Rinoceront gris.





En las primeras etapas de la pandemia salían muchos artículos triunfales en Occidente diciendo "la pandemia empezó en China por su sistema de gobierno" o "la democracia es mejor para gestionar una pandemia". Pero la diferencia no estuvo entre los sistemas democráticos y los autoritarios, sino en cómo los países perciben el riesgo. Todo el mundo se quedó asombrado por cómo China respondió al virus. Fueron capaces contener la pandemia mucho más rápido que la mayoría de países. Durante los primeros compases de la crisis, muchos amigos chinos compartían una especie de orgullo nacional llevando mascarillas o quedándose en casa. Era un contraste muy marcado con Estados Unidos, donde había gente que se enorgullecía por justo lo contrario. La división era asombrosa. Esos comportamientos dicen mucho sobre cómo la gente afronta los riesgos no solo que les afectan a ellos, sino riesgos que afectan a otros.

Hubo mucho ruido por Suecia, que acabó con tasas de muertes más altas que el resto y su economía no fue mucho mejor. Ha habido mucho debate sobre la respuesta a las vacunas. EEUU fue muy lento a la hora de responder a la pandemia, pero han sido más rápidos con las inyecciones. Alemania, por ejemplo, lo hizo bien al principio y, sin embargo, han tardado más. Esto también tiene que ver con la percepción del riesgo.

El cisne negro surgió antes de la crisis financiera. Pero la expresión se usó mal. Había muchas advertencias sobre la crisis financiera: las hipotecas 'subprime', el mercado 'real state'... el apartamento que me compré en Manhattan en 2001 valía el doble en cuatro años. Muchos políticos y economistas, como Alan Greenspan, dijeron: "Nadie podía verlo venir". El cisne negro no se creó para eso, sino para que estimuláramos nuestra imaginación y fuéramos conscientes de las consecuencias que pueden tener algunos eventos inesperados. Quiero que la gente piense en los rinocerontes grises como algo para el futuro. Sabemos a qué problemas podemos enfrentarnos. No conocemos todos los detalles, pero sí algunas cosas.

El rinoceronte gris es algo que tienes en frente y se dirige hacia ti. No quiero ser la persona que va hacia atrás y, con perspectiva, diga: ¡Cómo no vimos esto! Pero algunas crisis que hemos vivido, como la pandemia, son buenas para ver futuros rinocerontes grises. Y con el covid, deberíamos fijarnos en los tres rinocerontes grises de los que hablo siempre: desigualdad, cambio climático y productos financieros.

Cito mucho en el libro a Ulrich Beck, el sociólogo alemán que murió en 2015. Su trabajo sobre la "sociedad del riesgo" fue muy influyente. En los tiempos premodernos, te preocupaba que un rayo cayera sobre ti o un león te comiera. Eran aspectos naturales fuera de tu control. Pero en el mundo moderno, los seres humanos fueron capaces de reducir los riesgos de la naturaleza. Y, al mismo tiempo, creamos otros riesgos cerrando el círculo. Beck habla de una segunda modernidad en la que somos conscientes de los riesgos que hemos creado sin querer. Muchos de estos riesgos son globales, por lo que necesitas una consciencia global y, por supuesto, soluciones globales. Y estos problemas son tan grandes que sientes miedo, porque te ves mucho más pequeño.

Carlos Barragán, (entrevista a Michele Wucker), La mujer que enseñó a Xi Jinping a torear un rinoceronte gris: "Ven diferente los riesgos", elconfidencial.com 05/06/2021

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