Venen temps difícils per a la veritat.
La historia de la humanidad —la de su progreso— está ligada a la lucha contra la ignorancia, a desafiarla, a vencerla gracias al conocimiento y al descubrimiento de los otros, de los confines, de los diferentes, de los hallazgos. Alain Corbain, en Terra incognita. Una historia de la ignorancia de los siglos XVIII-XIX, nos relata apasionadamente cómo nuestros antepasados desentrañaron los secretos de la Tierra que nos maravillaban o nos retaban. Hoy, ese mundo por el cual la verdad —descubrirla— era el motor del progreso de la humanidad parece estar cuestionado por abandono. La ignorancia como refugio y como renuncia nos invade y atrapa. La política reaccionaria —la que se nutre de la división polarizada—, junto con la descomunal industria digital de las apariencias superficiales, utiliza el miedo al saber o la comodidad de los prejuicios como el caldo de cultivo de sus atajos reaccionarios. La simplicidad atractiva de las medias verdades, de los clichés estigmatizadores, de ...