La moral en les societats dedicadas al pastoratge.


Anke Becker muestra en este artículo (.PDF disponible aquí) que las sociedades pastoralistas tienen unas normas más restrictivas con respecto a las libertades sexuales femeninas. Dice el abstract:

“Este artículo estudia los orígenes y la función de las costumbres y normas que pretenden evitar la promiscuidad de las mujeres. Utilizando datos de encuestas a gran escala de más de 100 países, compruebo la teoría antropológica de que una forma particular de subsistencia preindustrial, el pastoreo, favoreció la adopción de tales costumbres y normas. El pastoreo se caracterizaba por períodos frecuentes y a menudo prolongados de ausencia de los hombres del asentamiento, lo que implicaba dificultades para controlar el comportamiento de las mujeres y mayores incentivos para imponer restricciones a la promiscuidad femenina. El artículo muestra que las mujeres de sociedades históricamente más pastorales (i) están sujetas a actitudes más contrarias al aborto; (ii) son más propensas a haber sido sometidas a la infibulación, la forma más invasiva de mutilación genital femenina; (iii) tienen más restricciones en su libertad de movimiento; y (iv) se adhieren a normas más restrictivas sobre la promiscuidad de las mujeres. A nivel de la sociedad histórica, el pastoreo predice la patrilocalidad, la costumbre de vivir cerca de la familia del marido después del matrimonio, lo que les permite controlar a la novia. Las estimaciones de variables instrumentales que utilizan los determinantes ecológicos del pastoreo respaldan una interpretación causal de los resultados. También aporto pruebas de que el mecanismo que subyace a estos patrones es la ausencia de los hombres, más que el dominio masculino en sí mismo o el desarrollo económico histórico.”

El problema de cooperación que ocurre en estas sociedades es que los hombres están ausentes de casa durante meses porque necesitan alimentar al ganado por lo que aumenta el problema de la certeza de paternidad. Por otro lado, los hombres son los principales proveedores económicos de la familia. Las costumbres descritas que restringen la sexualidad femenina son una respuesta a ese problema. Si no se resuelve ese problema de cooperación, hombres y mujeres no van a cooperar y cada uno iría por su lado -los hombres no se comprometerían o no aportarían económicamente al no estar seguros de que sus hijos fueran sus hijos- con lo que el funcionamiento de la sociedad se pone en grave riesgo.”

En sociedades de cazadores recolectores las normas con respecto a las libertades sexuales son mucho más permisivas. ¿Cuál es la conclusión? ¿Que las normas de los cazadores recolectores son más progresistas? Yo creo que no. Las normas de los cazadores recolectores no funcionarían en una sociedad pastoralista. Las diferentes normas morales son respuestas a problemas de cooperación diferentes y por lo tanto no tiene ningún sentido compararlas y hablar de progreso o regresión moral. Las normas morales evolucionan y se adaptan a los problemas de cooperación que las nuevas tecnologías y los nuevos estilos de vida van trayendo.

Pablo Malo¿Existe el progreso moral?, Pablo's Substack 16/11/2025

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