Entrades

En mans de l'algoritme.

Imatge
... hoy sabemos que los ordenadores no son un elemento complementario pues han logrado sustituir la percepción natural de los hechos por la percepción de los algoritmos, como saben bien los expertos en informática, los agentes de ventas o los directivos de marketing. El desafío de los ordenadores acaba de empezar y ya preocupa por la falta de distancia emancipadora en los ­productos directamente relacionados con el desarrollo de los algoritmos. Internet, que ha dejado de ser una red de intercambio de experiencias para convertirse en un entramado de centros proveedores; los  big data  , convertidos ya en una herramienta del conocimiento con un software capaz de ­leer mecánicamente miles de documentos, de clasificarlos en esce­narios temáticos y de extraer conclusiones de carácter estadístico sobre la conducta social; la inteligencia artificial que ha hecho irreversible la revolución digital al abrir la puerta a que el algoritmo aprenda por sí mismo en tiempo real con el uso de ...

Text 302: Antonio Diéguez, La pandemia y la imagen de la ciencia

Imatge
Esta idea de que la ciencia solo se desvía de lo esperable racionalmente debido a la acción negativa de factores sociales es una vieja tesis que los filósofos de la ciencia han discutido durante décadas y que parecía ya descartada. La ciencia no está hecha por robots, sino por seres humanos. No sabemos cómo sería una ciencia perfectamente racional, hecha por máquinas superinteligentes, como la que nos anuncian algunos, pero la que hacen los humanos, que ha tenido por cierto un éxito nada despreciable, es una ciencia basada en el modo en que funciona la razón humana, que no es el de la pura lógica ni el del pleno rigor demostrativo, y en el que las emociones y las cuestiones valorativas juegan un papel esencial. Los que algunos siguen considerando como factores externos perturbadores son en realidad elementos que forman parte del modo en que la ciencia se hace, tanto como la lógica, la argumentación sobre ideas o la atención a la evidencia empírica. La ciencia no es el logro acumulativo...

Superàvit d'ètica.

Imatge
Hi ha un superàvit d’ètica, una inflació moral, una proliferació d’organismes, comitès i institucions de tota mena pensats per supervisar els estàndards d’acceptabilitat de les més diverses pràctiques. S’institucionalitza l’ètica, tot convertint-la en un sistema de qualitat. Fa uns dies es va anunciar la creació d’un Consell Assessor de l’Observatori d’Ètica en Intel·ligència Artificial de Catalunya (OEIAC) en el qual no hi ha cap llicenciat ni doctor en filosofia. És indubtable que alguns dels seus membres han reflexionat des d’una perspectiva ètica sobre el paper de la intel·ligència artificial i poden oferir consells ben orientats. Semblaria raonable que també hi hagués hagut algun professor d’ètica, però la seva absència no ens sorprèn, vist que a les polítiques públiques impera la ideologia solucionista per a la qual els filòsofs són massa teòrics i només fan que posar obstacles a la feina d’enginyers, juristes i buròcrates. Així, a mesura que s’accentua el maquillatge ètic, les c...

Els aprenents de bruixots i el posthumanisme.

Imatge
Kant deia que majoria d’edat de l’home implicava respondre tres preguntes: Què puc saber? Què he de fer? Què puc esperar? La modernitat era posar fi a la superstició i fer baixar l’autoritat divina arran de terra per anar amb el cap dret, cofois i meravellats pel poder de la racionalitat humana, capaços de pensar per nosaltres mateixos sobre les grans qüestions de la ciència, la moralitat i l’art. El que faríem avui amb els interrogants kantians és introduir-los a la barra de cerques Google (amb l’ajuda de l’autocompletar) i tractaríem els deu primers resultats com la profecia d’un oracle. De fet, segons la filòsofa Rosi Braidiotti (Latisana, Itàlia, 1954),   l’home   ha deixat de ser un subjecte vàlid des que les preguntes que ens fem en un dia normal solen ser: Soc un robot? Sobreviuré? Això ho puc pagar? Els aparells intel·ligents que hem creat ens superen, la nostra forma de vida posa en perill el planeta del qual ens sentíem els amos i un virus esfereïdorament simple enso...

Es poden canviar les falses creences?

Imatge
El ser humano presenta con respecto al resto de los animales una peculiaridad destacable, a saber: es el único animal que es capaz de matar por ideas, por una ideología. Los demás animales matan por conseguir pareja o comida, por defender su guarida, etc., es decir, por razones “reales” o vitales para su supervivencia o reproducción. El ser humano, por contra, es capaz de matar por razones absolutamente “virtuales”, por ideas, creencias o mitos, que solo existen en su imaginación. Las ideas, una vez que se instalan en un cerebro, son muy difíciles de erradicar. Las primeras que llegan deciden las que pueden venir después porque definen nuestro universo mental, lo que somos capaces de ver y entender y todo lo que no encaje con ellas suele quedar fuera. Las ideas son como jaulas, delimitan nuestro mundo, nos encierran dentro de un territorio mental del que no podemos salir. Nos identificamos con nuestras ideas y las amamos, les damos una importancia crucial en nuestra vida: “yo soy de i...

Educació i desigualtat.

Imatge
El informe Desigualdad 1-0 Igualdad de oportunidades , de Oxfam Intermón, habla de las diferentes “mochilas” con las que carga cada alumno o alumna a la hora de empezar su periplo educativo: “Algunas están llenas de piedras, inútiles para el logro educativo y muy pesadas, mientras que otras están repletas de recursos con los que labrarse un futuro prometedor”. En este último grupo se engloban factores como la educación de los progenitores, la capacidad de invertir recursos en clases particulares o sus expectativas educativas, entre otras cosas; mientras que las “piedras” aluden a la ausencia de padres y madres en casa por largos turnos de trabajo, la necesidad de cuidar a otros miembros de la familia, la falta de un lugar en el que estudiar cómodamente y un larguísimo –demasiado– etcétera. De esta forma, el informe concluye que, en España, “uno de cada dos hijos e hijas de padres y madres sin educación secundaria postobligatoria repetirán el nivel educativo de sus progenitores. Es una ...

Soc el meu cervell.

Imatge
Ciertamente, el cerebro, sin que nos demos cuenta, es una gran fábrica de ilusiones, hasta el punto de que no es descabellado decir que sentimos el mundo de un modo más virtual que real. Tenemos la impresión de que son los ojos quienes ven, los oídos quienes oyen, la nariz quien huele, pero todo eso tampoco es verdad. Es nuestro cerebro quien lo hace, y nada mejor que el sentido del tacto para verlo con claridad: la mano siente el tacto y la temperatura de lo que toca, pero no es la mano, sino el cerebro, quien siente ese tacto, como podemos deducir del fenómeno del miembro fantasma en la persona que sigue sintiendo el tacto, el dolor o la temperatura en la mano que ya no tiene porque le fue amputada para evitar la gangrena. Es algo que nos fascina, porque ni siquiera hoy podemos explicar cómo el cerebro se las arregla para que sintamos en la mano u otra parte del cuerpo lo que solo él es capaz de sentir. ¿Nos engaña entonces el cerebro? Esta repetida pregunta es muy tramposa. Para com...