Els ensenyaments de Trasímac.
Un grupo de inconformistas se reúne en casa de un amigo para beber vinos y arreglar el mundo. La conversación se adentra en la noche, y fluye y sigue. Saben que les ha tocado vivir malditos tiempos interesantes. A sus ojos, la política se parece cada vez más a una despiadada guerra de bandos. En la atmósfera de una democracia nerviosa y amenazada, hasta el lenguaje empieza a transformarse; muchos desprecian la moderación como disfraz de pusilánimes y la inteligencia como incapacidad para la acción. Consideran digno de confianza al más furibundo; y al que no, sospechoso. La adhesión de los exaltados recibe aplausos, mientras la razón sosegada solo cosecha burlas. Estamos en El Pireo , hace unos 2.500 años. Quien inicia el debate es un tal Sócrates . Lo narran las primeras páginas de La República de Platón. Uno de los comensales lanza la pregunta esencial: qué es lo justo y la justicia . Rodeados de rugidos y furia, aquellos insólitos personajes —de profesión, filósof...