Els comuns són possibles (César Rendueles)





Durante los procesos de modernización, ha sido una obsesión la destrucción de los bienes comunes. Además, es un proceso absolutamente global durante los procesos de creación de sociedades de mercado: no necesariamente han entrañado la destrucción de la propiedad pública, pero sí de la propiedad común porque se consideraba que era incompatible con el tipo de mentalidad con la que concurrimos al mercado. La destrucción de los bienes comunales continúa a día de hoy en diferentes partes del mundo y son constantemente amenazados.

Lo que predicen las teorías neoclásicas es que los comunes son imposibles. Por decirlo con un refrán, sería que “nadie cuida de lo que no es de nadie”: si nada es de mi propiedad privada, todo el mundo que tiene acceso lo va a explotar hasta que desaparezca. Pero eso tiene un truco, que es identificar la propiedad colectiva como propiedad de nadie. Y eso no es así: ha habido muchísimos recursos comunes para los que se ha encontrado alguna forma de gestión colectiva, por ejemplo, de pastos, agua, bancos de pesca o bosques. Eso ha permitido preservar, durante muchos siglos, esos recursos sin amenazar su supervivencia. Los comunes han sido un elemento central en la subsistencia de aquellas personas que no tenían otras formas de propiedad más que la colectiva, y por eso ha sido tan importante la destrucción de los comunes en los procesos de modernización: para que la gente que no tenía otra forma de propiedad se viera obligada a acudir al mercado de trabajo. Ha sido una estrategia muy clara de proletarización. Una parte de los bienes públicos, como la sanidad o la educación pública, son recursos colectivos que nos hacen más fuertes frente al mercado.

Es que los procesos de expropiación de la propiedad comunal están en la raíz histórica de casi cualquier proceso de transición de sociedad precapitalistas a capitalistas. Esto, además, tiene una moraleja, y es que transforma la propiedad privada convencional. Al destruir los comunes no solo nos privamos de formas más complejas y ricas de propiedad colectiva que las que conocemos, sino formas mas ricas de propiedad privada. Ideas de la propiedad privada que no implica, por ejemplo, que puedas hacer lo que te dé la gana con tu propiedad. Sucede cuando se debate sobre la vivienda y se dice que cualquiera pueda entrar a tu casa, como si no hubiera un abanico de formas de propiedad privada posibles. Pero la propiedad, como la posibilidad de tener veinte pisos vacíos, tiene que entrañar ciertas responsabilidades públicas, y eso también lo perdimos.

Diego Cobo, entrevista a César Rendueles: "Todo confabula para que nos comportemos como egoístas racionales", eldiario.es 02/05/2024

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