La pregunta per la cosa.

La pregunta por la cosa es en sí mismo problemática. Si nos preguntamos qué es el caballo o el electrón del átomo de hidrógeno, remitimos en la respuesta a conceptos genéricos (animal, partícula ), y a rasgos específicos que los sobredeterminan (vertebrado, mamífero; carga negativa, ubicación periférica en el seno del átomo). El asunto es más complejo si nos preguntamos por el ser del hombre, pues habría quizás que incluir en la respuesta la condición de matriz exclusiva del binomio mismo interrogación-respuesta. Pero si, como quieren tantos reduccionistas, hacemos abstracción de tal circularidad (sólo provisionalmente, pues precisamente la disciplina científica contemporánea que aquí en primer lugar nos ocupa no autoriza a ello), podemos resolver el expediente diciendo que el hombre es un animal con una determinada configuración genómica. (...)

La pregunta por la cosa es la pregunta por lo originario, que no puede ser respondida remitiendo a lo que de tal origen deriva. La pregunta por la cosa es en cierto modo la pregunta por la physis, la pregunta por la naturaleza, siempre que este término sea tomado en la amplitud de su riqueza y no circunscrito a aquello que se muestra ante el ser de razón como su origen preexistente y que subsistiría con toda independencia de esta misma razón que la interpela. La pregunta por la cosa es en suma la pregunta por el ser de todo aquello a lo que atribuimos una naturaleza, con el esencial presupuesto de que también atribuimos una naturaleza al ser humano.
 
 

Comentaris

Entrades populars d'aquest blog

Percepció i selecció natural 2.

text 16: Albert Camus, La Peste

No som res.