Ivan, el nen rus salvatge.





Un caso más reciente es el de Iván, un niño ruso que con cuatro años de edad, harto de su madre y padrastro alcohólicos, decidió formar una nueva familia, esta vez con perros asilvestrados, uniéndose a una jauría que deambulaba por las gélidas calles de Moscú, demostrando una vez más que para la supervivencia, lo más eficaz es lo más simple. 

Iván vivió así durante dos largos años antes de que las autoridades lo "rescataran " e internaran en un orfanato. Pero aquel deseo de libertad de Iván continuaba vivo ya que se escapó hasta cuatro veces del centro en el que fue inernado. Además, su familia perruna atacaba a la policía cada vez que intentaban llevárselo. Para las autoridades fue imposible hasta que un día tendieron una trampa: pusieron carne como cebo en la cocina de un restaurante. La jauría no se resistió y cayó en la trampa. Nunca volvieron a ver a su querido compañero.

Aunque Iván sabe hablar, nunca ha querido contar gran cosa. Cuentan que por las noches aún sueña que recorre las calles de noche con sus mejores amigos: los perros asalvajados de Moscú. Aquellos que sustituyeron a su familia durante el tiempo que más necesitamos el afecto de otras personas.

Pablo Herreros, ¿Qué nos enseñan los niños criados por animales salvajes sobre nuestra sociedad?, Yo, mono 24/06/2017

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