De què depèn el significat de les paraules?



Quizás todo empezó hace mucho, en aquel paseo por los bosques de Davos, el 29 de marzo de 1929, en el que Carnap y Heidegger discutieron sobre palabras, sobre si la expresión “Das Nichts selbst nichtet” (la nada nadea, se suele traducir) tiene algún significado. Heidegger acababa de publicar Ser y tiempo y Carnap La estructura lógica del mundo. Heidegger había tomado un camino que seguiría una gran parte de la filosofía del siguiente siglo, especialmente en la era que llamamos ahora “posmodernidad”: hay que abandonar el lenguaje dañado y exiliarse a un territorio nuevo habitado por una nueva jerga que resista la corrupción del lenguaje. Las filosofías francesa e italiana post-existencialistas tomaron la senda de Heidegger: las jergas lacaniana, deleuziana, foucaultiana, derridiana; las de sus epígonos italianos: Agamben, Espósito y tantos otros; las resonancias en la filosofía norteamericana: Spivak, Butler, … En el otro lado, la creencia de que el análisis lógico y/o conceptual podría restaurar el significado prístino de las palabras y eliminar la suciedad ideológica y metafísica. La filosofía analítica, en su búsqueda de herramientas para dotar de significado claro a las palabras, elaboró en las siguientes décadas un barroco y largo diccionario con su propia jerga metalingüística. Entre las dos sendas, Wittgenstein observó que ninguna de las dos llevaba a otro sitio que no fuese al escepticismo y a la lejanía de lo cotidiano. Los filósofos, pensaba, no son magos de las palabras, si acaso, deberían levantar acta de cómo evolucionan en las prácticas diarias o cómo cambian los significados al cambiar de barrio en esa infinita ciudad que es el lenguaje. Muy cercano a Wittgenstein en su reivindicación de lo cotidiano, Antonio Gramsci resistía en su celda al fascismo y a las derivas autoritarias del leninismo restaurando palabras comunes para referirse a realidades que estaban en el momento entreluces de lo viejo que muere y lo nuevo que no nace.

Fernando Broncano, Resistencia en la palabra, El laberinto de la identidad 27/06/2020

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

Percepció i selecció natural 2.

"¡¡¡Tilonorrinco!!! ¡¡¡Espiditrompa!!!"