La felicitat i la salvació en aquest món.



Si el oráculo délfico nos conminaba hace más de dos milenios a conocernos a nosotros mismos, hay que suponer que viendo en ello beneficios anímicos, el mundo de hoy ha subido la apuesta: nos toca ser felices y, si no lo somos, será por nuestra culpa. Desde que la Constitución estadounidense introdujese el derecho de cada individuo a perseguir la felicidad, en ocasiones malinterpretado como derecho a alcanzarla, ese empeño se ha convertido en norma cultural al amparo del proceso de secularización: perdida la fe en la dicha ultraterrena, ¿a qué podemos dedicarnos, sino a encontrar la salvación en este mundo?

Manuel Arias Maldonado, Dont't worry, be happy, Revista de Libros 18/03/2019

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