Nèmesi.
Los griegos llamaban hybris a la locura que se desata cuando alguien, enfebrecido por el poder, sufre un arrebato de arrogancia; cuando ejerce intimidación y violencia sobre los demás, quebrantando las leyes humanas y divinas. El individuo infatuado y que cree merecerlo todo —pensaban— rompe los equilibrios universales que rigen el mundo. En una espiral sin retorno, el soberbio era poseído por la ofuscación y las ideas necias, y después Némesis —diosa de la justicia distributiva, la solidaridad y la venganza— le aplicaba el castigo destinado a quienes ultrajan a los demás. Némesis era una antigua divinidad, la santa patrona de la colaboración y la indignación, encargada de suprimir la desmesura. Su nombre viene de némein , “dar a cada cual lo que corresponde, repartir”. Cuando un hombre se jactaba de sus riquezas sin aliviar la pobreza del prójimo, Némesis intervenía para reprenderlo. Arrastró al rey Creso, ufano de sus lujos, convencido de su grandeza y demasiado se...