La democràcia mor per l'eviliment d'una part de la societat
La democracia no muere y el autoritarismo no crece sin un encanallamiento que afecte a buena parte de la sociedad. Hace un siglo, ese encanallamiento se nutrió de la brutalización de la Primera Guerra Mundial y de la peor crisis del capitalismo -la que siguió al Crack del 29 . Hoy, donde crece el autoritarismo no hay poblaciones traumatizadas por la violencia ni sometidas a la pobreza más abyecta. Así como el descrédito de la democracia tiene mucho que ver con la desigualdad galopante , el encanallamiento en sí (la pérdida de empatía y la celebración de la maldad) hay que buscarlo en cuestiones más ideológicas que materiales, en el mundo virtual más que en el mundo real. Es la circulación de odio, violencia y mentiras, tanto en las redes sociales como en los medios tradicionales, de lo que se nutre el encanallamiento. La izquierda siempre ha criticado -y con razón- los aparatos ideológicos del Estado ( Althusser ), pero el debilitamiento de los aparatos ideológicos del Estado (escue...