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Ningú desobeeix.

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by el roto  

Victor, 20 anys

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La IA i la creativitat.

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Jorge Volpi Del dominio del fuego a la máquina de vapor y de la imprenta a internet, cada tecnología ha trastocado el   orden natural de las cosas , pero lo que ocurre con los grandes modelos de lenguaje (LLM) parecería más extremo: nunca habíamos construido una máquina capaz de valerse del lenguaje humano con una habilidad   semejante   a la nuestra. Usando solo palabras habituales, podemos comunicarnos con ella —o, según sus detractores,   creer   que lo hacemos— y pedirle que haga cosas: desde redactar un correo —o, para disgusto de muchos, un poema o una novela— hasta resolver un cálculo imposible para los humanos, y desde escribir toda suerte de programas hasta aprender de sus errores y mejorarse a sí misma. Sin embargo, no deja de asombrar que el argumento usado para advertirnos sobre sus peligros consista en cuestionar su inteligencia a partir de un prejuicio tan habitual como engañoso: asumir que, dada su naturaleza predictiva, la IA jamás logrará produc...

Palantir, un exemple perfecte de tecnofeixisme.

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Mark Coekelbergh Cuando una empresa que construye infraestructuras para gobiernos promueve ahora también una visión de cómo deberían funcionar esas sociedades y sus gobiernos, entonces eso no es solo inusual, sino parte de su propia estrategia. Palantir no existe solo para ganar dinero. Quieren más. Con sus vínculos con el poder estatal, y en particular con el régimen de Trump, el objetivo es la acumulación de poder. No tanto para el Estado en cuestión, sino para los propios «techbros». Las élites tecnológicas comienzan a funcionar como autoridades cuasi-políticas sin legitimidad democrática. El ingeniero, el científico de datos, pero especialmente el ejecutivo y el inversor tecnológico multimillonario se reconvierten en árbitros del orden social y en vanguardias que nos preparan para el futuro. ¿Quién necesita ya un parlamento? Hay, en efecto, algo claramente autoritario e incluso totalitario en el subtexto de la publicación de Palantir. El énfasis en la visibilidad total, en integrar...

El manifest Palantir.

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  In case you haven't gotten around to reading Palantir CEO Alex Karp and Nicholas W. Zamiska's 2025 book, The Technological Republic , (because why would you do that to yourself?), the company best known for supplying AI-driven defense and surveillance software to the likes of the US Army , ICE and NYPD shared a 1,000-word X post this weekend covering its main points. The entire thing is both bizarre and deeply concerning. "The ability of free and democratic societies to prevail requires something more than moral appeal,” one of the 22 points states. "It requires hard power , and hard power in this century will be built on software."  (En caso de que no hayas podido leer, el CEO de Palantir, Alex Karp y Nicholas W. El libro de 2025 de Zamiska, The Technological Republic , (¿porque por qué te harías eso a ti mismo?), la compañía más conocida por suministrar software de defensa y vigilancia impulsado por IA a empresas como el Ejército de los Estados Unidos, ICE ...

El test de Turing.

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Como indica su nombre, fue ideado por  Alan Turing , ese maravilloso, incomprendido y maltratado informático británico, —vamos a llamarlo informático, aunque en aquella época todavía no existía esa disciplina tal y como la entendemos hoy—. El test de Turing puso sobre la mesa la idea de la  inteligencia artificial  porque planteaba la posibilidad de construir algoritmos capaces de aprender patrones en el lenguaje y generar respuestas muy parecidas a las humanas. Turing describió esta prueba en  un artículo  que publicó en 1950. En realidad, el test es muy sencillo. Tenemos un juez humano que se comunica por texto, este detalle es muy importante, con dos sujetos, A y B. A es otro ser humano y B es una inteligencia artificial ( IA ). No debe haber contacto visual ni auditivo entre ellos, solo pueden interactuar mediante texto. El test plantea que si el juez no es capaz de distinguir cuál es la IA y cuál es el humano, podríamos decir que estamos ante una verdadera ...

El Menó: contra la pedagogia sofística.

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Si adopta, usted, lo que exponemos a continuación y, en el caso de que se dedique a la enseñanza o a la crianza, se lo enseña a sus alumnos o a sus hijos, se habrá procurado a sí mismo y les habrá regalado a ellos uno de los mayores bienes, la lección más importante, la clase más necesaria, la verdadera pedagogía, la primera y más fuerte defensa de la  razón fuerte . No le quepa ninguna duda. No hay más opciones: es esto o el fraude. Lo que sigue es sencillo de entender, invulnerable a la sofística y causa en quien lo acepta múltiples efectos beneficiosos, pues le obliga a trascender la idiotez, a estudiar, a soportar la contrariedad, a relacionarse de forma sana y noble con quienes repelen el fraude, le preserva de un buen número de corrupciones, alimenta su curiosidad y le mantiene expectante, siempre dispuesto a la aventura. Y no cuesta dinero. Y son cuatro páginas. Lo aprendimos en el  Menón  de Platón En este diálogo, Platón establece el siguiente caso: Sócrates se...