Contra una idea de futur retrospectiu (Clara Ramas)
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En un primer sentido, con ayuda de algunos filósofos, trato de pensar –como es consustancial al ser humano, si se quiere decir así– la búsqueda de un origen que, sin embargo, no es alcanzable, porque en muchos sentidos preexiste a la propia formulación de la búsqueda y es una necesidad casi filosófica, literaria, lingüística, cultural y religiosa y simbólica en un sentido muy amplio.Buscar ese origen puede ser muy productivo en muchos sentidos, pero genera también determinados espejismos. En segundo lugar cruzo este tipo de reflexión con el hecho de que el capitalismo, y el capitalismo neoliberal avanzado que enfrentamos hoy en día, supone una de las fuerzas más disolventes o la fuerza más disolvente de la historia de la humanidad: disolvente de certezas, disolvente de estabilidades, disolvente de formas tradicionales de comunidad, lo cual exacerba esta búsqueda de origen y de sentido.
... siempre se ha hablado de una Edad de Oro. O sea, si nos remitimos a lo que ahora nos parece que era una Edad de Oro, encontramos que en ese momento también se pensaba que había otra Edad de Oro, que ya había pasado y se vivía en la decadencia. Ahora muchas lecturas reaccionarias miran a la Antigüedad clásica, a Grecia y a Roma, pensando que esa es nuestra Edad Dorada y que desde entonces estamos en decadencia y que ojalá volver a ser nobles espartanos. Pero si miras a lo que pensaban los nobles espartanos o los nobles atenienses, pues ellos mismos ya pensaban que había un tiempo pasado donde los sabios verdaderamente eran sabios y donde los hijos obedecían a los mayores y donde los mayores eran verdaderamente sabios. Cito a Kant citando, a su vez, a Horacio en las Odas, porque ya en la antigua Roma se decía: «La edad de los padres, peor que la de los abuelos, nos engendró a nosotros, aún más malvados y destinados a tener una descendencia más degenerada». O sea, ya en tiempos de Horacio, en la antigua Roma, se decía que el tiempo actual era peor que el de los padres y ese todavía peor que el de los abuelos, que la descendencia cada vez era más decadente y más degenerada y que la verdadera gloria estaba en los abuelos. Entonces, esta especie de proyección hacia atrás de un ideal que se busca como de manera retrospectiva es algo que ha ocurrido desde el principio mismo de los tiempos. ¿Y a quién conviene este bucle? Bueno, pues enparte a mantener un cierto orden establecido y una cierta veneración por los valores heredados, creo que eso es claro.
... a mí me gusta aludir a una idea que es no tanto recuperar lo que teníamos o volver a un estado anterior, sino aspirar a lo que no hemos podido tener nunca, a un componente quizá utópico en esos futuros posibles que el capitalismo ha hecho de facto imposible. Actualmente tenemos ya condiciones técnicas, por ejemplo, para tener una relación mucho menos esclava con el trabajo y mucho menos de dominación respecto de la naturaleza. La posibilidad de organizar nuestro sistema productivo de una manera mucho más sostenible y racional ya existe. Y de hacerlo además de una manera mucho más satisfactoria, que implique menos tiempo de trabajo y menos esclavitud al imperativo de la rentabilidad. Es una posibilidad que está sobre la mesa. No se trata de volver a lo que teníamos antes, sino de aspirar a un mundo mucho más deseable que, de facto, materialmente ya es posible. Más que la idea de recuperarlo que teníamos antes, ante lo que el capitalismo nos roba me parece más interesante la idea de proyectar un futuro posible que no hemos tenido todavía nunca, y que ese mismo capitalismo ha hecho imposible.
... creo que la derecha reaccionaria está planteándose cuestiones que tienen que ver con la inteligencia artificial o con el transhumanismo de una manera mucho más radical o ambiciosa que la izquierda, que sigue anclada en un marco de reformas de un mínimo bienestar socialdemócrata frente a un capitalismo absolutamente depredador, pero que son insuficientes, porque es que ese capitalismo, primero, es absolutamente depredador respecto al planeta, estamos en una situación de crisis climática de gravedad extrema donde hay que tomar medidas políticamente muy contundentes para atajarla. Estamos enfrentando decisiones éticas que tienen que ver con lo acelerado del cambio tecnológico que requiere replantear todos nuestros conceptos sobre la acción humana, sobre la agencia, sobre la conciencia, sobre la responsabilidad, y la derecha lo está haciendo de una manera mucho más radical que la izquierda, poniendo en cuestión nuestros propios paradigmas de acción, de criterios morales, de subjetividad, de humanidad… Todo eso tenemos que pensarlo. Simplemente creo que la derecha está intuyendo que hay que emprender una revolución antropológica, mientras que la izquierda está pensando más bien a la defensiva, como digo, con una limitación del capitalismo en valores socialdemócratas que ya no sirven para lo salvaje que son las transformaciones que están ocurriendo bajo el capitalismo, como he mencionado, respecto sobre todo al cambio climático, el cambio tecnológico y también, bueno, la involución democrática. Lo estamos viendo en Estados Unidos con Trump. Hay un cierto neoliberalismo que ya no va a tener careta ninguna y se va a mostrar con un rostro autoritario muy radical. Entonces no basta con confiar en que las instituciones democráticas van a mantener su inercia porque nada está garantizado; el Estado de derecho no está garantizado y las instituciones democráticas no están ya garantizadas. Hay que salir de ese marco de «sigamos resistiendo con una institucionalidad de mínimos». Hay que plantear las cuestiones de una forma mucho más radical. La derecha está hablando de abolir el Estado, de abolir la idea de ser humano, de superar la vida en el planeta Tierra con Elon Musk y compañía, y la izquierda tiene que dar respuestas acordes.
Pilar Gómez Rodríguez entrevista a Clara Ramas: "Más que volver a un estado anterior, deberíamos aspirar a lo que no hemos tenido nunca", La Maleta de Portbou 74 Enero-Febrero 2026

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