Ciència i creativitat
| August Kekulé |
Dice el biólogo computacional Itai Yanai, de la Universidad de Nueva York, que hay una ciencia de día basada en experimentos, estadísticas y argumentos rigurosos, y otra ciencia de noche que es “loca e irracional”, pero sin la cual no puedes hacer descubrimientos realmente importantes. Como August Kekulé, que descubrió que el benceno era un anillo tras quedarse traspuesto junto a la chimenea y soñar con una serpiente que se mordía la cola, e inaugurar así la nueva ciencia de la química orgánica, la mente creativa no se basa en la mera aplicación de un método, sino que emerge de la exploración gratuita, de los pasos perdidos, del humor juguetón y del lado oscuro de la existencia. Quizá en eso todavía podamos ganar a ChatGPT.
Javier Sampedro, Ciencia de noche, El País 23/05/2026
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