diumenge, 10 de juliol de 2016

L’escenari actual de la democràcia.

Norberto Bobbio


Norberto Bobbio ha puesto justamente de relieve la dimensión histórica al hacer notar que en las democracias modernas el elemento de crisis no es suprimible, a causa del carácter irremediablemente vintage de las mismas: “El proyecto político democrático fue ideado para unas sociedad mucho menos compleja que la de hoy” (Roberto Bobbio, El futuro de la democracia, Plaza y Janés, 1985) En sus inicios los actores eran, de hecho, el naciente capitalismo, una clase obrera a la conquista de nuevos derechos y una burguesía en vías de afirmación. Protagonistas, ciertamente, no recientes sino bien identificables y reconocibles, y contenidos dentro de los confines de los distintos países. En aquella fase, la democracia era “el régimen de aquellos que no cuentan”. Hoy los protagonistas son más numerosos, algunos muy potentes y sobre todo huidizos, como los poderes financieros planetarios, las multinacionales y los países atrasados (Europa central, Sudeste Asiático, China) como depósitos de mano de obra de bajo coste a disposición de Occidente. De manera análoga, son distintas las dinámicas: la transformación de la clase obrera en burguesía, las migraciones hacia Occidente, la apatía y el miedo de las masas … Además, como operan a escala planetaria, algunos de estos sujetos se han hecho materialmente inaprensibles, desapareciendo por completo como interlocutores directos de la discusión democrática. La misión misma de la democracia parece cambiada: evaporada la lucha de clases, hoy la democracia sirve, por parte del pueblo, para adquirir cada vez más derechos nuevos; por parte de los poderosos, para operar sin ser molestados bajo la protección de las instituciones democráticas. (pàgs. 28-29)

Raffaele Simone, El Hada Democrática. Cómo la democracia fracasa, Taurus Barna 2016