Hobsbawm i el nacionalisme.
Supongamos que un día, después de una guerra nuclear, un historiador intergaláctico aterriza en un planeta muerto con el propósito de investigar la causa lejana y pequeña catástrofe que han registrado los sensores de su galaxia. El historiador o la historiadora -me abstengo de especular acerca del problema de la reproducción fisiológica extraterrestre- consulta las bibliotecas y los archivos terrestres que se han conservado, toda vez que la tecnología del armamento nuclear avanzado se ha pensado para destruir las personas en lugar de las propiedades. Nuestro observador, después de estudiar un poco, sacará la conclusión de que los últimos dos siglos de la historia humana del planeta Tierra son incomprensibles si no se entiende un poco el término "nación" y el vocabulario que de él se deriva. Este término parece expresar algo importante en los asuntos humanos. Pero, ¿exactamente qué? Ahí radica el misterio. Habrá leído a Walter Bagehot, que presentó la historia del siglo XIX como la historia de la "construcción de naciones", pero, que, con su habitual sentido común, también comentó: "Sabemos lo que es cuando no nos lo preguntáis, pero no podemos explicarlo ni definirlo muy rápidamente" (Physics and Politics, Londres 1887). Puede que esto sea cierto para Bagehot y para nosotros, pero no lo es para historiadores extragalácticos que no poseen la experiencia humana que, al parecer, hace que la idea de "nación" sea tan convincente. (...)
| E. J. Hobsbawm |
Ahora sabemos-y en no poca medida gracias a los esfuerzos de la época Hayes-Kohn- que las naciones no son, como pensaba Bagehot, "tan antiguas como la historia" . El sentido moderno de la palabra no se remonta más allá del siglo XVIII, perdecesor más, predecesor menos. (...)
¿Qué es una nación (o la nación)? Porque la característica principal de esta forma de clasificar los grupos de seres humanos es que, a pesar de que los que pertenecen a ella dicen que en cierto modo es básica y fundamental para la existencia social de sus miembros, o incluso para su identificación individual, no es posible descubrir ningún criterio satisfactorio que permita decidir cuál de las numerosas colectividades humanas debería etiquetarse de esta manera. Esto es sorprendente en sí mismo, porque si consideramos "la nación" como una novedad muy reciente en la historia humana, asi como fruto de coyunturas históricas concretas, e inevitablemente localizadas o regionales, sería de esperar que apareciese inicialmente, por así decirlo, en unas cuantas colonias de asentamiento en vez de en una población distribuida de forma general por el territorio del mundo. Pero el problema es que no hay forma de decirle al observador cómo se distingue una nación de otras entidades a priori, del mismo modo que podemos decirle cómo se reconoce un pájaro o cómo se distingue un ratón de un lagarto. Observar naciones resultaría sencillo si pudiera ser como observar a los pájaros.
Han sido frecuente los intentos de determinar criterios objetivos de nacionalidad, o de explicar por qué ciertos grupos se han convertido en "naciones" y otros no, basándose en criterios únicos tales como la lengua o la etnicidad o en una combinación de criterios tales como la lengua, el territorio común, la historia común, rasgos culturales o lo que fuera. La definición de Stalin (1) es probablemente la más conocida entre estas, pero en modo alguno la única (I. Stalin, Marxism and the nacional and colonial question, 1912). Todas estas definiciones objetivas han fracasado , por la obvia razón de que, como sólo algunos miembros de las numerosas entidades que encajan en tales definiciones pueden calificarse de "naciones" en un momento dado, siempre caben excepciones.(...)
Asimismo, los criterios que se usan con este propósito -la lengua, la etnicidad o lo que sea- son también borrosos, cambiantes y ambiguos, y tan inútiles para que el viajero se oriente como las formas de las nubes son inútiles comparadas con los accidentes del terreno.
E.J. Hobsbawm, Naciones y nacionalismo desde 1780, (introducción), Editorial Crítica, Barna 1991
(1) Una nación es una comunidad estable, fruto de la evolución histórica, de lengua, territorio, vida económica y composición psicológica que se manifiesta en una comunidad de cultura.
(1) Una nación es una comunidad estable, fruto de la evolución histórica, de lengua, territorio, vida económica y composición psicológica que se manifiesta en una comunidad de cultura.
Comentaris