Ments humanes vs ments maquinals.
Las máquinas y los humanos decidimos de una manera muy diferente; estamos especialmente dotados para un tipo de situaciones y somos muy torpes en otras. Los algoritmos cumplen una función cuando los criterios están bien definidos y son cuantificables, sujetos a reglas estrictas, matematizables, que se pueden elaborar con criterios lógicos y estadísticos, pero tienen muchas dificultades a la hora de “lidiar con la ambigüedad, con los medios tonos y las insinuaciones que impregnan la conversación humana, las sonrisas o los silencios, que son señales de comunicación no verbal que significan cosas distintas en contextos culturales diferentes” ( Nowotny ). Los juegos como el ajedrez o el go tienen unas recompensas sencillas, unos tipos de jugadas limitadas, no hay nada oculto y los límites están claros. Pero las situaciones reales en el mundo no tienen límites, no se sabe qué hay dentro ni fuera de la situación. Las limitaciones cognoscitivas de la inteligencia artificial se deben al hecho...