Selecció intencional (James Lovelock)









En realidad, el Novaceno, al igual que el Antropoceno, es una cuestión de ingeniería. El paso crucial que inició el Novaceno fue, a mi parecer, la necesidad de usar los ordenadores para diseñarse y fabricarse a sí mismos (...). Este es un proceso que surge de la necesidad ingenieril. Para que se haga una idea de las dificultades a las que se enfrentan los inventores y los fabricantes, el diámetro del cable más pequeño que puede verse y manejarse es de un micrómetro aproximadamente, el diámetro de una bacteria típica. Si tiene el último ordenador con un chip Intel i7, el diámetro de sus cables ronda los 14 nanómetros, 70 veces menor. Era inevitable que, mucho antes de aproximarse a esas ínfimas dimensiones, los fabricantes estuviesen obligados a utilizar sus ordenadores para ayudar en el diseño y la fabricación de los chips. Es importante resaltar el hecho de que esta invención de nuevos dispositivos en colaboración con la inteligencia artificial incluye el softwareademás del hardware. Así pues, hemos invitado a las propias máquinas a fabricar las nuevas máquinas. Y ahora nos encontramos como los habitantes de una aldea de la Edad de Piedra que observan la construcción de un ferrocarril a través del valle que conduce hasta su hábitat. Se está construyendo un nuevo mundo. Esta nueva vida —pues eso es lo que es— (...) será capaz de mejorarse y reproducirse a sí misma. Los errores de estos procesos se corregirán tan pronto como se detecten. La selección natural, tal como la describió Darwin, será reemplazada por una selección intencional mucho más veloz.

Por consiguiente, hemos de reconocer que la evolución de los cíborgs pronto puede dejar de estar en nuestras manos. Los cómodos y prácticos dispositivos nacidos de la inteligencia artificial, que realizan el trabajo pesado de las tareas domésticas, la contabilidad y demás, ya no son simplemente los ingeniosos diseños de los inventores. En un grado significativo, se diseñan a sí mismos. Esto lo digo en serio, porque no existe, por ejemplo, ningún artesano capaz de construir a mano algo tan intrincado y complejo como el chip de procesamiento central de su teléfono móvil. Los cíborgs vivos nacerán del vientre del Antropoceno. Podemos estar prácticamente seguros de que una forma de vida electrónica como un cíborg jamás podría haber surgido por azar a partir de los componentes inorgánicos de la Tierra antes del Antropoceno. Nos guste o no, la aparición de los cíborgs no se puede concebir sin que los humanos representemos el papel de dioses o de padres. No existe en la Tierra ninguna fuente natural de los componentes especiales, tales como los cables ultrafinos hechos de puro metal intacto, ni existen tampoco láminas de materiales semiconductores que posean exactamente las propiedades adecuadas.

Hay materiales como la mica y el grafito que existen de forma natural, y que podrían haber evolucionado hasta convertirse en cíborgs, pero no parece que haya sucedido tal cosa en los 4.000 millones de años disponibles. Como decía el bioquímico francés Jacques Monod, la evolución y la aparición de la vida orgánica fueron una cuestión de azar y necesidad. En el caso de la vida orgánica, las sustancias químicas requeridas existían en abundancia en la Tierra primitiva; fueron las elegidas por el azar y la necesidad. De hecho, existen en la Tierra tantas piezas de repuesto de la vida que no puedo por menos de preguntarme si alguien las puso ahí, del mismo modo que hoy estamos ensamblando las piezas integrantes de lo que pronto podría llegar a ser la nueva vida electrónica. A mi juicio, resulta crucial que comprendamos que, cualquiera que sea el daño que le hemos causado a la Tierra, nos hemos redimido justo a tiempo, actuando simultáneamente como padres y comadronas de los cíborgs. Solo ellos pueden guiar a Gaia a través de las crisis astronómicas hoy inminentes. Hasta cierto punto, la selección intencional ya está sucediendo, y su factor clave es la rapidez y la longevidad de la Ley de Moore. Sabremos que estamos plenamente en el Novaceno cuando surjan formas de vida capaces de reproducirse y corregir los errores de reproducción mediante la selección intencional. La vida en el Novaceno será capaz entonces de modificar química y físicamente el entorno para satisfacer sus necesidades. Ahora bien, y este es el meollo de la cuestión, una parte significativa del entorno será la vida como lo es hoy.

James Lovelock, El Novaceno, la nueva era de la hiperinteligencia que nos dejará boquiabiertos, El País 31/08/2021

https://elpais.com/ideas/2021-08-31/el-novaceno-la-nueva-era-de-la-hiperinteligencia-que-nos-dejara-boquiabiertos.html?fbclid=IwAR0kMZ1LEoMLf7t0IVLbVp_sIafaY9IAZTOtzJKo95WGsmQT03UkTEVQA68










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