Internet, la hiperesfera egolàtrica (José Luis Pardo).

Resultat d'imatges de internet y política

No creo, Sandra querida, que el déficit democrático sea un problema tecnológico, y por tanto no confío en que pueda existir para él una solución tecnológica (aunque no desdeño las cuestiones técnicas, que tomadas en serio son desde luego muy relevantes). Internet supone una inflación sin precedentes de la privacidad, una exaltación del ego hasta unos límites que serían ridículos si no fuera porque además son penosos. Precisamente por eso creo que es igualmente ridículo y penoso confundir esa hiperesfera egolátrica con una “esfera pública ampliada” (quienes gestionan el espacio electrónico son siempre poderosísimas empresas privadas que a veces llegan a cuestionar la legitimidad de los poderes públicos). Para mí, desde luego, las nuevas tecnologías son un instrumento maravilloso, pero también una ocasión infinita para la distracción y la dispersión. La dificultad para leer a Hegel, o para tocar el violín, sigue siendo hoy la misma que ayer: requiere de una formación, de una disciplina y de un entrenamiento que la tecnología por sí misma no proporciona. Lo que lo hace cada vez más difícil no es la tecnología, sino acaso la ilusión de que la tecnología podría resolver esas dificultades como una varita mágica, sustituyendo el conocimiento por la información (en muchos casos “información-basura”) o por el cotilleo. El problema es el modo como las instituciones educativas están utilizando la coartada de las nuevas tecnologías para imponer una enseñanza cada vez más desarticulada y descualificada, al servicio de intereses espurios que ni siquiera son siempre los de un supuesto “mercado de trabajo”.

José Luis Pardo, Correspondencias, Facebook 17/01/2017

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