diumenge, 28 de febrer de 2016

Societat de la transparència i pornografia (Byung-Chul Han).


La sociedad de la transparencia es una sociedad pornográfica en la medida en que la visibilidad es totalizada y absolutizada, y el secreto desaparece por completo. El capitalismo fomenta la pornografización de la sociedad en la medida en que lo expone todo como una mercancía y lo entrega a la visibilidad. Los esfuerzos se centran en la maximización del valor expositivo. El capitalismo no conoce otro uso de la sexualidad. La tensión erótica no consiste en la exposición permanente de la desnudez, sino en la puesta en escena de una apertura y un cierre del diafragma. Es la negatividad de la interrupción lo que confiere a la desnudez un resplandor erótico. 

Sólo hay que pensar en ese maravilloso momento de Madame Bovary, de Flaubert: la calesa que lleva a León y a Emma: un paseo por Rouen y el lector no sabe nada, absolutamente nada, de lo que ocurre dentro del vehículo. Flaubert se limita a enumerar los nombres de las plazas y las calles. Y, al final, Emma saca la mano por la ventana y deja que pequeños fragmentos de papel vuelen por los aires como mariposas sobre un campo de tréboles. Su mano constituye la única desnudez de la escena, y es el momento más erótico que existe. Porque nosotros no vemos nada. En la hipervisibilidad que nos envuelve, algo así no es concebible.

Ronald Düker y Wolfran Eilenberger, entrevista a Byung-Chul Han: "El deseo se alimenta de imposibles", La maleta de Port Bou, nº 12, julio-agosto 2015

Entrevista publicada en la edición francesa de Philosophie Magazine nº 88 (marzo de 2015)
Traducción del francés: Begoña Prat Rojo