Rapidesa de la tecnologia contra la lentitud de la ciència.
El ejemplo más reciente de rapidez científica que nos viene a la cabeza es la vacuna de la covid, que estaba lista a solo un año de declararse la pandemia. Pero solemos olvidar que ello solo fue posible gracias a una ciencia que había sido desarrollada casi en solitario por dos visionarios, Katalin Karikó y Drew Weissman , que pusieron a punto la tecnología del ARN mensajero durante 20 años de investigación heroica, mal financiada y desdeñada por la industria farmacéutica y el establishment científico de la época. El ARN mensajero, por cierto, se descubrió en 1961 como consecuencia directa de la doble hélice del ADN hallada en 1953. Eso hace un total de 70 años para hacer la vacuna de la covid. La inteligencia artificial que nos ha anegado en solo dos o tres años es un concepto publicado por Alan Turing en su artículo Computing machinery and intelligence , de 1950. El título original de la película de 2014 Descifrando Enigma , dond...