diumenge, 28 de febrer de 2016

"Ens cal una filosofia de la cultura digital" (Byung-Chul Han).


Para mí, la filosofía es el intento de bosquejar una forma de vida distinta, de experimentar oros proyectos vitales, al menos para el pensamiento. Aristóteles nos dio el ejemplo de lo que eso significa. Fue él quien inventó la vita contemplativa. En la actualidad, la filosofía está muy alejada de eso. Se ha convertido en parte del infierno del Uno Mismo. Existe una carta en la que Heidegger compara el pensamiento y el eros; habla del aleteo del eros, que lleva a su pensamiento por caminos que nadie ha transitado. Es posible que la filosofía sea la caricia que dibuja sobre la piel del otro, desprovisto de lengauje, la formas y los modelos lingüísticos. 

¡Hoy en día existen tantas cosas y acontecimientos que necesitarían una explicación filosófica! La depresión, la transparencia ... Necesitamos una nueva antropología, mejor, una antropología digital del conocimiento y la percepción. Nos hace falta una filosofía social y una filosofía de la cultura digital. Deberíamos haber actualizado, después de tanto tiempo, El ser y el tiempo de Heidegger a la época digital. 

Heidegger sustituyó al sujeto por el Dasein. Hoy tendríamos que sustituir el sujeto por el proyecto. Ya no estamos "lanzados", ya no tenemos "destino". Somos proyectos proyectantes. La digitalización ha hecho desaparecer definitivamente la "cosa" de Heidegger y ha creado un nuevo Otro y un nuevo tiempo. Tenemos que atrevernos a plantear más teorías y eso genera demasiada ansiedad en la filosofía académica. Yo le pido más coraje y audacia. En su origen, la palabra "espíritu" significaba intranquilidad o sobrecogimiento.

Ronald Düker y Wolfran Eilenberger, entrevista a Byung-Chul Han: "El deseo se alimenta de imposibles", La maleta de Port Bou, nº 12, julio-agosto 2015

Entrevista publicada en la edición francesa de Philosophie Magazine nº 88 (marzo de 2015)
Traducción del francés: Begoña Prat Rojo