad virtual que se encarna en cuerpos diferentes, es la realización científicotecnológica del sueño gnóstico de uno liberado de la decadencia y la inercia de la realidad material. No sorprende que la filosofía de Leibniz sea una de las principales referencias filosóficas de los teóricos del ciberespacio: Leibniz concebía el universo compuesto de " mónadas ", sustancias microscópicas cerradas sobre sí mismas, sin ventanas hacia el exterior. Uno no puede dejar de notar la asombrosa semejanza entre la "monadología" de Leibniz y la creciente comunidad ciberespacial en la que la armonía global y el solipsismo coexisten de manera extraña. Es decir, nuestra inmersión en el ciberespacio, ¿no es simultánea con nuestra reducción a una mónada leibniziana que, aunque carezca de "ventanas...

Cal preparar l'imprevisible.

Imatge
  Walter Benjamin Walter Benjamin , en los años veinte del siglo pasado, alertaba a la izquierda alemana sobre el riesgo de creer, con el marxismo banal , que el capitalismo estaba cavando su propia tumba y que, por tanto, el proletariado estaba nadando a favor de la corriente. Ninguna regla, venía a decir, nos puede ahorrar las brazadas, que siempre se dan en un mar proceloso y contra las olas. Pero igualmente perezoso sería el error postmoderno contrario: el de deducir de estos acontecimientos emergentes que cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento y sentarse, por tanto, a esperar lo inesperado. No lo demos todo por perdido: siempre puede descarrilarnos un suceso imprevisible. No. Lo inesperado y lo imprevisible también hay que prepararlo, aunque no llegue. Como las serendipias en la escritura, los acontecimientos inesperados deben sorprendernos trabajando. Santiago Alba Rico , El espóiler , publico.es 06/10/2026

Economia de l'atenció.

Imatge
Eva Illouz acuñó el término “ capitalismo emocional ”. Otras autoras han desarrollado ideas cercanas: las emociones como mercancía, el deseo producido por el mercado y la gestión de los afectos como trabajo. La socióloga Arlie Russell Hochschild habló por primera vez del “ trabajo emocional ” observando cómo muchas empresas exigen a los trabajadores gestionar y vender sus emociones, por ejemplo, los auxiliares de vuelo, las enfermeras o las trabajadoras emigrantes dedicadas a cuidados. Remedios Zafra nos explicó la explotación de la pasión en el trabajo creativo y digital. En otra línea,  se ha desarrollado la llamada “ economía de la atención ”, que centra su análisis no tanto en el contenido de la energía mental implicada en el trabajo como en la creación de un espacio más mercantilizado gracias a los poderosos medios tecnológicos que nacieron con el cine, la radio, la televisión y, más tarde la tecnoesfera digital. Ya en 1971 Herbert Simon afirmaba que la atención se había...