La circularitat escandalosa de l'argument ontològic (Ignacio Castro Rey)
“Yo concibo a Dios mediante la misma facultad con la que me concibo a mí mismo”. Descartes se refiere a lo que hay de incalculable en el sujeto que todo lo conoce y de nadie es conocido ( Meditaciones metafísicas , III). El concepto de Dios –“comprensión” infinita y “extensión” igual a uno– en Descartes, Spinoza y Leibniz ha intentado pensar el fondo incalculable que permite potencialmente una ilimitada calculabilidad y, por tanto, que la matemática fuese el modelo del conocimiento. Dios es el subsuelo irreductible del sujeto metafísico ( Wittgenstein ), el límite incesante del mundo y de cualquier conocimiento. De ahí la escandalosa circularidad del argumento ontológico , según la cual Dios es sólo la existencia de la esencia, la esencia de la existencia. Tal argumento, que irritaba al ilustrado Kant , se apoya en la necesidad absoluta de que lo intelectual y lo material, el pensamiento y la existencia, sean –a la manera de Berkeley o de Schopenhauer – dos lados de la misma exper...