Les raons per les que sóc jueu.
Soy judío no sólo porque lo soy de nacimiento, sino por
haberlo afianzado, además de con la fe, con la razón. En primer lugar creo en Dios, un Dios universal y único. A
veces mis amigos ateos lo ponen en cuestión, pero yo les argumento que los que
conocen bien las matemáticas consideran
y utilizan funciones como las derivadas o las integrales, porque son
necesarias para el cálculo; la visión de Moisés fue precisamente deducir que el
único garante de una moral social perenne era un Dios único y universal. Y esa
fue también la visión de Spinoza, aunque el primero nos habló de un Dios
revelado y el segundo de un Dios inmanente.
En segundo lugar me mantengo judío porque la moral social de
Moisés incluye dos conceptos que otras religiones cercanas no conservan.
El primer concepto es que no existe sacralidad alguna en el
poder, lo cual viniendo del mundo faraónico, en el tiempo de Moisés fue una
revolución. Más que alcanzar la libertad saliendo de Egipto, lo que hicieron los judíos fue alcanzar la
libertad al considerar que el poder no era sagrado.
El segundo concepto,
que se deriva del primero es que si no existe sacralidad del poder, el
sacrificio (el origen de la palabra ya incluye su carácter sacro) humano –
propio o ajeno – está prohibido, en nombre de lo que sea.
Todo esto me hace estar cerca de una tradición
interpretativa moralista, como la del rabino Hillel, quien le explicó a un
gentil que inquiría cual era la esencia del judaísmo: “La esencia de la Torá es
no hacer al prójimo lo que no quieres que a ti te hagan”.
Es muy importante
recordar – en un mundo que parece resquebrajarse – que la moral nos obliga a
compensar a los más débiles (física o económicamente), no sólo como un acto
volitivo sino como una acción de justicia. Esta compensación debemos realizarla
a nivel personal e institucional.
Y que no se piense que este tipo de compensación está dado: en
nuestra maltrecha Europa, se levantó no hace muchos decenios – con el
beneplácito de buena parte de la población y el silencio de muchos más –
una
ideología, el nazismo, que al querer hacer una sociedad de los fuertes y
de los
sanos, intentaba eliminar a los más
débiles físicamente.
Estas son algunas de las razones por las que soy judío. Pero
también – no puedo menos que mencionarlo – por amor y en recuerdo de mis
padres, ya desaparecidos.
Jacobo Israel Garzón, ¿Por qué soy judío?, Cuestión de fe, 10/04/2013
Jacobo Israel Garzón, ¿Por qué soy judío?, Cuestión de fe, 10/04/2013
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