Per què ha fracassat el liberalisme? (Mark Illa)
Cuando la gente está descontenta con el liberalismo, nos preguntamos: ¿cómo les ha fallado el liberalismo? ¿Cómo no estamos cumpliendo sus expectativas? Me gustaría darle la vuelta a esa pregunta y simplemente preguntar: ¿qué le pasa a la gente? No solo qué le pasa al liberalismo, sino qué les pasa a las poblaciones en general que están dándole la espalda al sistema.
He compartido mucho ese sentimiento en la última década, al ver lo que ha ocurrido en Estados Unidos y en otros países afectados por el populismo, por el auge de pasiones reaccionarias y corrientes de pensamiento –y de gritos– que parecen haber salido de las alcantarillas de repente, a menudo con ecos del pasado.
La pregunta en la que quiero pensar es por qué ya no producimos liberales, o por qué producimos cada vez menos personas que comparten los valores liberales, que entienden lo que es ser ciudadano, que poseen las virtudes, hábitos y expectativas necesarias para un orden político liberal. Algo, me parece, se ha roto. Una parte puede ser algo bastante reciente. Incluso si hablamos del efecto del covid, que sin duda pudo intensificar muchas de las tendencias que me preocupan, no puedo evitar sentir que vivimos con una máquina diseñada para deshacer al ciudadano liberal: el teléfono móvil.
La deliberación liberal no consiste solo en expresar una opinión, votar y que los funcionarios electos implementen un programa. También es un sistema de deliberación sobre el bien público. Y solo se puede tener un sistema deliberativo si la gente reconoce su valor y es capaz de participar en él. Muchas de las fuerzas de nuestras economías, nuestra cultura, nuestras tecnologías trabajan en contra de reforzar esas virtudes.
Mark Illa, Intervenció taula rodona El malestar en las sociedades liberales, Letras Libres 01/01/2026
Comentaris