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El paper de la raó en Hume.

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En el siglo XVIII, a los filósofos no solo les preocupaba la cuestión de qué es la razón, sino también para qué sirve. ¿Es la razón esencialmente una sierva, un instrumento inteligente para alcanzar fines que provienen de otra parte? ¿O es soberana, capaz de juzgar, revisar e incluso legislar sus propios fines? ¿Puede, en última instancia, marcar el rumbo de la vida humana, o se limita a seguir la corriente? Todo —desde la ciencia hasta el progreso social, pasando por la viabilidad de la Revolución Francesa — parecía estar en juego. David Hume , el anatomista escocés de la naturaleza humana, con su mirada serena, dio la respuesta más famosa de uno de los bandos: «La razón es, y solo debe ser, esclava de las pasiones », escribió en Tratado de la naturaleza humana (1739). «Nunca puede pretender otra función que la de servirlas y obedecerlas». La razón no manda. Se somete. No nos dice qué desear ni qué podría merecer la pena desear. En cambio, nos indica cómo conseguir lo que ya deseamos....

Ciberespai leibnizià.

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Incluso en la ideología del ciberespacio hay huellas claramente discernibles de gnosticismo . La utopía ciberespacial de un yo liberado de sus ataduras carnales, flotando como una entidad virtual que se encarna en cuerpos diferentes, es la realización científicotecnológica del sueño gnóstico de uno liberado de la decadencia y la inercia de la realidad material. No sorprende que la filosofía de Leibniz sea una de las principales referencias filosóficas de los teóricos del ciberespacio: Leibniz concebía el universo compuesto de " mónadas ", sustancias microscópicas cerradas sobre sí mismas, sin ventanas hacia el exterior. Uno no puede dejar de notar la asombrosa semejanza entre la "monadología" de Leibniz y la creciente comunidad ciberespacial en la que la armonía global y el solipsismo coexisten de manera extraña. Es decir, nuestra inmersión en el ciberespacio, ¿no es simultánea con nuestra reducción a una mónada leibniziana que, aunque carezca de "ventanas...

Cal preparar l'imprevisible.

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  Walter Benjamin Walter Benjamin , en los años veinte del siglo pasado, alertaba a la izquierda alemana sobre el riesgo de creer, con el marxismo banal , que el capitalismo estaba cavando su propia tumba y que, por tanto, el proletariado estaba nadando a favor de la corriente. Ninguna regla, venía a decir, nos puede ahorrar las brazadas, que siempre se dan en un mar proceloso y contra las olas. Pero igualmente perezoso sería el error postmoderno contrario: el de deducir de estos acontecimientos emergentes que cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento y sentarse, por tanto, a esperar lo inesperado. No lo demos todo por perdido: siempre puede descarrilarnos un suceso imprevisible. No. Lo inesperado y lo imprevisible también hay que prepararlo, aunque no llegue. Como las serendipias en la escritura, los acontecimientos inesperados deben sorprendernos trabajando. Santiago Alba Rico , El espóiler , publico.es 06/10/2026

Economia de l'atenció.

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Eva Illouz acuñó el término “ capitalismo emocional ”. Otras autoras han desarrollado ideas cercanas: las emociones como mercancía, el deseo producido por el mercado y la gestión de los afectos como trabajo. La socióloga Arlie Russell Hochschild habló por primera vez del “ trabajo emocional ” observando cómo muchas empresas exigen a los trabajadores gestionar y vender sus emociones, por ejemplo, los auxiliares de vuelo, las enfermeras o las trabajadoras emigrantes dedicadas a cuidados. Remedios Zafra nos explicó la explotación de la pasión en el trabajo creativo y digital. En otra línea,  se ha desarrollado la llamada “ economía de la atención ”, que centra su análisis no tanto en el contenido de la energía mental implicada en el trabajo como en la creación de un espacio más mercantilizado gracias a los poderosos medios tecnológicos que nacieron con el cine, la radio, la televisión y, más tarde la tecnoesfera digital. Ya en 1971 Herbert Simon afirmaba que la atención se había...

La cosa en si no existeix (Heidegger)

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Martin Heidegger Ciertamente tan solo mientras el Dasein , es decir, mientras la posibilidad óntica de comprensión del ser, es, "hay" ser. Si el Dasein no existe, la "independencia" tampoco "es" ni tampoco "es" el en sí. Nada de esto es entonces comprensible ni incomprensible. Y entonces tampoco el ente intramundano puede ser descubierto ni quedar en el ocultamiento. En tal caso no se puede decir que el ente sea ni que no sea.  Heidegger , Kant y el problema de la metafísica

La cosa en si no existeix (Husserl)

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  Edmund Husserl La existencia de una naturaleza no puede condicionar de la conciencia, puesto que se presenta ella misma como un correlato de esta última; la naturaleza solo existe en cuanto se constituye en órdenes regulados de conciencia. Husserl , Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica

La cosa en si no existeix (Nietzsche)

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  Contra el prejuicio científico: El conocimiento es una fábula evidente. Siempre quiere saberse cómo está fabricada la "cosa en sí": pero es lo cierto que no hay ninguna "cosa en sí" en realidad. Y aun suponiendo que existiera un "en sí", un incondicionado , no podría ser jamás conocido (...) lo que no tiene relación con nadie, no existe. Nietzsche , La voluntad de poder