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"L´últim home" som nosaltres.

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Por un instante, se ha superado el nihilismo . Si todo está permitido, la vida puede convertirse en un juego. Hemos recuperado la infancia, el juego y la jovialidad. Ha sido un relámpago, aunque aún no se ha oído el trueno. Se vislumbra ahora en el horizonte lo que podría ser el ser humano, más allá de su esencia nihilista. Sin embargo, lo que se avecina es todo lo contrario, el momento más abyecto y miserable de toda la historia de la humanidad, el único tipo de ser humano que puede ser aún peor que un cristiano, que un cristiano protestante, que un cristiano alemán. Llega el tiempo del «último hombre». El «último hombre» somos nosotros. Nosotros somos el enemigo, como vimos que afirmaba el Manifiesto de Marc Andreessen. Un tipo de hombre del que Nietzsche se sabe ya fatalmente contemporáneo y del que hará un vivo retrato que luego vendrá a encajar a la perfección con el protagonista del siglo XX. Aquí hay que detenerse con paciencia, porque es ahora cuando se juega toda la esencia ...

La laicitat no és l'enemic de la religió.

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"La laicidad no es antirreligiosa, el primer error es creer que la laicidad significa hostilidad a la religión", explica Henri Peña-Ruiz . "No es esto. No tiene nada que ver con esto. La laicidad lo que pretende es tratar igualmente todas las opciones. En nuestras sociedades hay tres opciones espirituales: humanismo ateo , humanismo agnóstico y humanismo religioso creyente . ¿Cómo hacer convivir a estas personas de la manera más pacífica y más justa? Tal es la pregunta a la cual la laicidad contesta. ¿Cómo contesta? A mi parecer, la respuesta se arraiga en los derechos del ser humano. Por ejemplo, la Francia anterior a 1789 era llamada por los papas hija mayor de la Iglesia. Con la revolución francesa cambió la idea de nación", reflexiona Peña Ruiz. "Ya la nación —prosigue— no se fundaba sobre particularismos de costumbres y de religión, sino que con la emergencia de los derechos humanos la nación cambió de sentido. Justo lo dice el contrato social : la naci...

Vergonya epistèmica.

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Unos párrafos para introducir y reflexionar sobre un (dos) concepto(s) de epistemología política : vergüenza y desvergüenza epistémica . Los griegos consideraban que el ideal de vida plena, florecimiento o eudaimonía se definía por una vida orientada por lo kalón kai agathós . Lo agathós es lo bueno, noble, valioso. Kalón es más complicado de saber qué significaba para los griegos. Está relacionado con lo estético y hace referencia a lo bello, pero su extensión en mucho mayor. Una posible traducción es lo honorable, en el sentido en que en el Banquete , uno de los personajes sostiene que además de las cosas buenas que buscamos en la vida, una persona debería avergonzarse por lo que es vergonzoso y honrar lo que es honorable. Ambas cosas están muy relacionadas con la identidad práctica (y en mi caso epistémica): la vergüenza es la reacción a la exposición ante otros del yo cuando se ha hecho algo que no merece el respeto de aquellos. Lo honorable tiene una dimensión externa, la de las ...

Ningú desobeeix.

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by el roto  

Victor, 20 anys

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La IA i la creativitat.

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Jorge Volpi Del dominio del fuego a la máquina de vapor y de la imprenta a internet, cada tecnología ha trastocado el   orden natural de las cosas , pero lo que ocurre con los grandes modelos de lenguaje (LLM) parecería más extremo: nunca habíamos construido una máquina capaz de valerse del lenguaje humano con una habilidad   semejante   a la nuestra. Usando solo palabras habituales, podemos comunicarnos con ella —o, según sus detractores,   creer   que lo hacemos— y pedirle que haga cosas: desde redactar un correo —o, para disgusto de muchos, un poema o una novela— hasta resolver un cálculo imposible para los humanos, y desde escribir toda suerte de programas hasta aprender de sus errores y mejorarse a sí misma. Sin embargo, no deja de asombrar que el argumento usado para advertirnos sobre sus peligros consista en cuestionar su inteligencia a partir de un prejuicio tan habitual como engañoso: asumir que, dada su naturaleza predictiva, la IA jamás logrará produc...

Palantir, un exemple perfecte de tecnofeixisme.

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Mark Coekelbergh Cuando una empresa que construye infraestructuras para gobiernos promueve ahora también una visión de cómo deberían funcionar esas sociedades y sus gobiernos, entonces eso no es solo inusual, sino parte de su propia estrategia. Palantir no existe solo para ganar dinero. Quieren más. Con sus vínculos con el poder estatal, y en particular con el régimen de Trump, el objetivo es la acumulación de poder. No tanto para el Estado en cuestión, sino para los propios «techbros». Las élites tecnológicas comienzan a funcionar como autoridades cuasi-políticas sin legitimidad democrática. El ingeniero, el científico de datos, pero especialmente el ejecutivo y el inversor tecnológico multimillonario se reconvierten en árbitros del orden social y en vanguardias que nos preparan para el futuro. ¿Quién necesita ya un parlamento? Hay, en efecto, algo claramente autoritario e incluso totalitario en el subtexto de la publicación de Palantir. El énfasis en la visibilidad total, en integrar...