Kant i el principi de no contradicció.




El principio subyacente al imperativo categórico kantiano es el axioma de la no contradicción -el ladrón se contradice a sí mismo porque quiere conservar los bienes robados como si fuesen de su propiedad- y este axioma debe su validez a las condiciones del pensamiento que Sócrates fue el primero en descubrir.

Hannah Arendt, "Verdad y política" en Verdad y mentira en la política, Página Indómita, Barcelona 2017

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

Freud: la geneologia de la moral.

The End.