Felicitat i autoajuda.



La autoayuda, en ese sentido, proporciona la tranquilidad --momentánea y precaria-- de que se podría suprimir el dolor de existir, que se podría vivir sin afectación. Aunque más que tranquilidad, proporcionan una anestesia, un adormecimiento que, lejos de liberarnos, nos encorseta aún más.

José Luis Juresa y Alexandra Kohan, La desesperación por ser feliz, Página12 06/02/2020

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