La responsabilitat de la crisi i un incert futur.



Hay progresistas que de serlo tanto al antiguo modo se convierten en un peligro para el progreso. De hecho buena parte de ellos, especialmente llamados socialistas, han invertido la orientación de sus directrices para mimar las demandas del mercado. Monstruo abstracto, que, ¡quién iba a decirlo!, ha convertido al planeta y sus utopías en miserables servidores de sus intereses, claros o enturbiados en una dialéctica de la confusión o la especulación. Nunca antes el mundo, tan transparente para la ciencia, la biología o la óptica, ha sido tan confuso para las ciencias humanas, entre las cuales la economía ha cambiado su benéfica administración de los recursos por su perversa condición de hacer el mal. Arrinconar a los más pobres, arruinar a los incautos, someter de la humillación al poder político. ¿Qué norma impide a la política encarcelar a la mafia especulativa, neutralizar a los que hunden la solvencia de un país para lucrarse con el incremento de su menesterosidad?

(...) Hasta hemos confundido los bienes con las hipotecas y esto es mezclar el bien y el mal. Patrullas de empleados bancarios y de cajas de ahorros fueron detrás de modestos obreros y desvalidos emigrantes, gentes de flacos recursos para empapuzarlos en ofertas hipotecarias que nunca podrían pagar sin robar o matar. A los bancos corresponde no solo la responsabilidad de lo créditos y la moral basura sino la incitación a lo peor. ¿Fueron castigados? Fueron halagados, amparados, denominados pilares de nuestra prosperidad. ¿Cómo no contemplar el sistema como el sistema del mal? (...)

Justamente, la responsabilidad de Dios en los peores acontecimientos es una significativa paradoja del gobierno laico. O el Katrina o el tsunami o el terremoto de Haití, la "tormenta perfecta" aplicable a la crisis económica por los economistas oficiales es la tópica cortada asociable a la calamidad natural. El designio de la Naturaleza.


No se puede luchar contra la voluntad de Dios y su mundo, no se puede hacer frente a sus arbitrarios designios. Todos los emperadores chinos utilizaron el mismo subterfugio para aumentar la talla de su poder. Mandaban, de repente, degollar a los habitantes de cinco aldeas escogidas al azar como muestra de que su celestial voluntad, como el sino de las inundaciones o las plagas naturales, no respondía a razón humana alguna. El designio mágico supera al pensamiento lógico o de la razón.

En esas pues estamos: tenemos crisis porque hay una inexorable crisis internacional. Hay una gran crisis internacional porque hay unos malditos bonos basura, hay malditos bonos basura porque hay terribles hombres malos, hombres basura que como Manostijeras solo anhelan nuestra mutilación. Todos somos víctimas pues de esta crisis financiera global, fatal, terminal de todo lo demás.

La historia, una vez más, escapa de nuestras manos puesto que ni el mismo Marx pudo hacerse con ella. Consecuencia: la corrupción en Rusia, la corrupción en el Parlamento británico, en los Gobiernos franceses, en las sedes berlusconianas, en los Gurtel y Fabras, en Filipinas, en Somalia o en Guinea-Bissau. Nada sería, por tanto, achacable a la perfidia particular de un gobernante o su ignorancia sino a su insoslayable condición de hijo de Dios.

Dios hace y deshace siempre a su antojo. Incluso fue tan benévolo que hizo a José Luis Rodríguez Zapatero presidente, a un Chiquilicuatre candidato de Eurovisión y a Belén Esteban la reina del pueblo.

¿El año 2011? Nada indica que vaya a sorprendernos con su bendita bondad puesto que el futuro es el futuro y solo el porvenir (aciago o ciego) está por venir. Más bien el deseo ahora es que, por lo menos, estos meses con seguridad muy duros vayan craquelándose en su misma sequedad y no vengan a ser tan aviesos, tan crueles, como para empeorar la situación.

Comentaris

ferran ha dit…
Pasar por tu blog es contar (veo que ya por la mañana) con una cuidada selección de delicatessen seleccionadas de la prensa. Me resulta muy útil...
Pero esta entrada tiene pocas horas... y es 1 de enero!
Manel, ¿cuando descansas?

Entrades populars d'aquest blog

Percepció i selecció natural 2.

text 16: Albert Camus, La Peste

No som res.