dimarts, 1 de novembre de 2016

La reina de la beneficència conduint un Cadillac.


Resultat d'imatges de cadillac

Las situaciones políticas son reales, tanto como los hechos que las suscitan, pero también movilizan valores y confianza. Para ser efectivas, las campañas tienen que comunicar los valores del candidato. El candidato debe abordar los temas de manera simbólica, para poder transmitir así sus valores morales y su honradez.

Recordemos como arremetió Reagan contra las madres pobres que abusaban de los servicios y subsidios sociales: es famosa su imagen de la “reina de la beneficencia social conduciendo un Cadillac”. Para Reagan, la “reina” encarnaba no sólo el abuso de las ayudas sociales sino el símbolo de una política gubernamental equivocada en lo relativo a la pobreza, basado en un amplio abanico de ayudas públicas. Para Reagan, estos programas de ayuda premiaban la desidia, incentivaban la indisciplina y fomentaban la inmoralidad. (…)

Los asuntos específicos son secundarios; no irrelevantes, ni menores, sino secundarios. La posición de un político con respecto a un asunto determinado debe reflejar sus valores, y las medidas y políticas que proponga deben simbolizar esos valores. (…)

No se trata de explicar cómo ganar o perder elecciones sino de cómo ganar o perder los corazones y las mentes de la gente. Esto sólo se consigue haciendo que la gente descubra quién es de verdad en sus corazones.

Se trata de valores y de cómo comunicarlos. (…) El secreto está en una comunicación efectiva, en el uso de las palabras y del lenguaje al servicio de las convicciones más profundas.

Los progresistas no han asimilado los últimos avances de la ciencia cognitiva; de ahí que sigan cayendo en muchas trampas. (…) Mi objetivo es mostrar la anatomía de los valores, de las ideas y de los razonamientos progresistas para librarnos así de las trampas en las que hemos caído.


George Lakoff, Ganar y perder elecciones, Claves de razón práctica nº 186, Octubre 2008