Creences voluntàries i creences involuntàries.







Las creencias cotidianas son involuntarias: no puedes evitar tenerlas. Si ves una taza de café frente a ti, creerás automáticamente en su existencia. No es una elección. En cambio, otras creencias son voluntarias: puedes decidir adoptarlas.

Las creencias cotidianas también guían directamente el comportamiento: si creo que la taza de café está a mi derecha, mi mano se dirigirá instintivamente hacia la derecha para cogerla. En contraste, las creencias voluntarias suelen ser inertes en términos prácticos: si creo que Jesús es mi amigo o que "todo sucede por una razón", ¿qué acciones concretas debería tomar basándome en ello? La respuesta no es tan evidente.
Esta distinción —entre creencias automáticas y creencias adoptadas, o, dicho de otro modo, entre modelos internos del mundo y señales sociales— es una de las ideas más relevantes que la ciencia cognitiva ha producido en las últimas dos décadas.


Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

L'argument de la simulació de Nick Bostrom.

Percepció i selecció natural 2.

Què volen els "teapartyers"?