Cap control agrada als tecno-oligarques.
"Hay tres o cuatro grandes empresas tecnológicas en el mundo que ganan muchísimo dinero a base de comprar y vender nuestros perfiles de consumidor, nuestros datos y nuestros gustos a terceros. Son datos muy valiosos para los anunciantes. Un mayor control limita sus beneficios", abundaba Antonio Cabrales experto en redes sociales y profesor de Economía en el University College London e investigador de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea).
Siguiendo esta línea de negocio, los menores de edad reportan grandes beneficios a las tecnológicas. Son un público amplio y al mismo tiempo muy influenciable, señalan los expertos. Y son muy rentables. Un estudio publicado por la Universidad de Harvard a finales de 2024 señala que las seis mayores redes sociales se embolsan una media de 11.000 millones de dólares(9.310 millones de euros) al año solo en Estados Unidos por la publicidad dirigida a niños y adolescentes. Ese mismo estudio también alerta de que el porcentaje de menores que usan las redes sociales se ha duplicado en los últimos diez años hasta alcanzar un 50%. El fenómeno es extrapolable a España. Perder esa audiencia objetiva supondría un duro golpe económico para estas empresas.
Esther Paniagua, periodista especializada en tecnología, innovación y ciencia, autora de varios libros sobre internet, también confirma que aunque la medida anunciada por Sánchez sobre los menores "no es realmente una novedad" (Australia, por ejemplo, la adoptó a finales del año pasado), sí causa "un perjuicio económico" a estas plataformas. La experta sostiene, sin embargo, que "hay otras medidas que pueden afectar más" al modelo de negocio de X y Telegram, así como del resto de las grandes tecnológicas.
Paniagua alude a la tipificación como delito de "la manipulación algorítmica y la ampliación del contenido ilegal", también anunciada por Sánchez. Traducido al cristiano: esa manipulación algorítmica permite la creación de contenidos a la carta en beneficio de la derecha y de la extrema derecha que deriva en bulos y discursos de odio. "Una tipificación legal de la manipulación algorítmica les afectaría, no solo por la influencia que tienen estas plataformas al modificar esos algoritmos, sino por el dinero que ganan de toda la gente que les paga para ganar influencia, aparecer los primeros en sus resultados de búsquedas y viralizar sus contenidos", apunta Paniagua.
Hay otra pata del negocio que también se resentiría, especialmente en el caso de la red social X: los contenidos ilegales y pornográficos. "Ya hemos visto recientemente lo que ha pasado con Grok [asistente de inteligencia artificial integrado en X] y con todos esos contenidos ilegales y cómo las plataformas dificultan su retirada", explica Esther Paniagua. De hecho, Elon Musk impulsó un giro estratégico en su compañía de inteligencia artificial, xAI, para permitir la generación de contenido sexualmente explícito con el objetivo de aumentar el tiempo de uso de Grok, ignorando advertencias internas sobre riesgos éticos y legales, según reveló recientemente The Washington Post.
"Y luego también, como señalan varias investigaciones periodísticas de The New York Times, de Reuters e Investigate Europe, estas plataformas se están financiando con todas las ciberestafas y contenidos generados por inteligencia artificial, que son, por ejemplo, estafas de criptomonedas y todo ese tipo de cosas", continúa Paniagua. "Una parte importante de sus ganancias proviene de alojar este tipo de estafas. En 2024, cerca de un 10% de su beneficios se generaban por estos anuncios llamados scams, hechos por inteligencia artificial, que promocionan productos prohibidos o falsos", añade.
Muchos expertos, sobre todo en Europa, sostienen que el modelo de negocio de las plataformas de redes sociales no es compatible con la legislación europea, sobre todo en lo relativo a la privacidad, protección de datos, transparencia o derechos fundamentales. Paniagua narra cómo X y otras plataformas "se alimentan de los datos privados de los usuarios, y de maneras a veces cuestionables" para sus negocios de Inteligencia Artificial. De ahí que que las grandes tecnológicas tengan tantos pleitos abiertos en los tribunales europeos y se enfrenten a multas millonarias por parte de la Unión Europea y de sus países miembros. Y eso no gusta a los tecno-oligarcas a los que se refería Sánchez, ya que, como señala Paniagua, recorta el modelo de negocio que les da tantos beneficios.
Jorge Otero, Manipulación del algoritmo, polarización y bulos ..., publico.es 07/02/2026
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