dilluns, 14 de març de 2016

Bellesa breu.


Durante su larga existencia en el planeta (desde hace 1,9 millones de años hasta hace unos 70.000 años), el Homo erectus hizo grandes aportaciones a la carrera hacia la humanidad. La más trascendente es sin duda el control y dominio del fuego: multiplicación y salubridad de la dieta, temple de herramientas, seguridad, tiempo ganado para la conversación, regulación de la temperatura… Pero su rasgo más llamativo acaso sea otro: ¡su sentido estético! Para convencerse de esta idea basta observar la perfecta simetría, obsesiva simetría, de su refinada industria lítica. La simetría no hace que un hacha sea más útil. ¿Por qué entonces entretenerse en ella? Según Henry de Lumley es para contemplar belleza, para rodearse de ella, para poseerla en la palma de la mano. La mente ha coevolucionado con la simetría de animales y plantas, se ha forjado ancestralmente en ella. La simetría es la forma de iteración más simple, la primera armonía, el primer ritmo, la que emana directamente de la naturaleza. Y atención porque, una vez dotados de la emoción estética, ya estamos preparados para percibir la belleza de lo inteligible y la belleza de lo moral.

1. La belleza es un estado de la mente sugerido por una armonía en el espacio o un ritmo en el tiempo.

2. La belleza compara partes distintas de un mismo todo mientras la inteligibilidad compara partes homólogas de todos distintos.

3. La belleza es una inteligibilidad interna de las cosas.

4. La inteligibilidad es la belleza externa de las cosas.

5. No hay belleza sin reglas y, sobre todo, no hay nueva belleza sin reglas que romper.

6. No hay disonancia sin asonancia.

7. Lo localmente demasiado aleatorio es globalmente demasiado repetitivo.

8. La negación de lo bello no es lo feo sino lo aleatorio.

9. Para crear una belleza sutil siempre se puede probar con romper sutilmente una simetría.

10. Una belleza está muerta cuando es incapaz de evocar ulterior belleza.

11. La simetría inútil del hacha bifaz delHomo erectus es la primera evidencia de una necesidad estética.

12. La capacidad de apreciar la belleza es una preselección que prepara la mente para su capacidad de comprender.

13. La belleza empieza en lo esperado, en lo ya percibido, conocido o intuido, de ahí el atractivo irresistible de una belleza improbable.

14. Los patrones originales de la belleza están en el escenario de nuestra evolución ancestral: la naturaleza.

15. En la carrera hacia la humanidad, primero fue lo bello y lo feo, luego lo verdadero y lo falso y, finalmente, lo bueno y lo malo.

16. La ética es la estética del comportamiento.

17. La belleza es un síntoma de que todo va bien, un indicio de que la incertidumbre no es una amenaza.

18. Lo feo asusta.

19. El artista no tiene por qué buscar la belleza, pero se felicita cuando la encuentra.

20. La belleza se parece a la verdad, no existe en versión absoluta, solo en su versión vigente.

21. Presumir de ignorar la belleza en aras del rigor del método es confundir el rigor científico con el rigor mortis.

22. Amar es amar belleza, ¿qué si no?

23. El corazón necesita sangre, los pulmones aire, la boca saliva, los músculos movimiento, el cerebro cambio y la mente belleza.

24. La belleza está en el inicio y en el fin de todo proceso creativo: en el inicio como estímulo y en el fin como recompensa.

25. La teoría de la relatividad general se adelantó cien años a su tiempo y se levanta sobre la hipótesis de que el mundo puede ser complejo, sorprendente, críptico, antiintuitivo e incierto, pero no feo.

26. La proporción áurea (la mitad de la suma de uno más la raíz cuadrada de cinco) es una referencia de belleza a medio camino entre lo infinitamente delgado (proporción infinita) y lo perfectamente cuadrado (proporción unidad).

27. La proporción áurea es una rara referencia cultural que la naturaleza se aviene a frecuentar, curiosamente.

Jorge Wagensberg, La belleza en aforismos, Babelia. El País 09/03/2016